Buscar

EN DIRECTO
Siga el gran partido de LaLiga Santander: Real Madrid vs Valencia

El Gobierno que eligió la España urbana: el PP domina y Unidos Podemos lidera la oposición

10:36 - 12/09/2016
  • El panorama preocupa al PSOE al haber perdido el apoyo urbano
Rajoy, votando el 26J en su colegio electoral. Imagen: Reuters

Una victoria electoral no depende sólo de un factor. El PP no sólo ganó el 26J, sino que amplió considerablemente su margen respecto a los demás. Sólo el hecho de que no hubiera 'sorpasso' y que Unidos Podemos (UP) congelara sus resultados dio cierto alivio en las filas socialistas: aun consiguiendo el peor resultado de su historia y -ellos sí- cayendo respecto al 20D, en Ferraz se respiró con alivio.

Los partidos y su entorno suelen tener estructuras que se engañan con frecuencia para seguir adelante. Hubo voces cercanas a UP que insinuaban un 'pucherazo' electoral, y no pocas veces sus dirigentes han cargado contra los periodistas por sus preguntas. En el PP suelen ver 'causas generales' contra ellos cuando la Justicia investiga los casos de corrupción. En el PSOE, en este caso, se alegraron por el enésimo peldaño bajado en su suelo electoral.

Las 'victorias' socialistas de un tiempo a esta parte son las de sobrevivir: retener el poder en Andalucía -gracias a un pacto con Ciudadanos-, no hundirse en Cataluña en plena vorágine independentista -nunca un baile salió tan rentable como aquel de Iceta- o recuperar el Al-Andalus del socialismo patrio, que es la Comunidad Valenciana -olvidando que fue gracias a Compromís, que por poco les come la tostada tras años de inacción en la oposición de un partido tan corrupto que ha tenido que refundarse-.

Pero la realidad es tozuda, y el futuro del PSOE es oscuro a medio plazo. No ya porque se respire una calma tensa esperando a que se resuelva el nudo del gobierno para ver si Sánchez sobrevive o Díaz ataca. El drama del socialismo va más allá de los efectos del estallido de la crisis, y es que se ha desenganchado totalmente de una de sus grandes masas de votantes: el elector de gran capital.

El PSOE ha perdido el apoyo urbano

Hay un plano territorial preocupante, porque allí donde era fuerte antes el PSOE ahora ya no lo es: ha perdido la iniciativa en Cataluña y Euskadi, y carecen de poder efectivo en grandes extensiones de Andalucía, Extremadura o Castilla-La Mancha. Pero hay otro plano aún más sombrío, que es la clase media urbana, que ha acabado por darles la espalda.

Llama la atención, analizados los resultados del 26J, que en las capitales de provincia su porcentaje de voto sea menor que el del global del país, lo que muestra al socialista como un partido cada vez más rural.

Si se toman únicamente los datos de las capitales de provincia -que no son las ciudades más pobladas, pero sí las que cuentan con infraestructuras estatales, funcionariado y órganos públicos- el PP lograría un 35,31% de los votos, lo que son 2,28 puntos más de lo que obtuvo en el total estatal. Por el contrario, el PSOE se quedaría en un 20,15%, 2,51 puntos menos. Los socialistas sólo superan a los populares en una capital y se acercaron en otras dos.

Los votos de las capitales de provincia aglutinan a casi 15 millones de habitantes, una tercera parte del total del país, y suponen el retrato de una de las varias 'Españas' que existen. En esta el PP sigue siendo la primera fuerza a una cómoda distancia del resto, pero UP se convierte en la segunda con un 21,87% de los apoyos (0,7 puntos por encima de lo que obtuvo en las elecciones) y superando al PSOE en 20 de las capitales. Junto a ellos también subiría Ciudadanos, que subiría 1,42 puntos hasta tener aquí un 14,47% de los votos.

Lo que es lógico por una parte -que los partidos nuevos crezcan en los ámbitos urbanos- muestra un giro preocupante para los socialistas: la caída del PSOE en las capitales responde a algo más que la pujanza de UP, porque el PP logra subir en un entorno teóricamente menos favorable a pesar de la aún mayor pujanza de Ciudadanos.

El PSOE no ha dejado de ser un partido hegemónico, pero lo es menos: un nicho en el que teóricamente deberían mantenerse vivos como es el de las capitales de provincia ha empezado a no serlo tanto. Por el contrario sus rivales del PP logran navegar contracorriente y hacerse fuertes allí: el dominio cuesta cogerlo, pero una vez lo tienes no se va fácilmente.

¿Qué votó la España más urbana de todas?

Pero ampliando la lupa las malas noticias se confirman: si se toman los resultados de las ciudades más pobladas del país (las de más de 60.000 habitantes) el PSOE sigue teniendo peor porcentaje de voto que en el total (un 20,9%, 1,76 puntos menos). El PSOE, por tanto, ha dejado de ser un partido urbano.

Tanto es así que UP también le supera en ese ámbito. La formación morada, igual que Ciudadanos, es mucho más fuerte que en un entorno rural al que, como fuerzas nuevas que son, todavía no han podido asentarse. Así, en contraste con la caída en porcentaje de votos del PSOE, UP gana 1,41 puntos (hasta un porcentaje del 22,51%, 1,61 puntos por encima de los socialistas) mientras que Ciudadanos gana 1,58 (hasta un porcentaje del 14,63%).

Mientras, el PP aguanta el tipo: su porcentaje de votos en las grandes ciudades es casi un punto mayor que el del total del país (saca un 34,01% por el 33,03% que obtuvo). Eso no sólo indica que el PP ya no es un partido fundamentalmente rural como se suele creer sino que resiste el empuje de los partidos nuevos, se afianza en las ciudades y saca casi el doble de distancia al PSOE de la que los socialistas le sacan a Ciudadanos, la cuarta fuerza.

Pero, ¿qué es una ciudad? En sentido literal la definición más extendida es la de un núcleo de más de 10.000 habitantes cuyos habitantes se dedican mayoritariamente al sector secundario o terciario (es decir, no a la agricultura). Para este análisis se ha tomado una muestra menor: 124 ciudades por encima de 60.000 habitantes (eso deja fuera a seis capitales de provincia), lo que suma 23,2 millones de habitantes. Es decir, es el retrato de una de las 'españas', la urbana.

¿Cómo de importante es la derrota del PSOE? Bastante. No sólo ha perdido la batalla del resultado global (UP saca el 22,51% del voto, por el 20,90% del PSOE), sino que en el cómputo de ciudades a duras penas consigue ganar: se mantiene como segunda fuerza en 57 de las grandes ciudades -seis de las diez primeras-, mientras que pasa a ser la tercera fuerza en 55 de ellas y está en empate técnico en otras 12.

La España del 'exilio'

El 'drama' socialista no acaba en las ciudades. Más allá de las 124 ciudades que conforman la mitad de la población y los casi 8.000 pueblos que representan la España más envejecida y rural hay otro retrato: casi dos millones de personas, en su mayoría jóvenes sin oportunidades laborales por la crisis, que han acabado viviendo fuera de nuestro país.

En ese estrato social, cuyo debate no pasa por los desahucios urbanos o por la despoblación rural, el voto de protesta se intensifica: ellos tuvieron que marcharse del país en su mayoría por la falta de oportunidades, y culpan directamente de ello a los partidos tradicionales.

Debido a las complicaciones legales que implica votar desde el extranjero -este proceso se incluye entre las principales peticiones de reforma electoral de los nuevos partidos- la abstención es altísima: de los casi dos millones de ciudadanos emigrados con derecho a voto apenas se registraron 121.277 sufragios.

Los resultados obtenidos son muy diferentes a los del voto interno: aquí la primera fuerza fue UP, con un 29,84% de los votos (8,74 puntos por encima de su media total), seguidos del PP con un 28,43% (que cae 4,6 puntos). La otra fuerza tradicional, el PSOE, también se desploma: cae 6,4 puntos hasta una media de voto del 16,26%, muy poco por encima de Ciudadanos, que como UP sube -en su caso 1,9 puntos hasta el 14,95%-.

El mapa electoral general es el que conocemos: un PP que es la única fuerza que logra crecer respecto al 20D y profundiza sus diferencias con sus rivales, un UP que congela sus resultados en lo que a escaños se refiere y a los votantes pasando factura a las dos únicas formaciones que se arriesgaron a pactar, PSOE y Ciudadanos.

Pero por debajo de ese retrato general se dibujan esas varias 'Españas', la urbana, la rural y a exiliada, radicalmente diferentes entre ellas. El PP ya no es una fuerza eminentemente rural, el PSOE ha perdido su sitio en las ciudades y el secreto del futuro de UP podría pasar tanto por disputar las plazas urbanas como por conseguir la reforma del voto extranjero. Ciudadanos sobrevive a golpe de marcar agenda, colocándose como colaborador necesario para los dos partidos clásicos: está por ver si eso le bastará para hacerse un hueco o acabará descolgándose.

Mientras se dibuja el futuro de las dos formaciones más recientes, el futuro del socialismo como fuerza de gobierno pasa inevitablemente por recuperar las grandes capitales y el voto más crítico. Algo que sí ha logrado hacer el PP. Y por eso sigue ganando.

Otras noticias

Contenido patrocinado

Comentarios 1

#1
12-09-2016 / 16:50
MARTINA
Puntuación 0

El panorama preocupa al PSOE al haber perdido el apoyo urbano.

El PSOE empezó la cuesta abajo con el desconcertante y destructivo Zapatero.

Y se irá al carajo si no apartan (de una vez "YA") al inútil y chulo Pedro Sánchez.

¡Allá vosotros!

No necesitais a nadie externo.- Vosotros mismos os lo estais cargando.