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El Ejército sirio progresa por el valle del Barada en medio de bombardeos

EFE
12/01/2017 - 21:03

Beirut, 12 ene (EFE).- El Ejército sirio y sus aliados progresaron hoy por el valle del río Barada, que abastece de agua a Damasco, en medio de intensos bombardeos, pese al anuncio ayer de un acuerdo por parte de las autoridades, que los rebeldes niegan.

El responsable de información de las progubernamentales Fuerzas Escudo del Qalamún, Modar Hasan, indicó a Efe por internet que los efectivos leales al régimen sirio tomaron el control del pueblo de Basima, al noroeste de la capital.

Además, los insurgentes han izado la bandera siria en la localidad de Ain al Fiya, "lo cual significa que han aceptado la regularización", agregó Hasan, cuyo contingente depende de la División III de las Fuerzas Armadas Sirias y está integrado por efectivos originarios de Al Qalamún, donde se ubica el valle.

Los opositores emplean como emblema la que denominan como bandera de la revolución siria, que es la de la época de la independencia y de color verde, blanco y negro con tres estrellas rojas.

La oficial, que es roja, blanca y negra, con dos estrellas verdes, fue instaurada por el padre del presidente Bachar al Asad y su predecesor en el cargo, Hafez al Asad (1971-2000).

Ayer, el gobernador de la provincia de Rif Damasco, Alá Ibrahim, anunció un acuerdo preliminar en el valle del Barada, que contempla la evacuación de rebeldes a la provincia norteña de Idleb y la normalización del estatus legal de los que opten por quedarse.

El pacto también estipula la entrada del Ejército en la zona para limpiarla de explosivos, como paso previo al acceso de los técnicos para reparar las instalaciones dañadas del manantial de Ain al Fiya, que abastece de agua potable a Damasco, de acuerdo a medios de comunicación oficiales.

Hasan afirmó que 586 combatientes rebeldes se han entregado a las autoridades hasta el momento.

Sin embargo, el portavoz de la facción opositora Suqur al Sham (Halcones del Levante), Maamún Hach Musa, negó hoy a Efe que haya un arreglo para pacificar el valle.

"Lo que dijo el gobernador de la provincia de Rif Damasco, que sigue a las bandas de Bachar al Asad, es mentira", dijo por teléfono Musa, cuyo grupo está presente en esa área.

El portavoz rebelde acusó a los efectivos gubernamentales de tratar de avanzar con sus operaciones en los diez pueblos que están bajo el control de los insurgentes en el valle.

"Intentan (las autoridades) hacer política con los bombardeos para forzar una 'reconciliación' en esas localidades, al igual que hicieron en las tres poblaciones que dominan en la zona", denunció.

Musa insistió en que las facciones rechazan esa forma de actuar de sus oponentes y que no hay ningún pacto en ninguno de los pueblos controlados por los rebeldes.

Ayer, el comandante de la sala de operaciones de los insurgentes en Damasco y su periferia, Abu Zuheir al Shami, reveló a Efe que había un pacto, pero solo para reparar los destrozos en la planta de bombeo de agua y las tuberías en Ain al Fiya, y que en ningún caso incluía una tregua.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos confirmó que las tropas gubernamentales ganaron terreno hoy y conquistaron la zona de Al Zinia, en los alrededores de Basima, tras intensificar su operación en las últimas 48 horas.

Al menos siete civiles, entre ellos cinco miembros de una familia con cuatro menores de edad, perdieron la vida en el valle del Barada por los bombardeos de aviones de combate no identificados, de acuerdo a los datos de la ONG.

El Observatorio recordó que en la región las fuerzas fieles a Al Asad cuentan con el respaldo del grupo chií libanés Hizbulá y se enfrentan a grupos rebeldes e islámicos, como el Frente de la Conquista del Levante (exfilial siria de Al Qaeda).

La ofensiva gubernamental en el valle comenzó hace veinticuatro jornadas y ha continuado, pese al cese de las hostilidades que entró en vigor el pasado día 30 en toda Siria, auspiciado por Rusia, aliada del Gobierno, y Turquía, valedora de la oposición.

Debido a los enfrentamientos, el suministro de agua desde el valle del Barada está interrumpido en la capital siria desde el 23 de diciembre, algo de lo que el Ejecutivo y los insurgentes se culpan mutuamente.

Desde Ginebra, el enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura advirtió hoy de que los combates en esa región hace peligrar la tregua y detalló que cinco pueblos de la zona habían alcanzado un acuerdo con el Gobierno, pero que había otros dos que no, incluido uno que bloquea la libre circulación del agua.

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