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Siete años de inhabilitación por prevaricación a un profesor que aprobó a una alumna no presentada

15:16 - 16/02/2017
  • Es la primera condena del Supremo de este tipo contra a un docente
  • El profesor no sólo aprobó sino que puso sobresaliente a la estudiante
  • La nota permitió a la alumna aprobar por compensación otras asignaturas
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Aula. Imagen: Efe

El Tribunal Supremo ha impuesto una pena de siete años de inhabilitación por un delito de prevaricación a un profesor de la Universidad de Granada por aprobar a una alumna que no se presentó al examen, a la que incluso puso sobresaliente.

Según informó el Alto Tribunal, esta es la primera condena del Supremo a un docente por un caso de prevaricación de este tipo. El profesor, Fernando Peñafiel Martínez, no sólo aprobó sino que puso sobresaliente a la estudiante, lo que le permitió aprobar por compensación otras asignaturas y obtener un mes después el título de licenciada en Pedagogía.

En una sentencia de la que ha sido ponente el magistrado Luciano Varela, el Supremo rechaza íntegramente el recurso del profesor contra la condena ya dictada por la Audiencia de Granada.

Entre otros argumentos, el docente afirmaba que la nota de un examen no revestía el carácter de resolución de tipo decisorio dictada en asunto administrativo, por lo que no concurría el elemento objetivo del delito de prevaricación (dictar resolución injusta a sabiendas) por el que ha sido condenado.

Sin embargo, el Supremo estima que la calificación en un examen, y su reflejo en el acta académica, sí constituye una resolución administrativa susceptible de determinar la comisión de un delito de prevaricación.

En su fallo, la Sala Segunda también ratifica una pena de siete años de inhabilitación por cooperar en la prevaricación para María del Carmen Cara, adjunta a la administradora de la Facultad de Ciencias de la Educación de la citada universidad y mediadora entre alumna y profesor.

Hechos probados

J.G.A., alumna de la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Granada, expuso a María del Carmen Cara que le resultaba muy difícil acudir a Granada para asistir a clases y realizar exámenes al estar trabajando en Cádiz y que necesitaba aprobar alguna asignatura para acceder al derecho de compensación previsto en la normativa de la universidad, pues no reunía los requisitos exigidos para la obtención del correspondiente título (no tenía aprobadas asignaturas troncales de primer y segundo ciclo y carecía de créditos suficientes).

Por ello, solicitó ayuda a Cara para solucionar su 'problema' (pensaba abrir un centro de pedagogía), según los hechos probados expuestos en la sentencia.

Accediendo a su demanda, Cara expuso la situación al profesor titular del Departamento de Didáctica y Orientación Escolar, Fernando Peñafiel Martínez, con quien mantenía buena relación.

Este consintió en aprobar a J.G.A. en su asignatura Orientación Escolar y Tutoría sin que tuviera que realizar ningún examen, aun sin conocerla y sin que hubiera podido asistir a ninguna de sus clases hasta ese momento (entonces ni siquiera estaba matriculada).

Asegurado ya el aprobado, Cara contactó por correo electrónico con J.G. y le pidió que se pusiera en contacto con ella. En el e-mail manifestaba de forma explícita que le había podido solucionar el 'problema', "hablando con un profe amigo mío que imparte una asignatura en primer cuatrimestre y que me ha dicho que te la va a aprobar sin que vengas ni siquiera al examen".

J.G. le agradeció su ayuda y le informó de que el 14 de enero de 2008 iría a Granada para presentar el impreso de peticiones varias para compensación y pagar la asignatura.

Pese a que el periodo de alteración de matrículas para el primer cuatrimestre ya había terminado el 2 de noviembre de 2007, María del Carmen Cara procedió a matricular a J.G. el 9 de enero, sin que constase ninguna solicitud previa al efecto ni resolución estimatoria.

"El 7 de marzo de 2008, Fernando Peñafiel Martínez hizo constar en el acta de la convocatoria ordinaria de febrero de su asignatura que J.G.A. había obtenido la calificación de sobresaliente, sin haber realizado examen de ningún tipo, ni asistido a clase, ni desarrollado trabajo o tarea alguna de las indicadas en el programa de la asignatura.

Un mes después, J.G.A. aprobó por compensación las asignaturas indicadas, pudo cerrar su expediente tras cumplir los requisitos para superar los dos ciclos y obtuvo el título de licenciada en Pedagogía.


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