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26J: los seis factores que determinarán el signo de las elecciones

2/05/2016 - 8:51
  • ¿Valdrá de algo el titánico esfuerzo -en tiempo y dinero- de repetir elecciones?
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El Congreso de los Diputados en una fotografía tomada con un gran angular. Imagen: Reuters

El 20D ya es historia y el 26J es inevitable. Con la constatación del fracaso de los políticos a los que los ciudadanos eligieron hace ya cuatro meses para formar gobierno, España da paso a un nuevo trámite electoral para intentar -ahora sí- conseguirlo.

Pocos días después de que la Casa Real confirmara que no habrá más intentos de formar Ejecutivo, y una vez las recién estrenadas Cortes asumieron su prematura disolución, empezaron los movimientos. De hecho, hay líderes políticos -no necesariamente en cabeza de su lista electoral- que llevan preparando esta campaña mucho tiempo. Se diría, incluso, que hay quien preparó la campaña del 20D pensando ya en el 26J.

Hay una pregunta tan inevitable como los nuevos comicios: ¿cambiará algo? Es decir, ¿valdrá de algo el titánico esfuerzo -en tiempo y dinero- de repetir elecciones? ¿Habrá un desbloqueo de la situación? Para responder a la pregunta la mejor opción es repasar cuáles son los ejes sobre los que normalmente los ciudadanos toman la decisión de votar o no hacerlo y, en caso afirmativo, en qué sentido lo hacen.

El primer factor determinante son los programas electorales. No porque nadie los lea -el PP, de hecho, ha llegado a presentarse a elecciones sin publicar programa electoral alguno-, sino por lo que de ellos se deduce. A fin de cuentas un programa electoral tiene el poder de que, al leerlo, casi cualquiera puede estar de acuerdo con casi todo: muchas ambigüedades, buenas palabras y proyectos faltos de concreción alegran a cualquiera.

Ahora bien, cabe pensar que no habrá sustanciales variaciones en el programa electoral que se publicó hace cuatro meses: los partidos no evolucionan tan rápido.

El segundo factor va vinculado de forma estrecha al primero: las promesas electorales. Pedro Sánchez, por ejemplo, se cansó de repetir "Me comprometo" durante los debates televisivos. Sin embargo, las promesas en este caso valen de poco: ante un panorama de evidente bloqueo político, el cumplimiento o no de promesas no depende de uno mismo, sino de lo que un hipotético socio de gobierno permita hacer.

El tercer factor, sin embargo, sí puede ser determinante para inclinar la balanza el próximo 26J: el hastío. De hecho, en España muchos no votan a alguien, sino contra otro alguien. Es decir, votantes que más que simpatía por un candidato sienten antipatía por otro, lo que les mueve a votar aun tapándose la nariz para intentar evitar que salga elegido el rival.

Eso tan castizo y difícil de detectar con números más allá de las intenciones del CIS se vincula, a su vez, con la abstención. Y cabe pensar -así lo sostienen los analistas- que la repetición de elecciones en apenas cinco meses sin que tantas promesas de cambio hayan servido para cristalizar una alternativa puedan llevar a que el hastío se dispare, bien activando el voto 'contra', bien haciendo crecer la abstención.

El cuarto factor, que es el que explica el anterior, sería la ideología. Un ciudadano puede adscribirse a un espectro ideológico (centro-derecha, izquierda, liberalismo...) pero no por ello comulgar con el partido que -teóricamente- representa eso. En tal caso, votaría al partido más cercano, pero no a ese.

Esa fragmentación, muy tradicional en la izquierda, ha empezado a vivirse también en la derecha. La fortaleza o debilidad de ese sentimiento ideológico, y la aversión o afinidad con el partido mejor colocado en ese estrato, dibujarán la diferencia entre la movilización y la desmovilización.

El quinto factor, uno de los más importantes, es el de los candidatos. Y no se trata sólo -aunque sí fundamentalmente- de los cabezas de lista. Y eso, salvo sorpresa mayúscula, no cambiará respecto a las elecciones del 20D.

Siendo así, ¿qué llevaría a un ciudadano que votó a uno inclinarse por votar a otro? Cualquiera de los puntos anteriores. O, quizá -y aquí viene una de las grandes novedades del 27J-, el sexto factor: el hecho de que las listas cambien sensiblemente. Por ejemplo, el hipotético pacto entre Podemos e IU. Eso, además de cohesionar al voto de izquierda, podría provocar una movilización de cierto electorado desencantado -con ellos o, más a la derecha, con el PSOE-.

Pero no hace falta siquiera algo tan radical como una coalición de ese tipo: basta con mover algunas sillas y algunos puestos. Y eso es, precisamente, lo que también se pide al PP y se está produciendo en el PSOE.

Así, la salida de Carme Chacón posibilita que Meritxell Batet encabece la candidatura del PSC lo que, añadido a la salida de Irene Lozano, podría suponer una profunda remodelación de la lista de Sánchez -especialmente en la cuota femenina...-. Eso sí, según ha dicho el líder del PSOE, Eduardo Madina, su rival en las primarias, no se moverá de la séptima posición que le dejó fuera del Congreso.

El séptimo factor, y quizá el más determinante, sea el comportamiento de los partidos durante estos cuatro meses. Porque si los candidatos no van a cambiar -aunque cambien algunas listas-, los programas van a ser los mismos, las promesas van a ser más cautas y el equilibrio ideológico no varía tan rápido... ¿puede el hastío hacer que cambie todo tanto?

La respuesta es que sí, pero sólo con un punto de apoyo para la palanca: que los votantes de los partidos se desencantaran con la actuación de los suyos durante estos meses. Por ejemplo, los votantes del PP que lamenten el inmovilismo de Rajoy o la explosión de nuevos casos de corrupción. O los votantes del PSOE que critiquen el pacto con Ciudadanos o la aparente división interna. O los votantes de Ciudadanos que critiquen el pacto con el PSOE o que decidan cambiar su voto para desbloquear la situación. O los votantes de Podemos que recriminen el no haber permitido desalojar a Rajoy de la Moncloa o que estén en el 'bando perdedor' de la batalla interna.

La pregunta inevitable es, ¿quién sale más reforzado ante los suyos tras estos cuatro meses de negociaciones infructuosas? Depende: eso es algo que no sabremos hasta el 27J. A no ser que los resultados sean los mismos, en cuyo caso los que menos reforzados saldrán -en general- serán los políticos cuya incapacidad para pactar nos hizo perder seis meses de tiempo.


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Comentarios 8

#1
02-05-2016 / 09:20
Aristòtil el jove
Puntuación 12

POr favor, que las bases echen de las listas a quienes no supieron ( ni sabrán ) llegar a consensos para formar gobierno, si _llegado el caso_

fuera necesario. Han demostrado desdén, arrogancia y chulería hacia los españoles. Y eso, en las actuales circunstancias no se puede ni asumir ni tolerar.

"Ahorrad, que nosotros gastaremos". NI un eruro para la campaña de desvergonzados.

Si por mi fuera, os molía a palos, cual burros.

#2
02-05-2016 / 10:26
El reportero
Puntuación 14

Según parece todo seguirá igual.

1-El PSOE no pactará con el PP de ninguna de las maneras.

2-El PSOE no pactará con Podemos si no se apea del referendum en Cataluña.

3-Podemos erre que erre con el referendum en Cataluña y no quiere a Ciudadanos.

4-IU quiere implantar la III República y los demás no quieren.

5-Ciudadanos quiere que se marche Rajoy y no quiere a Podemos.

6-El PP quiere pactar con el PSOE pero este no quiere.

Y al final la vida sigue igual.

#3
02-05-2016 / 11:09
Comunismo
Puntuación 1

A cargarnos el país.

Para tener una imagen clara de lo que el comunismo le hace a un país, no se fijen en Venezuela, no es necesario. Miremos el ejemplo de la Alemania dividida tras la guerra mundial.

La parte occidental se convirtió en la tercera potencia económica mundial, la parte comunista era un país del tercer mundo más.

Si ustedes creen que volviéndonos todos miserables se resuelven los problemas del país, adelante, a toda pastilla a votar Podemos-IU.

#4
02-05-2016 / 12:31
Fernando del amo gomez
Puntuación 0

Si ganan IU-Podemos tendremos un 24% de paro, 4 millones y pico de parados, se marcharán gente joven de España, habrá trabajadores que cobrara 400 euros por contratos que duren 1 o 2 días, la educación será un almacén de niños con ratios de países del tercer mundo y haremos de la sanidad un negocio

#5
02-05-2016 / 13:07
FSM
Puntuación -3

... Para quitarse de encima a Pedro Sánchez. Una derrota significará su amortización´no definitiva.

Pedro, la FSM no te olvida

#6
02-05-2016 / 13:14
Daddy
Puntuación 1

Por favor,

Voten todos a Rajoy, se pasará otros 4 meses sin ni tan siquiera levantar el teléfono para llamar a nadies.

"Tiene la agenda vacía".

Ya no digo que forme una mesa de negociación para buscar acercamientos con otros partidos, es que ni siquiera a llamado a nadie.

DE VERGUENZA.

Los vogtantes del PP deberían darle una patada en el culo por despreciar sus tan renombrados 7 millones de votos.

#7
02-05-2016 / 13:25
Rajoicin
Puntuación 1

Bueno... es que la verdad.... nadie me dió su apoyo. Tanto el PSOE como CIUDADANOS tenían que haberme dado su apoyo, sin miramientos ni ningún tipo de negaciación.

Me lo tenían que haber dado por mi bonita barba hipster.

Si he de ser sincero (pero que no se repita) desde el 21D no he barajado otra posibilidad que la de nuevas elecciones. Me da un poco por culo que haya que gastarse 300 millones de euros. Total.... pagan los españoles...

#8
02-05-2016 / 20:47
RODRI_RP
Puntuación 0

Hay que castigar a estos políticos profesionales, que viven del cuento

Mejor abstenerse, votar en blanco, nulo o votar a Escaños en Blanco

Ni PP ni Podemos ni PSOE ni Ciudadanos quieren gobernar, lo han demostrado