Buscar

¿Quién fue San Patricio y por qué se celebra su día el 17 de marzo?

7:49 - 17/03/2017
  • San Patricio nació en Escocia, se llamaba Maewyn y nunca fue canonizado
  • Usaba un trébol para explicar el cristianismo y la Santísima Trinidad
  • La festividad se extendió por los inmigrantes irlandeses en EEUU
La festividad de San Patricio se escogió para ensalzar la cultura y los valores de Irlanda. Imagen: Reuters.

El Día de San Patricio es una fiesta nacional en la República de Irlanda, puesto que este santo es el patrón del país. Una festividad que se celebra el 17 de marzo, es de origen católica y guarda un significado especial para el pueblo de Éire y la cultura celta. Pero, ¿quién fue y por qué se celebra San Patricio este día?

Lo primero que debe saber es que San Patricio ni es santo, ni se llamaba Patricio, ni fue originario de Irlanda. Este hombre, que nunca ha sido canonizado oficialmente por la iglesia, se llamaba Maewyn Succat, nació en el 385 en lo que hoy en día es Escocia y fue hijo de un clérigo y oficial romano. A lo largo de su vida, él mismo fue reflejando los hechos que le ocurrían en una serie de escritos y gracias a ello se puede conocer por todo lo que pasó hasta convertirse en la figura que veneran los irlandeses.

La historia de Maewyn con el país del que sería patrón nace a los 16 años, momento en el que fue secuestrado por piratas celtas que lo trasladaron desde Escocia hasta la costa noroeste de Irlanda. En aquella época, el país estaba dividido en tribus independientes y allí le vendieron como esclavo a un druida. Al servicio de este maestro, el joven se dedicó a cuidar ovejas y comenzó a experimentar la fe en Dios que le encaminaría a un nuevo futuro.

Tras seis años de esclavitud, una noche el joven soñó que Dios se le revelaba mostrando el barco en el que debía huir de la isla. Maewyn caminó alrededor de 300 kilómetros por la costa irlandesa y cuando al fin halló el navío que le debía trasladar, el capitán de este se negó a embarcarlo dada la escasez de dinero del muchacho. Fueron los ruegos de éste los que acabarían convenciendo al jefe de la tripulación, que finalmente le llevó hasta la Bretaña francesa.

Por fin libre, el joven se adentró en la fe católica y, primero en Canes y luego en Auxerre, donde fue consagrado obispo y adoptó el nombre de Patricio (que significa padre de todos los ciudadanos), fue predicando y evangelizando a distintas personas. Desde Francia emprendería un viaje a Roma en el que conocería al Papa Celestino I, que le encomendaría la función de ser misionero en Irlanda.

De regreso a la Isla Esmeralda (se conoce a Irlanda así por la cantidad de zonas verdes), Patricio comenzó a predicar el evangelio por las distintas tribus con el fin de convertir a los paganos en cristianos. Fue en el condado de Down donde pasó gran parte de esta etapa y en un granero, hoy en día convertido en una iglesia en su honor, comenzó a celebrar sus misas. Desde ahí su palabra se extendió por toda la isla al tiempo que fundaba nuevas iglesias y aglutinaba congregaciones católicas.

Gracias a todas estas acciones, San Patricio se convirtió en la primera persona que predicó el cristianismo por Irlanda, tierra pagana por aquel entonces y que hoy en día es el tercer país con más católicos de Occidente, por detrás de Italia y España.

Además, por sus acciones, se le atribuye un símbolo que ha acabado ligado a la cultura irlandesa. Este es el trébol de tres hojas, un objeto que San Patricio usaba para explicar la Santísima Trinidad asignando a cada hoja una de las tres personalidades divinas (Padre, Hijo y Espíritu Santo), algo que resultaba sencillo para el aprendizaje de los irlandeses. Esta planta es con la que se simboliza al santo y la que ha acabado convirtiéndose en patrimonio del país junto al color verde.

San Patricio murió el 17 de marzo del año 461 en Downpatrick (hoy en Irlanda del Norte) y allí se edificó la Catedral de Down donde se encuentra su tumba aunque no sus reliquias, pues se desconoce dónde se le enterró. Fue esta fecha de su fallecimiento la escogida en 1903 por el líder nacionalista irlandés, James O'Mara, para conmemorar una fiesta pública en el país que acabaría convirtiéndose en el multitudinario Día Nacional de la República de Irlanda que es actualmente.

Desfiles y fiestas del mundo

Pero el Día de San Patricio no es originario del país que acogió al santo, sino de Estados Unidos, donde los inmigrantes comenzaron a celebrarlo en el siglo XVIII para mantener vivas las raíces de Irlanda. Esta población fue en aumento a partir de la hambruna que afectó a Europa en el siglo XIX y a día de hoy alcanza los 40 millones de estadounidenses con antepasados irlandeses.

Por ello, el país americano se ha convertido en el gran exponente de la cultura celta y algunas de sus ciudades tienen una sociedad influenciada por Irlanda. En Boston existe un equipo de baloncesto dedicado a la cultura de la Isla Esmeralda (Boston Celtics), en Chicago el río se tiñe de verde cuando se aproxima el 17 de marzo y en Nueva York, ciudad no irlandesa con más irlandeses, se celebra el desfile más famoso y grande del mundo por el Día de San Patricio. Incluso la catedral de la ciudad está dedicada a Saint Patrick.

En cuanto a Irlanda, la primera cabalgata que tuvo lugar por este día fue en Dublín en 1931. Sin embargo, no sería hasta 1990, en medio de las tensiones entre la República de Irlanda, Irlanda del Norte y Reino Unido, cuando acogería la multitud de gente con la que se conoce al evento en el siglo XXI. El gobierno del país vio en esta fecha la oportunidad perfecta para promover los símbolos nacionalistas, la cultura tradicional y la exaltación de las raíces irlandesas en la figura de San Patricio.

Además, este 17 de marzo monumentos de todo el mundo conmemoran la festividad del santo. Lugares como el One World Trade Center y el Empire State en Nueva York, el London Eye en Londres, la Ópera de Sidney, el Coliseo de Roma, la Gran Muralla China, la Torre de Pisa o la estatua de Cristo Redentor de Río de Janeiro se iluminan de verde esmeralda por el Día Nacional de la República de Irlanda.

España también es partícipe de la #OlaVerde desde diferentes puntos del país como viene ya celebrando durante otros años. En Madrid se alumbra el Ayuntamiento, la Puerta de Alcalá y la Fuente de Cibeles, en A Coruña, ciudad celta por excelencia de España, la Torre de Hércules, en Sevilla la Glorieta de Don Juan de Austria y en Tenerife la Plaza de España. Debutan en este juego de luces: Barcelona, Santander, Málaga, Zaragoza, Murcia, Cáceres, Valladolid y Tarragona.


Contenido patrocinado

Otras noticias

Comentarios 0