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13 años de cárcel por dar 35 hachazos a la empleada de un salón de juegos

20/03/2010 - 12:33

El Tribunal Supremo (TS) ha ratificado la pena de 13 años de prisión impuesta a un hombre de 38 aquejado de ludopatía que, en marzo de 2006, atacó de forma "brutal" a la empleada de un salón de juegos de Garrucha (Almería), a quien asestó con "extrema crueldad" al menos 35 hachazos después de que días antes ella no le diese cambio en metálico para que continuase apostando.

ALMERÍA, 20 (EUROPA PRESS)

La sentencia de la Sala de lo Penal, a la que tuvo acceso Europa Press, desestima el recurso de casación interpuesto por la defensa de Lixong H. y rechaza que, tal y como alega, algunas de las heridas "fuesen producto de la actitud defensiva" de la víctima. Al tiempo, confirma la concurrencia de ensañamiento "esa multitud de hachazos" no pueden obedecer --señala-- "a un mero ánimo de asegurar la muerte sino a la palpable intención de provocar mayor dolor en aquélla antes del óbito".

El Alto Tribunal estima, en esta línea, que el procesado actuó con alevosía ya que, pese a la diferencia que mantuvo con la empleada, irrumpió en el local del que era cliente y "sin mediar palabra" perpetró el ataque "de manera sorpresiva e inesperada" sin que ella tuviese oportunidad de defensa "a no poder esperar tamaña reacción" del agresor.

Este ciudadano chino fue condenado por la Audiencia Provincial de Almería como autor de un delito de asesinato en tentativa con alevosía y ensañamiento en un fallo en que se apreció, no obstante, la concurrencia de la atenuante de anomalía psíquica al reconocer que la adicción al juego "limitó el control de los impulsos" que le llevaron a infringir a la víctima, de 54 años, un "dolor constante y mantenido golpe a golpe sin más operatividad que la de producirle padecimiento".

Lixong H. deberá indemnizar a A.N.G con un total de 342.690 euros por los daños y secuelas derivadas de la agresión, que la ha dejado con una incapacidad reconocida del 88 por ciento debido a los, al menos, 15 "profundos cortes" que el hacha le causó en la zona pericraneal con "pérdida de sustancia y exposición ósea" y a la cojera que padece, a lo que hay que sumar la amputación de varios dedos de las manos.

HUIDA

La sentencia achacó al acusado una intención "consciente" de acabar con la vida de la empleada del salón de juegos, a quien atacó "por sorpresa" cuando ordenaba los taburetes del local a primera hora de la mañana mediante una "profusión desorbitada" de hachazos que le provocaron un "sufrimiento innecesario".

Durante la agresión, que se remonta al 28 de marzo de 2006, Lixong H. dirigió de forma indiscriminada los golpes, que alcanzaron en más de la mitad a zonas que no suponían riesgo vital pero que desencadenaron que A.N.G. tuviese que permanecer 521 días hospitalizada y precisase casi dos años para sanar de sus lesiones tras un prolongado tratamiento médico y diversas intervenciones quirúrgicas.

El acusado, en prisión provisional desde que fue detenido el mismo día y con la prohibición de personarse en el término municipal de Garrucha durante diez años, huyó de forma inmediata del establecimiento y dejó a la víctima tan malherida que sólo la "rápida" intervención de un transeúnte, que oyó los gritos desgarradores que provenían del interior del local y prestó declaración durante la vista oral en calidad de testigo protegido, logró salvar su vida.

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