Buscar

Guía de prevención del suicidio: El 'bullying y la depresión, las principales causas de un problema de salud pública

10/09/2018 - 17:45
  • No hay un Plan Nacional de Prevención del Suicidio
  • Son previsibles luego se pueden evitar con medidas apropiadas
  • Es necesario dejar de tratarlo como un tema tabú
Se debe tratar el suicidio y la tentativa como un problema de salud pública. Foto: EFE

La tasa de suicidios en España está en 8,7 por cada 100.000 habitantes, es más baja que en el resto del mundo que se situa en torno al 12% algo inferior según datos de la OMS para Europa. El reto de esta institución es rebajar el índice de 10 suicidios de cada 100.000 habitantes para lo que pidió compromiso a los diferentes Gobiernos en 2012. Para ello en 2014 pidió que se creasen planes específicos para reducir los suicidios.

En España no existe ningún tipo de plan de este tipo, aunque la cifra es inferior al resto de países de nuestro entorno la prevención y la atención es fundamental para tratar de reducir el sufrimiento y las víctimas del suicidio.

En España las muertes a causa del suicidio están estancadas y suponen un 0,1% de muertes desde hace una década.H oy es el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, se tratar concienciar sobre la necesidad de salvar vidas y con ellas rebajar el coste emocional, social y económico que tiene un suicidio.

Es posible rebajar la tasa, en Finlandia, en solo 10 años rebajaron del 13 al 10 por cada 100.000 habitantes la tasa de suicidios. Para lograrlo la prevención y políticas de atención adecuadas son fundamentales.

La ministra de Sanidad, Carmen Montón, reunió el viernes a las asociaciones de profesionales que habitualmente deben tratar casos de suicidio para avanzar en la puesta en marcha del Plan Nacional para la Prevención del Suicidio, un problema de salud pública que pasa casi inadvertido al ser ignorado por todos: políticos, medios de comunicación y la propia sociedad. Para dar peso al problema basta con conocer que cada año mueren entre 3.500 y 4.000 personas, según el INE hay 3.569 en 2016, y casi 8.000 tentativas requieren la hospitalización de los afectados, el doble que las víctimas de accidentes de tráfico.

El suicidio es la principal causa de muerte entre jóvenes de entre 15 y 29 años. El 'bullying' y la depresión son dos causas evidentes pero no las únicas que llevan a quitarse la vida.

Tanto los profesionales que habitualmente tratan con el problema, como afectados y familiares ven necesaria esta iniciativa y piden que se lleve a cabo "cuanto antes". La Confederación Salud Mental se ha mostrado "satisfecha" con el plan. La organización, en declaraciones a medios de comunicación ha asegurado que considera que es "básico un abordaje transversal del suicidio" para evitar sus efectos. Los expertos de Salud Mental han recalcado que es vital la prevención, la detección, el diagnóstico, el tratamiento y la continuidad de cuidados mentales, al tiempo que consideran preciso "sensibilizar sobre la trascendencia" del mismo. Un problema que afecta a más personas de las que cabría imaginar, la prevención pasa por no estigmatizar determinadas enfermedades mentales y no culpabilizar al suicida para que de esta manera quien tenga pensamientos de quitarse la vida tenga más facilidad para pedir ayuda.

La Conferencia de Salud Mental asegura que los suicidios son, en la mayoría de los casos, previsibles y por tanto se pueden evitar. La información, la comprensión y el apoyo social y familiar juegan un papel fundamental tanto en la prevención como en ofrecer a quien sufre de este tipo de ideas destructivas una alternativa que evite el suicidio.

Informar sobre el suicidio no alienta al suicidio

Ya hace algunos años que los medios de comunicación evitan hablar de suicidios porque se llegó a considerar que podrían tener un efecto contagio. Lo cierto es que informar sobre ellos no alienta estos pensamientos en personas que no los tenían con anterioridad. Según informan desde El Teléfono de la Esperanza al periódico 20 Minutos asegura haber notado un aumento en las llamadas que atienden con respecto al suicidio lo que implica "ha incrementado el número" de suicidios o es que "la gente se atreve a hablar más sobre el tema", fuentes oficiales desmienten el primer supuesto.

Se puede informar sobre suicidios siempre que se respete a las víctimas y no se profundice en los detalles de cómo lo llevo a cabo que puede dañar a sus familiares y dar ideas de cómo llevarlo a cabo. Algunos medios de comunicación, sensacionalistas, no respetan estas premisas y se recrean en ciertos puntos escabrosos, esos son los que las asociaciones denuncian porque causan dolor y no son relevantes informativamente. Se "trata de un tema delicado" y por ello "mantenemos el anonimato de las víctimas" informa Carles Altastuey, el portavoz y secretario de la asociación Después del Suicidio-Asociación de Supervivientes (DSAS) a El País, además lamenta la falta de recursos y planes de ayuda psicológica que asegura "dejan a las víctimas abandonadas" y a miles de familias "sin saber que hacer".

La recomendación de Altastuey es "informar de un suicidio como si se tratase de un familiar y tratarlo como un problema de salud pública".

Desde la Asociación Salud Mental aconsejan hablar del tema en medios de comunicación y acompañar los hechos con una referencia a teléfonos o instituciones donde poder encontrar ayuda. Visibilizar el problema y dar apoyo, como se hace con el caso de la violencia machista. Pedagogía y solidaridad para prevenir los suicidios es lo que demandan a las instituciones las asociaciones.


Contenido patrocinado

Otras noticias

Comentarios 0

Deja tu comentario

Comenta las noticias de elEconomista.es como usuario genérico o utiliza tus cuentas de Facebook o Google+ para garantizar la identidad de tus comentarios:

Usuario
Facebook
Google+
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarias y las mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.