Buscar

Limpiar la reputación en Internet puede costar hasta 50.000 euros

Pilar Pérez
17:13 - 8/03/2010

Cuando hace un par de años un internauta tecleaba el nombre del Actimel, una pléyade de comentarios hirientes y negativos aparecían en las primeras páginas de Google. Daba igual la fuerte inversión en publicidad o en estudios científicos, el hecho de que este bulo se asomase a las primeras páginas del buscador resquebrajaba toda la imagen de marca de uno de los productos estrella de Danone.

"En Google, un solo comentario de un consumidor enfadado puede hundir el trabajo de varios años de relaciones públicas", corrobora Lakil Essady, director de Digital Marketing Optimization & Social Media de Nurun. Tanto, que la multinacional no dudó en contratar a una empresa externa para lavar su imagen.

Lejos de las 10 primeras posiciones

Después de meses de trabajo, logró que los comentarios negativos quedasen relegados a páginas secundarias. Un alivio, pues sólo alrededor del 10 por ciento de los internautas navega más allá de la primera página del buscador.

El objetivo es intentar que las diez primeras posiciones de Google hablen bien de la empresa. "Si conseguimos llenar estas entradas con contenidos positivos estaríamos minimizando al máximo el efecto de este comentario negativo, si encima lo mandamos a la tercera página, lo estaríamos enterrando casi por completo", señala Lakil.

Siempre en guardia

Pero no se puede bajar la guardia, las críticas pueden aparecer en cualquier momento. Y es que, hoy en día, las hojas de reclamaciones han dado paso a unas denuncias más sofisticadas y públicas. Que se lo digan a Ikea, que fue criticada por un blogger por publicidad engañosa y su post se convirtió en uno de los más leídos de España, en el tercer resultado de búsqueda.

¿Lo peor? En la sede española no se dieron ni cuenta. Ahora, cuatro años más tarde, el artículo Ikea: cómo mienten a sus clientes, aparece en la cuarta entrada de Google. Ante este panorama, ¿qué hacer? ¿Cuánto cuesta un trabajo de reputación online?, ¿en qué consiste?, ¿dura para siempre?

Desterrar algunos mitos

Primero hay que desterrar algunos mitos. "Quien diga que se puede borrar un comentario en Google, miente", afirma Imael el-Qudsi, director de New Media en Havas Digital y uno de los expertos en SEO (optimización de motores de búsqueda) más reputados. Como mucho, lo que se puede hacer es relegar esa información al fondo del pozo internauta -fuera del top 10 del buscador- o, incluso, tratar de que no indexe el contenido. Es decir, que haya que escribir la dirección correcta para acceder a ella.

En primer lugar hay que crear una alerta en Google o en Twitter para ver qué dicen de su empresa y de su competencia. Si cuenta con un presupuesto abultado -a partir de 20.000 euros durante un año- puede utilizar la herramienta BuzzMetrics, de Nielsen Online (lo hacen unos 30 clientes en España), o la de Meltwater News -más de 14.000- para saber todo lo que se cuece en la gran conversación en que se ha convertido Internet.

"Podemos analizar cualitativa y cuantitativamente toda la opinión de los consumidores en la Red", explica David Muñoz, el jefe de investigación de Nielsen Online.

El siguiente paso es crear un perfil de la compañía en todas las redes: Tuenti, Facebook, LinkedIn, Twitter... y montar webs, foros, blogs. Objetivo: que el popular buscador los considere más relevantes que las páginas de críticas.

Cómo acabar con las críticas

"Les hacemos un trabajo a medida: construimos alrededor de 50 páginas, grabamos un vídeo de 60 segundos, fotos...", explica Francisco Canals, fundador de Identidad Legítima. La estrategia consiste en inundar el ciberespacio con informaciones benevolentes.

Otra opción es conseguir links "a todas las entradas que están inmediatamente debajo del post que nos molesta... de esta forma, si reciben links para Google irán tirando para abajo a la entrada que nos incordia", aconseja Claudio Bravo, impulsor de la red social BytePR y autor de blogscorporativos.com.

No hay un presupuesto estándar ni una receta única. Pero casi todos los expertos creen que con 3.000 euros se consigue muy poco. "Hemos encontrado casos de reputación personal que hemos resuelto satisfactoriamente con un plan de 5.000 euros, pero hay casos que la factura se multiplica por diez", asegura Víctor Puig, director de Reputación y Contenidos de Overalia. Desterrar los insultos aparecidos en un blog puede tardar tres o cuatro meses y costar 3.000 euros, pero arrinconar los de un diario nacional, puede llegar hasta el año y medio y 6.000 euros.


Otras noticias

Contenido patrocinado

Comentarios 7

#1
08-03-2010 / 20:10
Ivan Muñiz
Puntuación 4

Con todo los respetos, todo este material me parece una tristísima irresponsabilidad, además de una gran pérdida de tiempo y dinero; no engañen a sus clientes. Lo que proponen es ir tapando agueros, la opinión no se puede controlar externamente en internet, ésa es precisamente una de las claves de su éxito, el cual también sus clientes disfrutan. Lo que sí pueden controlar sus clientes y las agencias es en qué medida es engañosa la publicidad que emiten, o en qué medida son satisfactorios para el usuario los productos y servicos que comercializan.

Hoy, con montones de webs y contenidos, podemos enterrar un comentario negativo, pero ¿Qué ocurrirá cuando haya 15 buscadores líderes, 500 redes sociales de éxito, agregadores, comparadores de precios, renkings, directorios?

Hay que ponerse las pilas o nos pillará el toro, internet es imparable.

#2
08-03-2010 / 20:12
Ivan Muñiz
Puntuación 2

Con todo los respetos, todo este material me parece una tristísima irresponsabilidad, además de una gran pérdida de tiempo y dinero; no engañen a sus clientes. Lo que proponen es ir tapando agueros, la opinión no se puede controlar externamente en internet, ésa es precisamente una de las claves de su éxito, el cual también sus clientes disfrutan. Lo que sí pueden controlar sus clientes y las agencias es en qué medida es engañosa la publicidad que emiten, o en qué medida son satisfactorios para el usuario los productos y servicos que comercializan.

Hoy, con montones de webs y contenidos, podemos enterrar un comentario negativo, pero ¿Qué ocurrirá cuando haya 15 buscadores líderes, 500 redes sociales de éxito, agregadores, comparadores de precios, renkings, directorios?

Hay que ponerse las pilas o nos pillará el toro. Internet es imparable.

#3
09-03-2010 / 02:07
FUERA GOOGLE
Puntuación -8

esta es otra de las razones por las que google debe cerrar,

porque sirve de campana perfecta para venganzas personales

mientras google no tenga control de la veracidad de lo que se extrae de la búsqueda, google no puede servir de puente a difamadores, igual que a pedófilos, terroristas o gente que se baja material con derechos de autor

#4
09-03-2010 / 17:06
Tomas
Puntuación -1

menudo desconocimiento de SEO, de Google, y de la filosofia detras del PR

#5
10-03-2010 / 08:37
Bruno Bergamini Girard
Puntuación 2

Sin duda alguna estoy de acuerdo con Iván. Si los productos ya fueran de calidad y satisficiesen a los consumidores esto no pasaría.

Además, existe un sistema de autorregulación en Internet que hace que los comentarios veraces predominen frente a los comentarios difamatorios.

#6
10-03-2010 / 11:53
Ivan Muñiz
Puntuación 0

A ver cómo se "limpia" esto:

carlosblanco:

SEO's: lo siento!!! ... la recomendación social acabará ganando (en conversión a clientes) al posicionamiento en buscadores

(Vía twitter)

#7
22-07-2010 / 16:55
Puntuación 0

Me parece que a veces escribis por escribir. Sólo con leer el titular de la noticia hace que desaparezcan mis ganas de seguir leyendo por el mal humor con el que me puedo poner.