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La revolución de 'las Kellys': ¿en qué ha quedado tras su recepción de primavera en Moncloa?

30/07/2018 - 10:31
  • En abril fueron recibidas por Rajoy y en septiembre esperan hablar con Sánchez
  • Catálogo de enfermedades, jubilación digna, y frenar la externalización, reclamaciones
  • 'Las Kellys' tienen que hacer 400 habitaciones al mes para ganar 800 euros
'Las Kellys'. Imagen: Twitter @KellysLanzarote

El reloj marca las 21 horas. La luz y el calor siguen siendo protagonistas en la almendra madrileña. Ángela acaba de llegar a casa tras su jornada de trabajo. Comenzó en el año 99 como camarera de piso. Conoce cómo es la vida de una profesional externalizada, ha sufrido un despido disciplinario y hoy, con contratos eventuales y a sus 56 años, trabaja para una cadena americana en un hotel de cinco estrellas. Cuando la llaman. Ella es una más de las Kellys, las que limpian. La creatividad del nombre nace con el origen de las reivindicaciones del colectivo. Fueron las hijas adolescentes de dos compañeras las responsables al crear el perfil de Facebook.

En abril fueron recibidas por Mariano Rajoy en la Moncloa. Junto a ella también asistió Myriam Barros, portavoz de las Kellys en Lanzarote. Previamente, la senadora de Nueva Canarias, María José López Santana, hija, sobrina y prima de camareras de piso, preguntaba, en una de sus alocuciones más sonadas, en la Cámara Alta al entonces presidente del Ejecutivo por esta realidad. Rajoy se comprometía a entrevistarse con ellas. Hoy su lugar lo ocupa Pedro Sánchez. Desde su partido, la diputada nacional Tamara Raya, coportavoz de Empleo de los socialistas en el Congreso, está inmersa en la proposición de ley que podría aliviar legislativamente la realidad laboral de estas mujeres.

Las cuatro hablan para elEconomista.es. Sus reclamaciones se vertebran en tres puntos: el catálogo de enfermedades, la jubilación y la ley que profundiza en el artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores y que frenaría la externalización. Se encuentra en trámite y no sólo resulta específica para ellas, sino para un amplio sector que engloba, por ejemplo, a repartidores de comida a domicilio. ¿En qué ha quedado esta reivindicación y qué promete septiembre?

Perfil de las camareras de piso

Las camareras de piso, en una gran mayoría, responden al perfil de familias monomarentales. Representan el 30% de los trabajadores de un hotel. La media de una habitación en España se sitúa en los 119 euros la noche. Ellas han de hacer 400 al mes para ganar 800 euros, mientras que la empresa externa recibe del hotelero entre seis y 12 euros por cada una, dependiendo del tipo de habitación. Funcionan por producción, es decir, en sus días de vacaciones sólo tienen el salario base. No obstante, la Inspección de Trabajo está vigilante. Sólo en Canarias existen 17 contratos fraudulentos al día. Además, un 71% de las camareras de piso se medica o tiene dependencia farmacológica por su trabajo, según un estudio realizado por el sindicato CCOO.

En Moncloa

"Nos consta que la preocupación de Rajoy era real, pero desconocía todo lo que le contamos. Teníamos 45 minutos y estuvimos dos horas y cuarto. Le llevamos contratos en fraude, fotos de accidentes laborales, sentencias por despidos por quedarnos embarazadas, contratos de semana en semana... Se quedó muy preocupado con la contratación parcial y dijo que ahora entendía la razón de la subida de empleados, pero no de la Seguridad Social", arranca Barros, a la par que admite que "en el tema de las enfermedades hemos avanzado bastante, esperamos que se incluyan las músculo esqueléticas". Al día siguiente de su reunión en Moncloa se aprobaba la lista de enfermedades laborales, ya se contemplan el codo de tenista, dedo resorte o articulaciones del hombro… Sin embargo, en lo referido a la jubilación aún queda, "los sindicatos proponen que con 25 años cotizados como camareras de piso… Con contratos de semana en semana es casi imposible y llegaríamos destrozadas físicamente. Nosotras abogamos por 15 años como camareras y el resto de lo que sea. Cuando nos paran, trabajamos en casas, supermercados, pero según los sindicatos no contabilizaría. O en su defecto que lo reconozcan como profesión penosa, como los marineros, mineros y valga por dos", plantea Barros.

Las 'Kellys', en Moncloa. Imagen: @LasKellysMadrid

La 'ley Kelly'

"Quizás es la ley principal que se puede sacar adelante en esta legislatura en materia laboral. Hemos hecho un esfuerzo por llegar a un acuerdo de máximos con otras fuerzas políticas y sus enmiendas presentadas", asegura la diputada socialista Tamara Raya. El colectivo de las Kellys está en contra de la subcontratación porque, como argumenta Ángela Muñoz, "nuestro trabajo es nuclear, estructural. Un hotel vende habitaciones limpias. Y sabemos que es una relación subordinada y no tenemos problemas en aceptar órdenes. El inconveniente está en contratos que no se corresponden con las horas, no parar ni para comer, cuando pierdes la salud por el camino…" Ella ha experimentado, como consecuencia de su actividad, achaques físicos, "se me caían las manos, no me levantaba de golpe de la cama o iba al cine con mi familia y me quedaba dormida. Es cierto que si cambia la ley y nos contrata el hotel tendremos unos derechos, pero el esfuerzo físico seguiría ahí".

Para Raya, "desde el PSOE no estamos en contra de una subcontratación cuando lleve aparejada una especialización porque no es tu actividad. En este caso, es evidente que se hace única y exclusivamente para un ahorro de costes. El objetivo fundamental es que prevalezca el salario del convenio sectorial", mientras que sobre la salud entiende que "lo ideal no sería jubilarse tan pronto, sino que las condiciones de trabajo no fuesen tan precarias que no nos permitan llegar al final de una vida laboral y máxime cuando encadenan contratos de corta duración que les impide conciliar su vida personal porque están pendientes del teléfono".

Por ahora ha tenido dos reuniones, una para construir la ponencia y otra "para avanzar". Agosto, mes inhábil, pasará el testigo a septiembre, momento en que se retomará de forma oficial el trabajo de la Comisión y también donde esperan las Kellys ser recibidas de nuevo en Moncloa, esta vez por Sánchez.

Por su parte, López Santana de Nueva Canarias, seguirá "más allá de la cortesía parlamentaria al nuevo Gobierno, alerta y expectante". Para la senadora, "con la recepción se abrió un camino que plasmamos en el acuerdo de los Presupuestos Generales de 2018. Sánchez dijo que los asumía, por lo que tendrá que asumir ese acuerdo con el PP donde vimos la posibilidad de estudiar la jubilación anticipada o el tema de las enfermedades. Esto debería ser el punto de partida, pero el PSOE tiene que ir más allá y las modificaciones legislativas han de darse antes de que acabe la legislatura", mientras que sentencia que "el diagnóstico es claro y certero de un colectivo que representa la punta de la lanza de tantos otros. Los datos de la Inspección de Trabajo evidencian la explotación, la brecha salarial, la subrogación, una forma de explotación legalizada… No vale dilatarlo con fotos y anuncios".

Además, según las Kellys, la externalización también influye en los clientes. Ángela Muñoz recuerda cómo se funcionaba cuando ella empezó hace 19 años, "había sistemas de calidad. Si no había habitaciones para todas se lavaban mantas, paredes, se daban vueltas a los colchones, se higienizaban las habitaciones… Ahora eso no se hace, se tienen las camareras en función de la ocupación del hotel".

La realidad de necesitarlo

Muñoz cuenta que una compañera suya recientemente se ha recorrido cuatro empresas externas en un mes, mientras que otra camarera de apartamentos turísticos está actualmente con un contrato de tres horas semanales en dos edificios entre la calle del Carmen y Arenal. En el desplazamiento tiene que llevar las sábanas y en uno de los bloques no hay ascensores. "¿Esto es trabajo del Siglo XXI?", se pregunta mientras detalla que "por limpiar un mini bar nos dan 50 céntimos o por montar una cama extra 0.20, que los ves por las calle y si vas muy cargado ni te agachas". La pregunta, ante la dureza que imprime la realidad de su experiencia, sale sola, ¿y por qué se acepta? "No queda otra, el perfil de las Kellys es el de necesitar el dinero para vivir y para nuestras familias. Lamentablemente, hay que aceptar. No tenemos otra opción, es la realidad. Con una huelga de brazos caídos igual avanzábamos, pero eso tienen que hacerlo los grandes sindicatos que ni secundaron la huelga del 8 de marzo…", responde Muñoz, quien a su edad echa cuentas de los años de cotización, "no sé si los llenaré, y además nuestra cotización es una renta mínima".

Lo que está claro es que las Kellys han sembrado un precedente. El último lo encontramos en la Comunidad Valenciana, donde se han organizado las aparadoras. 2.000 mujeres de la industria de la peletería que "trabajan en sus casas sin contratar, con sueldos irrisorios y poniendo ellas el material", según la senadora de Nueva Canarias.

Por todo ello, mientras esperan la promesa del nuevo curso, su verano contará "con concentraciones en toda España a mediados de agosto".


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Comentarios 2

#1
30-07-2018 / 13:52
Jotac
Puntuación -9

Las kellys podrían, por ejemplo, trabajar en una empresa de mudanzas haber si así seguían reivindicando lo duro de su trabajo y lo malitas que están de la espalda.

#2
30-07-2018 / 15:14
Jesús
Puntuación 9

Deberías hacer el trabajo de una Kelly y cobrar lo que cobran.A ver si opinas igual