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Causar lesiones a perros y gatos, la nueva manera de conseguir opiáceos en EEUU

9:14 - 25/08/2018
  • En el mercado negro se disparan los precios por la alta demanda de un médicamento regulado
  • La FDA ha detectado un alarmante aumento de recetas veterinarias de opiáceos
  • La legalización de la marihuana de uso terapeútico podría ser una opción de desintoxicación
Las recetas de opiáceos y medicamentos para el dolor veterinaria han aumentado según la FDA. Foto: Dreamstime

Los opiáceos son la principal causa de muerte accidental entre los estadounidenses menores de 50 años. Un problema del que las autoridades sanitarias llevan tiempo alertando. Ciento setenta y cinco personas mueren cada día, siete personas cada hora, en el país por abusar de medicamentos para controlar el dolor como la vicodina o el oxycontin, ambos sumamente adictivos.

En la pequeña localidad de Kermit, en Virginia (el segundo estado más pobre de EEUU), conocen bien los efectos de esta droga utilizada para calmar el dolor y con un claro efecto relajante. En este pueblo de 400 habitantes se dispensaron en solo dos años 9 millones de pastillas opióides. Kermit, es solo un ejemplo de la emergencia sanitaria que vive EEUU desde hace más de dos décadas, siendo el país que más opiáceos consume y un filón para las empresas farmacéuticas.

Estos medicamentos se consiguen con receta pero el mercado negro también trata de cubrir la alta demanda a precios elevados. Cuando no se dispone de recursos son muchos los que caen en el consumo de heroína que es mucho más asequible y también totalmente ilegal. La desesperación de los adictos por conseguir su dosis es tal que se ha generado una verdadera alarma social en el país, en octubre de 2017 el presidente Trump definió la situación como "una emergencia de salud pública" y anunció medidas para tratar de controlar la epidemia.

Ahora la US Food Drugs Administration (FDA), entidad responsable de legislar la administración de medicamentos humanos y veterinarios para garantizar la salud pública, ha detectado otro método para obtener opiáceos de manera 'legal': causar daño a las mascotas para conseguir una receta legal pero veterinaria. Mediante un comunicado, el alto comisionado de la FDA, Scott Gottlieb, asegura que la entidad ha detectado un aumento en el número de recetas de opiáceos veterinarios y que pese a reconocer el uso de estos medicamentos para tratar el dolor en animales, todo indica que "estas drogas se están desviando para uso de los propietarios y pueden provocar adicción, abuso y sobredosis".

Dañar a las mascotas para conseguir drogas

La FDA se ha puesto a trabajar para evitar que los opiáceos veterinarios puedan ser 'desviados' a sus dueños y ha elaborado una guía a los veterinarios para ayudarles a detectar posibles casos. En 'Lo que los veterinarios deben saber' se explica como detectar a un posible adicto y saber si algún empleado de sus clínicas podría estar abusando de los opiáceos.

La FDA ha enviado una guia a los veterinarios para detectar posibles clientes o empleados adictos. Foto: Dreamstime

Lesionar a propósito a las mascotas no es una técnica nueva para conseguir drogas. La Universidad de Colorado realizó una encuesta entre veterinarios en 2016 y un 13% consideraba que algunos de sus pacientes habían sido heridos de manera intencional por sus propietarios con este propósito.

El consumo de opiáceos arroja cifras de víctimas dramáticas que superan grandes tragedias históricas como guerras o grandes catástrofes como la del huracán Katrina. En 2016 murieron 64.000 muertos una cifra que sigue creciendo pese a que la administración Trump amenazó con imponer pena de muerte a camellos, traficantes e incluso doctores que traficaran con este tipo de sustancias.

Reducir las recetas

Los profesionales de la medicinan creen que las medidas propuestas son insuficientes y proponen incluir los opiáceos en la misma categoría en la que está la morfina y de esta manera se reduciría el número de recetas legales de estos medicamentos que son el inicio de la epidemia. Se estima que un tercio de las personas a las que se les trata con estas sustancias se engancha en menos de un mes. Son muchos los doctores como Atul Gawande, médico en Missouri, que explica que "no era consciente de los problemas de recetar opiáceos". Este doctor y otros han declarado a diversos medios estadounidenses que "limitar la receta de estos fármacos a sólo 3 días y exclusivamente para pacientes con un dolor muy elevado podría contribuir a parar la epidemia de adicción a los opiáceos".

Increiblemente la declaración de "emergencia sanitaria" de Trump facilitaba el acceso a recetas sin necesidad de acudir fisicamente a consulta médica. Esta medida no convence en absoluto a los profesionales.

La comunidad médica también pide recursos para tratar a los adictos para su curación con Naxolona u otro tipo de terapias que contribuyan a desengancharlos y eviten daños mayores. Dos estudios recientes consideran que legalizar la marihuana terapéutica también podría ser el camino para reducir la adicción a los opiáceos

La marihuana terapéutica podría ser una opción de desintoxicación. Foto: Dreamstime

Un tercio de los adultos que son tratados se vuelven adictos en menos de un mes. La oxicodona suprime el dolor y produce una sensación de placer. Además, produce una sensación de grandeza y una explosión de energía. Las personas adictas buscan sentirse invencibles. El problema es que la dosis necesaria para alcanzar esta sensación de placer aumenta rápidamente. Si no toman su dosis, el síndrome de abstinencia cursa con diarrea, vómito, insomnio, escalofríos, espasmos… La tolerancia a esta droga también se incrementa muy rápido y el peligro de una sobredosis es cada vez mayor.

Las sobredosis de opiáceos son potencialmente mortales ya que deprimen el sistema respiratorio y ralentiza el corazón hasta que la persona deja literalmente de respirar y el corazón se para. Los médicos abogan por una concienciación mayor de los riesgos de consumir esta droga entre los pacientes y los propios profesionales que deben ser conscientes de que las personas con un historial de adiciones -alcohol, drogas, tabaco, juego…- son más propensas a desarrollar adicción a estos analgésicos. Solo conociendo los peligros podrán detener esta epidemia que se ceba en los estados más deprimidos.


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