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CDC niega ante el juez que se financiase ilegalmente a través del Palau

20/03/2017 - 11:47 | 13:38 - 20/03/17
  • La esposa de Millet en el juicio: "Él mandaba y hacía todo"
  • Sus hijas desconocían que sus bodas las pagó el Palau
El expresidente del Palau de la Música Fèlix Millet. Imagen: EFE

El asesor jurídico y representante legal de CDC, Francesc Sànchez, ha negado este lunes ante el tribunal de la Audiencia de Barcelona que el partido se financiara ilegalmente cobrando comisiones irregulares a Ferrovial camufladas como donativos al Palau de la Música.

"Eso no es así", ha respondido al fiscal Emilio Sánchez Ulled en una declaración en que, como representante legal de CDC -refundado como PDeCAT-, no ha tenido la obligación de decir la verdad y ha tenido el derecho de no contestar como responsable civil a título lucrativo, aunque ha aceptado responder a todas las partes.

Sànchez fue detenido recientemente y puesto en libertad dentro de la operación de la causa del 3%, que investiga una supuesta trama en la que presuntamente se reprodujo un 'modus operandi' similar: cobros de CDC a constructoras a cambio de adjudicársele obras públicas desde instituciones que controlaba el partido.

En su declaración, ha certificado que las mercantiles Mail Rent, New Letter y Letter Graphic -que presuntamente facturaron al Palau trabajos realizados al partido- trabajaron para CDC y le hicieron donaciones: "Era habitual que empresas que trabajaban para el partido ayudaran al partido".

Ha puntualizado que eran donaciones "no extremadamente relevantes en esa época" y que ahora no se podrían producir porque desde el 1 de enero de este año el nuevo partido ha determinado que ya no recibirán donaciones de empresas.

También se ha referido a la declaración del gerente de Hispart SA -dedicada a montar sistemas audiovisuales en congresos y mítines-, Juan Manuel Parra, que afirmó en el juicio que su empresa giró al Palau unos 800.000 euros de 2004 a 2008 por trabajos que hizo esta empresa a CDC en la campaña de 2004: Sànchez ha asegurado que ese montante lo pagó CDC y no el Palau.

Sànchez -que ha dicho que desde 2012 es responsable de régimen interno de Convergència- ha justificado los flujos de dinero entre la Fundació Trias Fargas y CDC, porque el partido asumía muchos trabajos de la fundación, que solo tenía una decena de empleados.

También ha dicho que redactaron un informe a petición del Tribunal de Cuentas para explicar estos flujos; y al preguntarle el fiscal si ve razonables los 700.000 euros que la fundación pagó al partido en el ejercicio 2007, ha contestado que "no es extraño desde el punto de vista del funcionamiento de la época entre el partido y la fundación".

Sànchez ha explicado que la Trias Fargas está vinculada orgánicamente al partido y que su función es innovar, pensar ideas, buscar talento y atraer personas hacia sus posicionamientos políticos.

Ha confirmado que hubo préstamos de dinero de la fundación a CDC por necesidad de tesorería, pero que nunca se devolvieron en efectivo: "La contabilidad de un partido analizado por el Tribunal de Cuentas y la Sindicatura de Cuentas no permite ese retorno en efectivo. Eso no puede ser de ninguna manera".

La esposa de Millet

La mujer del expresidente del Palau de la Música Fèlix Millet, Marta Vallès, ha asegurado, a su vez, al declarar en el  juicio como responsable civil, que no sabía que su marido pagase los gastos personales de la familia con el expolio de la institución: "Yo pensaba que era dinero nuestro, teniendo dinero como teníamos".

"Nunca se me hubiese ocurrido que todo lo pagase el Palau: Yo tenía dinero y mi marido también", ha explicado en su comparecencia, al citársele como responsable civil a título lucrativo por beneficiarse del desvío de fondos de su marido para pagar viajes personales y las bodas de sus hijas, entre otros gastos.

Vallès ha asegurado que Millet llevaba toda la gestión económica familiar: "Con él era mejor no discutir. Él mandaba y hacía todo. Yo pensaba que era dinero nuestro. Yo llevaba las cosas de casa, yo no llevaba nada".

Al preguntársele si ella tenía constancia de que una empresa en la que ella figuraba como administradora -Bonoyma- le hacía facturas al Palau por servicios que no existieron, ella ha asegurado que no: "Ni en sueños. No tenía constancia, no tenía ni idea".

La mujer de Millet ha relatado que la pusieron a ella como administradora de esta empresa porque el asesor fiscal decía que estas compañías debían tener esta figura, pero ha dicho que sólo tenían un empleado que iba a "hacer números", aunque lo gestionaba su marido.

Sobre la boda de una de sus hijas, celebrada en el Palau con dinero de la entidad, Vallès declarado en la línea de lo que dijo su marido en su interrogatorio como acusado: que fue un acto de "propaganda" para dar a conocer que allí se podían celebrar casamientos.

Vallès ha declarado a preguntas del abogado del Palau de la Música y de su defensa, pues el fiscal Emilio Sánchez Ulled y el resto de acusaciones y defensas han renunciado a hacerle preguntas en su comparecencia.

Como responsable civil, Vallès ha estado obligada a contestar a todas las partes que le han querido hacer preguntas, pero sin tener que decir la verdad al no comparecer en calidad de testigo.

Las hijas de Millet

Por otro lado, Clara y Layla Millet, hijas del expresidente del Palau, han asegurado en el juicio que se enteraron de que sus bodas las había sufragado el propio Palau cuando estalló el caso: "Me quedé helada", ha sostenido la primera de ellas.

"Nunca se me ocurrió en la vida que lo pagara el Palau, cuando mis padres tienen capacidad económica", ha dicho Clara Millet en la Audiencia de Barcelona al declarar como responsable civil a título lucrativo, y a preguntas del abogado de la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música.

Según ella, su suegro no pagó la mitad del convite -40.000 euros-, como se ha dicho, sino sólo sus 80 invitados y el disc-jockey, y que eso sumaba 8.000 euros: "Estoy cansada de tantas mentiras".

Ha asegurado que su padre fue quien impuso que la boda fuera en el Palau y que aseguró que correría con todos los gastos organizativos; según el fiscal, las bodas de Clara y Layla Millet celebradas en 2000 y 2002 en el Palau costaron 164.269 euros.

También ha dicho que ella quería una boda íntima -"El tema social no era lo mío"- pero que aceptó porque ella quería casarse y fue práctica, además de que había un lazo sentimental con el Palau.

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