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Casi 300 becarios de la Universidad Autónoma declaran ante el juez por haber ocupado puestos estructurales

14/06/2018 - 11:54
  • La Universidad Autónoma ha sido acusada de malas prácticas
  • De los 400 becarios implicados, han sido citados 280 para el juicio
Imagen: Getty.

Representantes de la Universidad Autónoma de Madrid y 280 becarios del centro académico declaran este jueves ante el juez en una causa que les acusa de malas prácticas laborales. El centro contrató hasta a 400 estudiantes que trabajaban 25 horas semanales por salarios de entre 300 y 600 euros para ocupar puestos estructurales de la universidad.

Los becarios, que no recibieron ningún tipo de formación, realizaban labores de puestos estructurales en distintos departamentos, proporcionando a la UAM un ahorro en costes laborales mientras suplían las funciones típicas de personal de plantilla en las respectivas áreas. 

Una inspección de Trabajo destapó la situación irregular de los becarios de la Universidad Autónoma, sobre los que informó que eran utilizados como un trabajador contratado más, incorporándolos en los turnos corrientes, y primando su productividad y no su formación. 

El objetivo de las becas en el ámbito de la universidad, según lo establecido en las últimas convocatorias del Ministerio de Educación, es "la mejora de la formación de los estudiantes universitarios que vayan a finalizar los estudios de segundo ciclo o último curso de grado, para iniciarse en tareas de investigación o de prácticas vinculadas con los estudios que están cursando". Sin embargo, algunas de las becas no tenían ningún vínculo con los estudios de los alumnos de la UAM. Uno de estos becarios, estudiante de Economía, ha afirmado en la Cadena SER que su puesto en la biblioteca de la universidad equivalía al de cualquiera de sus otros compañeros de departamento, y la única relación con sus estudios era colocar los libros consultados en las estanterías del área económica. 

La UAM, por su parte, ha alegado que con estas becas trataba de dotar a los alumnos de herramientas que les sirvieran de cara a enfrentarse al ámbito profesional, fuera cual fuera su especialización. 

"El caso de la utilización de becari@s para suplir puestos de trabajo en la Universidad Autónoma de Madrid no es un caso aislado, responde a un proceso global de precarización que atenta contra la dignidad de los y las estudiantes", denunció hace unas semanas la asociación de becarios del centro educativo Asamblea de Becarios en Lucha UAM. 

El expediente abierto de la Inspección de Trabajo ha llevado la causa hasta el Juzgado de lo Social número 7 de Madrid, donde se está instruyendo en la actualidad con vistas a que el juicio tenga lugar el año que viene. 

Irregularidad en el ámbito de las becas

CCOO, por su parte, lleva tiempo denunciando la situación fraudulenta en la que incurren empresas privadas e instituciones al hacer uso de los becarios como trabajadores de plantilla vulnerando sus derechos básicos al quedar al margen del Estatuto de los Trabajadores y de los convenios colectivos. Sus derechos se ven mermados en relación a todos los ámbitos del vínculo laboral: vacaciones, permisos, salarios y jornada. Desde el área de Jóvenes del sindicato han insistido en que "una persona titulada debe ser contratada, y una persona realizando prácticas debe ser formada". 

La ambigüedad en la que se mueven los becarios desde hace años ha provocado múltiples denuncias por parte de los afectados y de distintas asociaciones y entidades sociales. El Acuerdo Social y Económico firmado en 2010 por el Gobierno y los sindicatos aprobó una de las principales modificaciones en el régimen de los becarios, referida a la reivindicación de que este tipo de relación laboral generase una cotización que cubriese sus necesidades sanitarias y de jubilación. En vigor desde 2011, el acuerdo incluía por primera vez a los estudiantes realizando prácticas de formación en el Régimen General de la Seguridad Social.


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