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Milagros del Corral abandonó "el barco sin atender a razones", dice la ministra de Cultura

EFE
20/05/2010 - 16:16

Madrid, 20 may (EFE).- La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, acusó hoy a la ex directora de la Biblioteca Nacional, Milagros del Corral, de "abandonar el barco" al decidir el Gobierno cambiar el rango de este organismo, y señaló que "le faltó tiempo para abandonar la institución a la que decía defender sin atender a razones".

González-Sinde hizo estas declaraciones en la Comisión de Cultura del Senado, dónde compareció a petición propia para informar sobre su gestión y, ante las críticas del senador Miquel Bofill (ECP) por la sustitución de Del Corral, aseguró que "aquí no hemos tocado a ninguna persona; la persona decidió abandonar el barco".

"Le faltó tiempo, sinceramente, para abandonar la institución que decía defender sin atender a razones, sin querer escuchar alternativas ni ahondar; se marchó y dejó el puesto", subrayó la ministra ante los senadores.

En declaraciones a los periodistas, la ministra aseguró que le "sorprendió su reacción", y afirmó: "yo hubiera esperado que hubiera podido afrontar la situación, dada la situación económica, y trabajar con nosotros en las alternativas y en la construcción de esa Biblioteca cada vez más lanzada hacia el futuro".

La responsable de Cultura lamentó que algunos grupos, como Entesa o el PP, no compartan la decisión adoptada por el Ejecutivo de suprimir la dirección general de la Biblioteca Nacional y sustituirla por una subdirección general.

En este sentido aseguró que, en su momento, cuando se decidió otorgarle el rango de dirección general a la Biblioteca, "seguramente tenía un sentido, pero con el tiempo ha ido quedando una figura y un rango administrativo que no correspondía, que no era necesario".

La ministra recordó que el director del Centro de Arte Reina Sofía "no es un director general", como tampoco lo es -dijo- el director del Prado, Miguel Zugaza, y precisó que "en este momento hay que tomar este tipo de decisiones".

"Se ha intentado tomar las decisiones de racionalización de las estructuras dónde más conviene", afirmó González-Sinde, quien se mostró convencida de que esto "en ningún modo va a afectar a la autonomía del organismo; al contrario, a lo que debemos ayudar todos es a remar para fortalecer las instituciones y a que éstas puedan tener más conexión con la sociedad a la que sirven".

No obstante, reconoció que "no fue una decisión fácil", y admitió que, desde que está en el cargo, "ha sido la decisión más delicada que he tenido que afrontar", si bien añadió que "en la vida algunas decisiones no se toman por gusto, sino por necesidad".

No obstante, se mostró convencida de que es posible mantener el reto que se propuso hace un año, cuando tomó posesión del cargo, de situar a la Biblioteca Nacional entre las tres primeras del mundo, y afirmó que "hoy quiero reafirmarme en esa decisión".

Asimismo, confió en que la "motivación y la especialización" definirá a la nueva dirección de este organismo, "como no puede ser de otra manera", e insistió en la necesidad de "apretarnos el cinturón" en todos los departamentos "de la forma en que menos perjudique a los tejidos productivos".

"Lamentablemente -dijo- a veces ocurren estas situaciones, pero vivimos en un momento extraordinariamente difícil para la economía, en el que todos debemos ser solidarios y comprenderlo".

En su opinión, aunque la cultura tiene "un potencial enorme", los recortes "nos obligan a administrar mejor y a buscar alternativas constructivas que permitan, con menos dinero, seguir atendiendo a los ciudadanos de la forma que demandan".

Miquel Bofill, de Entesa, consideró "sorprendente" que la única medida adoptada para ahorrar presupuesto sea rebajar el rango de la Biblioteca Nacional, y precisó: "han ido a tocar a la persona que ha tenido una gestión impecable desde el punto de vista técnico y una actitud respetuosa en el aspecto competencial".

También el portavoz del PP, Juan Van-Halen, calificó de "error" esta decisión, tras la cual -dijo- "usted no nos puede hacer creer que quiere convertirla en la tercera Biblioteca del mundo, y afirmó que "como buque insignia de la cultura, todo lo que contribuya a menospreciarla desde el Gobierno es malo".

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