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Austria acusa a Airbus de fraude y exige cientos de millones por Eurofighters

EFE
16/02/2017 - 15:09

Viena, 16 feb (EFE).- Sospechas de corrupción, acusaciones de fraude y política de defensa se mezclan en la denuncia que ha hecho hoy el Gobierno austríaco contra el consorcio europeo Airbus por la venta de quince cazas Eurofighter, una operación marcada desde el principio por la polémica.

Trece años después de la compra de los aviones Austria llega a la conclusión de que Airbus -en aquella época EADS- le engañó con intención fraudulenta y le causó unas pérdidas de 1.100 millones de euros, de los que reclama al menos 183,4 millones.

El ministro de Defensa austríaco, el socialdemócrata Hans Peter Doskozil, habló hoy en Viena de "sobornos" y de "pruebas claras" del fraude cometido por Airbus, un consorcio dominado por Francia, Alemania y España.

En ese sentido, afirmó que es inaceptable que los "contribuyentes hayan cofinanciado también sobornos en el precio de compra".

Estas conclusiones se recogen en un informe, realizado por una comisión creada en 2012 por el ministerio y presentado hoy.

Son el argumento para la denuncia que el Estado austríaco ha presentando como acusación particular ante la Fiscalía de Viena.

El documento acusa a Airbus de "maniobras de engaño dolosas y fraudulentas" que se produjeron "antes, durante y también tras el cierre del acuerdo de compra".

El objetivo era cerrar la operación antes de que Austria se decidiera por otra oferta para renovar su fuerza aérea.

Dos son los principales argumentos de Austria para hablar de engaño y fraude.

Por un lado, que el precio de 1.960 millones pactado en 2003 por 18 aviones fue superior al valor de mercado de los cazas e incluía casi un 10 % en concepto de compensaciones económicas a Austria (los 183,4 millones de euros que reclama ahora), entre las que hubo también transacciones ilegales.

Por otro, que hubo engaño también en el equipamiento y la configuración de los cazas que Airbus se comprometió a ofrecer y que la empresa no estaba en disposición ni pretendía aportar.

"Sin ese engaño sobre esos hechos esenciales, la República de Austria no se habría decidido por la compra de los cazas Eurofighter sino por la adquisición del caza JAS 39 Gripen del ofertante SAAB y habría ahorrado así cantidades considerables", resume el informe.

En una primera reacción, Airbus aseguró hoy en un comunicado no poder comentar el caso al no tener detalles y disponer sólo de la información publicada por los medios.

"No sabemos en qué conclusiones se basa esto. Sin embargo, podemos confirmar que en los últimos años hemos apoyado las actividades de las autoridades legales, por ejemplo a través de nuestras propias investigaciones", manifestó la empresa.

De hecho, en 2012 Airbus ya abrió una investigación interna ante la sospecha de sobornos en la venta de los aviones a Austria, una operación que lleva años marcada por la polémica.

Una coalición de Gobierno, formada por el Partido Popular y los ultranacionalistas del FPÖ, se decidió en 2002 por esta oferta para sustituir con 24 cazas Eurofighter a los anticuados Draken suecos.

De 24 aviones se pasó pronto a 18, y ya en 2005 se creó una comisión parlamentaria para investigar la compra, al tiempo que se abría el debate para cancelar o reducir el volumen de compra.

En 2007, una nueva coalición, esta vez formada por socialdemócratas y populares, negoció una reducción del número de aparatos a 15, por un precio final de unos 1.700 millones de euros.

Las investigaciones y acusaciones de soborno y lavado de dinero se sucedieron en los años siguientes.

En 2011, un hombre llamado Gianfranco Lande, detenido en Italia por un caso de estafa piramidal, aseguró que había creado una red de empresas tapadera.

Según Austria, éstas recibieron transferencias millonarias que se cree se usaron luego para facilitar el acuerdo de compra de los Eurofighter y fueron cargadas al precio de compra.

Según el informe del ministerio de Defensa austríaco, esta mediación fue una fuente de comportamientos deshonestos en perjuicio del Estado.

Antonio Sánchez Solís

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