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El arte de pagar a los mosquitos de picadura mortífera con la misma moneda

Luis Miguel Ariza
2/01/2009 - 10:46
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Los mosquitos no gustan a nadie, desde luego. Pero aparte de sus molestas picaduras, algunas especies tienen el inconveniente de que son transmisoras de enfermedades tales como la malaria, que causa al menos medio millón de muertes al año, las fiebres hemorrágicas o el dengue.

El problema es que el mosquito actúa como vector de un agente patógeno, bien sea un protozoo, como en el caso de la malaria, o ciertos tipos de virus que causan fiebres hemorrágicas a menudo letales. Una simple picadura de un mosquito infectado basta para adquirir una enfermedad mortal.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Queensland en Australia ha logrado demostrar que es posible pagarles con la misma moneda, infectando a algunas especies de mosquitos transmisoras con otro patógeno, según detallan en el último número de la revista Science.

Acortar la vida del mosquito

La estrategia consiste en acortar la vida media del mosquito que actúa como vector del agente que causa la enfermedad. "La mayoría de los patógenos requieren de un largo periodo de desarrollo cuando están dentro de su mosquito vector antes de que puedan infectar a un nuevo huésped humano", escribe Conor McMeniman, principal autor del estudio, en Science. "De esta forma, sólo los mosquitos más viejos son realmente los que tienen una importancia metodológica".

El dengue

McMenimam se refiere a la especie Aedes aegypti, que transmite el dengue. Desde que esta enfermedad fuera definida en 1779, los casos de dengue no cesan de aumentar en el mundo, especialmente en los ambientes urbanos de las ciudades del trópico.

El Dengue puede infectar a unos 40 millones de seres humanos cada año, y está ocasionado por cuatro tipos de virus. En el trabajo, McMenimam indica que es posible infectar al mosquito transmisor del Dengue con una bacteria llamada Wolbachia, de forma que las hembras infectadas viven tan sólo 27 días en vez de los 61 que suelen ser habituales. Esa tendencia similar fue observada también en los machos.

Otra característica es que las hembras de mosquito que están infectadas transmiten la bacteria a la descendencia, es decir, sólo por vía materna. Si el cruzamiento fuera al revés (hembras sanas cruzándose con machos infectados) el resultado sería estéril, pues no pueden tener descendencia.

De esta manera, resulta relativamente fácil que una población de hembras infectadas con la bacteria crezca y se reproduzca de forma estable en una población más grande, con lo que el porcentaje de mosquitos infectados aumentaría hasta el punto de que tanto machos como hembras vivirían la mitad de tiempo.

Y eso es sustancial, indica Andrew F. Read, experto de la Universidad de Pensilvania, en un comentario al trabajo de McMenimam. Los mosquitos infectados viven unas tres semanas, pero necesitan al menos dos semanas para incubar el virus tras picar a un humano ya infectado antes de contagiárselo a otro. Eso les deja una semana de vida para transmitir la enfermedad. Cuanto menos viven, más se reducirá el ritmo de infecciones.

El equipo de Mcmenimam ha realizado estos ensayos en el laboratorio, consiguiendo primero infectar a embriones del mosquito con la bacteria mediante microinyecciones y técnicas de manipulación, y extendiendo después la bacteria a las poblaciones mediante la hibridación de individuos infectados con los sanos. Asegura que estas técnicas podrían aplicarse en el futuro a otros mosquitos y agentes transmisores, incluido el mosquito que contagia la malaria.


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Comentarios 1

#1
02-01-2009 / 12:35
cefe
Puntuación 2

McMeniman, Chapeau!