
Hasta no hace mucho tiempo, el buscador Google se había convertido en la antítesis del corporate estadounidense. Abanderado de la libertad y el software libre, el rey de la publicidad online se perfilaba como el amigo del consumidor mientras reinados como el de Microsoft quedaban en entredicho. Al fin y al cabo, Bill Gates y su fábrica de software sólo querían sacarnos los cuartos. Eso es, al menos, lo que siempre se nos ha hecho creer.
De un tiempo a esta parte, Google ha comenzado a tomar carrerilla en otros sectores fuera de la publicidad online y las búsquedas online que han comenzado a disgustar a más de uno. Especialmente a Apple, la compañía de Steve Jobs. Desde la compra del portal de videos, YouTube, su entrada en la telefonía móvil o el próximo lanzaminto de un sistema operativo parecen proyectos dispuestos a poner contra las cuerdas a la compañía de la manzana. Google parece haber tirado por tierra su filosofía de vida para crear un imperio que ya ha despertado las alarmas entre los que hasta no hace mucho tiempo eran considerados amigos.
La mecha entre Apple y Google terminó de encenderse no hace mucho, cuando se filtró a los medios que el buscador estaba planeando ofrecer películas en alquiler a través de YouTube, una decisión que competiría directamente con la tienda iTunes de Apple, que lleva ofreciendo películas de alquiler desde hace varios años. Aunque este sector no genere unos ingresos significativos para ninguna de las dos compañías pone la guinda a una nueva guerra que el buscador está decidido a ganar.
De hecho, su frente más sangriento viene de mano de la plataforma de móviles, donde el sistema de Google, Android, podría poner freno al imparable éxito del iPhone. Hasta la fecha, Apple ha sabido engatusar tanto a los consumidores tanto a los desarrolladores para que compren y creen un sinfín de aplicaciones, pero Google tiene balas en la recamara.
Mientras que el iPhone sólo opera con AT&T, Google ya tiene acuerdos con otras cuatro operadoras de telefonía móvil más grandes de Estados Unidos mientras que Motorola ya tiene planes para fabricar celulares con el Android de Google incorporado como sistema operativo de referencia.
La vendetta no sólo se límita al terreno de los móviles sino que también alcanza el terreno de los ordenadores personales, un campo en el que el ataque parecía más destinado a hacer la pascua a Microsoft pero que también podría mermar a Apple, ya que su negocio por excelencia viene siendo este sector. Los Mac generan más de un tercio de todas las ventas de Apple por eso la intención de Google de instalar su sistema operativo, Chrome, en el negocio de los netbooks a partir del año que viene ha despertado todas las alarmas.
Aunque Apple todavía no ha metido mano al sector de los ordenadores ultraportátiles de bajo coste, todo parece indicar que Google tiene intención de comenzar a instalar su Chrome en ordenadores de mesa y demás computadoras lo antes posible.
Hasta no hace mucho tiempo, la competencia entre ambas compañías había sido mucho más tímida, como por ejemplo, en aplicaciones ofimáticas como Google Docs y el iWork o el correo, con Gmail contra el MobileMe. Sin embargo, ahora los puntos de coincidencia se multiplican.
La prueba que pone de manifiesto la tensión que ha comenzado a forjarse entre ambas compañías fue la dimisión del consejero delegado de Google, Eric Schmidt, del consejo de administración de Apple. En un comunicado emitido por el propio Steve Jobes, el alma mater de Apple, reconocía que "desafortunadamente" la entrada de Google en otros sectores afecta a sectores clave de la compañía de la manzana. Al menos así lo destacaba el blog Silicon Alley Insider.

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