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Cataluña.-Piden año y medio de cárcel para 3 médicos que no dieron antibiótico a una operada del corazón que murió

14/04/2008 - 20:21

El Juzgado Penal número 17 de Barcelona juzgó hoy al cirujano del Hospital de Bellvitge de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) que cambió la batería de un marcapasos a una mujer a la que dio el alta pocas horas después de la intervención sin darle antibióticos, así como a los dos médicos del Hospital de Sant Boi de Llobregat (Barcelona) que la atendieron después y que no la medicaron a pesar de la infección que presentaba.

BARCELONA, 14 (EUROPA PRESS)

La Fiscalía solicita un año y medio de prisión y cuatro más de inhabilitación para el ejercicio de la profesión médica para el cirujano que operó a la fallecida, Jorge Luis G.G., y los dos facultativos del Hospital de Sant Boi, César R.M. y María Cristina G.F., por una presunta negligencia médica. También pide que indemnicen al viudo y a los cuatro hijos de la víctima con 118.000 euros.

La acusación particular imputa a otros dos cirujanos del Hospital de Bellvitge y pide tres años de cárcel para los cinco acusados. Hasta ahora, había un sexto implicado que reside en Nicaragua y que no ha contestado a las rogatorias, por lo que la familia ha retirado los cargos contra él para evitar alargar más el proceso, que empezó hace más de cinco años.

En junio de 1996, la fallecida, Francisca G.V., acudió al Servicio de Cardiología del Hospital de Bellvitge, donde el doctor Jorge Luis G.G. le diagnosticó un bloqueo auriculoventricular completo, por lo que se le implantó un marcapasos permanente. El responsable de realizar el seguimiento ordinario y periódico de la paciente era el facultativo del Hospital de Sant Boi César R.M.

Cinco años después, el 26 de septiembre de 2001, Francisca G.V. ingresó de nuevo en el centro hospitalario donde tres días después, la noche del día 29, fue intervenida quirúrgicamente por Jorge Luis G.G., auxiliado por el también procesado Víctor M.R., quien le cambio la batería del marcapasos porque se estaba agotando.

La parte acusatoria sostiene que el cirujano responsable de la operación omitió suministrar a la enferma la profilaxis antibiótica establecida en el protocolo para el caso, ya que el riesgo de una infección del marcapasos, una complicación previsible.

Además, la paciente recibió el alta hospitalaria sobre las 10 de la mañana del día siguiente, sin ser examinada por el cirujano y a pesar del importante hematoma que tenía en la herida del marcapasos. Una de la hijas de la fallecida reveló que el médico había firmado el alta el mismo día de la operación.

Asimismo, explicó que pidieron al también imputado Carles F.A. que examinara a su madre, pero éste no lo hizo porque "no era su paciente", por lo que la ayudaron a vestirse y se la llevaron a casa. Siete horas después, tuvieron que llevarla a urgencias del Hospital de Sant Boi por el dolor que sufría.

Los acusados César R.M. y María Cristina G.F. decidieron ingresarla. Durante su estancia hospitalaria el tamaño del hematoma fue aumentando hasta que el 16 de octubre la herida se abrió y empezó a supurar, sin que ninguno de los dos facultativos ordenara ningún análisis.

Según el escrito de la Fiscalía, una simple prueba hubiera permitido detectar una posible abscesificación (proceso necrótico) o fistulización (apertura de la herida) del hematoma, síntoma de una infección del generador del marcapasos, y que les habría permitido iniciar un tratamiento médico y quirúrgico adecuado. La paciente recibió el alta el 12 de noviembre.

Tres semanas después, el 2 de diciembre, Francisca V.G. acudió de nuevo al Hospital de Sant Boi porque llevaba cuatro días con fiebre y le supuraba la herida, por lo que César R.M. y María Cristina G.F. consideraron que podía padecer una infección del marcapasos o endocarditis (inflamación del corazón) y ordenaron un análisis de sangre para identificar el germen, en lugar de iniciar un tratamiento antibiótico que hubiera sido lo adecuado, según el escrito fiscal.

El 4 de diciembre fue trasladada al Hospital de Bellvitge, donde se le diagnosticó una infección de marcapasos, por lo que se le suministraron antibióticos y dos días después le extrajeron el marcapasos para implantarle uno externo. Francisca G.V., de 56 años, falleció por un 'shock' séptico el 23 de diciembre.

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