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Barak cancela una visita a EEUU al proseguir la violencia en la zona de Gaza

EFE
6/03/2008 - 7:48

Jerusalén, 6 mar (EFE).- El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, ha cancelado una visita a Estados Unidos ante la violencia en Gaza y sus alrededores, donde prosiguen los enfrentamientos, los bombardeos y el lanzamiento de cohetes.

Barak tenía planeado reunirse en ese viaje con el vicepresidente, Dick Cheney, y el secretario norteamericano de Defensa, Robert Gates, pero los coletazos de la operación militar israelí de la semana pasada, en la que 128 palestinos murieron y casi 400 resultaron heridos, le han decidido a permanecer en el país.

La decisión de Barak llegó después de que un soldado israelí y un palestino murieran hoy en dos ataques en la zona de Gaza.

En el primer incidente armado, reivindicado por el brazo armado de la Yihad Islámica, las Brigadas Saraya Al-Quds, otro militar israelí resultó gravemente herido.

La milicia palestina aseguró haber detonado un explosivo al paso de un todoterreno militar israelí al este de la localidad de Jan Yunes, en el sur de la franja, mientras que Israel defendió que el ataque tuvo lugar en su territorio.

Poco después, el Ejército israelí mató a un palestino en un ataque aéreo en el norte de Gaza, según fuentes médicas locales.

A última hora de la tarde, seis cohetes Al-Kasam y tres proyectiles de mortero habían caído en zonas aledañas a Gaza del desierto israelí del Negev, precisó la oficina de información militar israelí.

Uno de estos proyectiles hirió a una mujer de forma leve, mientras que otro incendió una casa en la ciudad de Sderot, informaron la Policía y los servicios de emergencia israelíes.

Además, esta mañana se registraron tiroteos desde la franja contra el vecino kibutz (cooperativa rural) de Ein Hashloshá y ataques de milicianos palestinos en las inmediaciones del paso de Kisufim, en la zona sur de Gaza, según la radio del Ejército israelí, "Galei Tzahal".

Todo ello el día después de que el presidente palestino, Mahmud Abás, anunciase con motivo de la visita a la zona de la jefa de la diplomacia estadounidense, Condoleezza Rice, su intención de reanudar el diálogo de paz con Israel, que había suspendido poco antes a raíz de la citada ofensiva israelí.

Esta operación es objeto desde hoy de un tenso debate en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, donde los países miembros musulmanes tratan de conseguir una condena a Israel.

En cualquier caso y gracias a la mediación de Rice, negociadores israelíes y de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) tienen previsto reunirse el próximo jueves en Jerusalén para analizar la aplicación de la Hoja de Ruta junto con el general norteamericano William Fraser.

Este plan de paz, elaborado por el Cuarteto de Madrid (EEUU, UE, ONU y Rusia), guía las conversaciones de paz lanzadas en la conferencia de Annapolis (EEUU).

Ambas partes tenían fijado para esta semana una serie de reuniones a varios niveles en línea con ese proceso, entre ellas un nuevo cara a cara entre Abás y el primer ministro israelí, Ehud Olmert, que quedó suspendido.

El próximo martes se producirá una nueva cita en la que las partes estudien la aplicación de la Hoja de Ruta, aunque se desconoce quiénes participarán en ella, según fuentes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

Mientras israelíes y palestinos allanan contrarreloj el camino para reanudar su negociación, una delegación de Hamás y la Yihad Islámica se desplazaba hoy a Egipto para estudiar la posibilidad de declarar un alto el fuego con Israel.

La propuesta de El Cairo es que Hamás imponga el fin de los ataques desde Gaza a cambio de que Israel reabra los pasos fronterizos de la franja, cerrados desde junio, y cese sus operaciones militares en el conjunto de los territorios palestinos.

El regreso al diálogo ha coincidido con la publicación de un informe por Amnistía Internacional y otras ONG internacionales que subraya que Gaza vive su peor situación humanitaria desde que Israel la ocupó en la Guerra de los Seis Días de 1967.

El bloqueo israelí a la franja desde que Hamás expulsó en junio pasado a las fuerzas leales a Abás es un castigo colectivo a su millón y medio de habitantes, destaca el texto.

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