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Piden precaución ante la Legionelosis, que en 2008 afectó a 1.232 personas

EFE
12/07/2009 - 19:04

Madrid, 12 jul (EFE).- Con la llegada de las altas temperaturas, los neumólogos recomiendan extremar las precaución ante el riesgo de Legionelosis, que el año pasado afectó en España a 1.232 personas -54 más que en 2007-, con una tasa de incidencia de 2,76 por 100.000 habitantes.

Por comunidades autónomas, ha indicado hoy la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), se mantienen en la cabeza de casos registrados Cataluña con 271 y la Comunidad Valenciana con 268, si bien las posiciones se han intercambiado respecto a 2007 (Comunidad Valencia 242 y Cataluña 232).

En tercer lugar, Andalucía ha notificado 131 casos, que representan un descenso respecto a 2007 en que se contabilizaron 159 enfermos.

Las tasas de incidencia más elevadas se dan en Baleares (7,24), Cantabria (6,56), Aragón (6,23) y Valencia (5,56) y aumentan respecto al año anterior. En 2007 las comunidades más afectadas fueron Baleares (5,32), Aragón (5,24) y Valencia (5,11).

Destaca el caso de Cantabria, con un aumento de la tasa de incidencia muy destacado en 2008 mientras que el año anterior se situaba en 3,39.

Los pacientes con Legionelosis tienen normalmente fiebre, cefalea, astenia, dolores musculares y tos, como paso previo a síntomas más concluyentes y graves como esputos de sangre o dolor torácico fuerte que definen mejor la infección.

Los expertos consideran la Legionelosis una enfermedad emergente, cuya evolución va ligada a las nuevas tecnologías y al desarrollo de las instalaciones de refrigeración colectivas, principalmente.

"La Legionella es una bacteria ambiental cuyo hábitat natural son las aguas superficiales de lagos, ríos y estanques, de donde pasa a colonizar los sistemas de abastecimiento de las ciudades", ha explicado el coordinador del área de infecciones respiratorias de SEPAR, José Blanquer.

La bacteria encuentra su hábitat ideal en los sistemas que requieren de agua para su funcionamiento y generan aerosoles como son las torres de agua para refrigeración de aire acondicionado, fuentes, condensadores, aspersores de riego, duchas, sistemas de agua sanitaria (fría y caliente) y en el ámbito hospitalario algunos equipos utilizados en terapia respiratoria.

Estas instalaciones favorecen el estancamiento del agua y la acumulación de productos que sirven de nutrientes para la bacteria, como lodos, materia orgánica y material de corrosión.

Así se multiplica la Legionella hasta alcanzar concentraciones suficientes para provocar infecciones en el ser humano.

Los fundamentos de la prevención de Legionelosis son el estricto cuidado y mantenimiento de las torres de refrigeración y los sistemas de conducción de agua, así como evitar la acumulación de la misma y las zonas de humedad.

Desde el punto de vista médico la infección por Legionella adopta dos formas clínicas perfectamente diferenciadas: la infección pulmonar o "Enfermedad del Legionario" que se caracteriza por una neumonía con fiebre alta, y la forma más leve conocida como "Fiebre de Pontiac" que se manifiesta como un síndrome febril agudo y autolimitado.

El periodo de incubación es normalmente de 2 a 10 días y, si la patología se trata a tiempo, el índice de mortalidad no supera el 6 por ciento.

Pero si se inicia pasadas 48 horas del comienzo del cuadro, el porcentaje puede aumentar al 25 por ciento, de ahí la importancia de la detección precoz, ha insistido el doctor Blanquer.

Según la OMS, cualquier persona adulta expuesta a la bacteria puede contraer la enfermedad, que afecta de 2 a 3 veces más a varones que a mujeres y es rara en niños.

También influye el estado de salud previo del sujeto susceptible, aumentando en inmunocomprometidos, diabéticos, pacientes con enfermedad pulmonar crónica, así como en fumadores o alcohólicos.

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