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(reportaje) “en el futuro sería factible el trasplante de órganos impresos”, dice la científica que ha logrado imprimir piel humana

16/10/2016 - 12:34
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MADRID, 16 (SERVIMEDIA/JAVIER CUENCA)

Nieves Cubo, la científica que ha conseguido imprimir piel humana mediante una impresora 3D, asegura que “en el futuro sería factible el trasplante de órganos impresos”.

Cubo, que es ingeniera Electrónica Industrial y Automática por la Universidad Carlos III de Madrid, de cuyo Grupo de Ingeniería de Tejidos y Medicina Regenerativa formaba parte hasta hace poco tiempo, construyó una impresora 3D y logró imprimir piel humana a través de las células de un paciente.

“Acababa de descubrir el mundo de las impresoras 3D y me planteé un trabajo de fin de carrera que tuviera que ver con este campo. Me imaginaba cómo sería una impresora que pudiera depositar líquidos u otros materiales, así que pregunté a algunas personas de la universidad y me dijeron que en Bioingeniería (que era un departamento nuevo) podrían estar interesados”, relata esta investigadora a Servimedia.

Cuando habló con los responsables de ese departamento le explicaron que fabricaban piel humana destinada a personas con graves quemaduras y con enfermedades raras de la epidermis, pero que era un proceso muy manual y que les gustaría poder automatizarlo para controlarlo mejor.

“Las impresoras 3D generan objetos a base de depositar capa a capa diferentes materiales, siguiendo un camino específico. Esta impresora hace lo mismo, pero en lugar de depositar plástico o metal, va colocando células dentro de un entorno en el que pueden vivir y que las protege de fuerzas externas. Asimismo, crea un andamio o estructura para que estos materiales puedan introducirse en el cuerpo sin ser dañados”, detalla Cubo.

En este orden de cosas, la investigadora considera que “en el futuro sería factible el trasplante de órganos impresos”. La bioimpresión ya tiene actualmente un papel muy importante dentro de la medicina: se generan modelos reales de órganos y estructuras del paciente que han de ser intervenidas, y se imprimen para que el médico pueda hacer una mejor planificación preoperatoria. Incluso estas piezas impresas pueden llevarse al quirófano y utilizarse como herramientas a medida para cada enfermo o pueden ser prótesis bioabsorbibles que ayuden a regenerar un tejido dañado o no formado.

“Estos órganos impresos son contemplados por ahora como medicamentos”, añade la investigadora, “por lo que, al igual que éstos, deben pasar unos rigurosos controles tanto en el laboratorio como con pacientes, a corto y largo plazo, antes de comenzar a utilizarse”. En cualquier caso, según precisa, se ha comprobado ya que algunos de esos órganos (como la piel) pueden funcionar en seres vivos sin causar ningún problema y se encuentran en fases más avanzadas de estudio.

Cubo insiste en que esta tecnología tiene mucho potencial en diversos ámbitos: permite generar estructuras complejas con gran precisión y diferentes materiales. Las limitaciones se producen debido a la carencia de conocimientos en cuanto a los procesos más biológicos y no a la tecnología. En el momento en que se empiece a entender el funcionamiento de algunos sistemas biológicos y los investigadores sean capaces de replicarlos, esta tecnología podrá avanzar mucho más.

(SERVIMEDIA)

16-OCT-16

JCV/gja

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