El caso de Blackberry se suma a la lista de casos de censura tecnológica

Ecodiario. es | 5/08/2010 - 13:40
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Steve Jobs lidera una cruzada contra el porno. Foto: Archivo.
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Emiratos Árabes suspenderá los servicios de Blackberry

La prohibición de Blackberry en Emiratos Árabes Unidos esta semana ha causado consternación entre los usuarios de los terminales y los aficionados a la tecnología en general. Como medida, el Gobierno ha facilitado el cambio gratuito a otros terminales, como el iPhone. Una solución que parece insuficiente para muchos, ya que la Blackberry está muy bien valorada entre los círculos empresariales del país.

No es la única prohibición que afecta al mundo de la tecnología. La revista "Time" ha recogido algunos de los casos más sonados de "censura tecnológica" en el mundo: la prohibición de Facebook en Pakistán, o la de los teléfonos móviles en general en Cuba, son algunas de las más emblemáticas.

Un Apple sin porno

La obsesión de Steve Jobs por liberar sus aparatos de todo material pornográfico ha sido objeto de burla para muchos. Otros se preguntan si no habría que dejar esa decisión en manos del consumidor, e incluso si no puede restar un "valor añadido" a sus aparatos, al dificultar el acceso a este tipo de contenidos a sus clientes.

A pesar de la controversia, a finales de febrero de 2010 Apple dio un paso más en esta línea al prohibir oficialmente las aplicaciones "demasiado lascivas" de su tienda iTunes. Entre las aplicaciones que se han considerado fuera de límites está iBoobs, una aplicación de pechos "en movimiento".

Lápices láser

Otro gadget afectado por el control gubernamental fue el famoso lápiz láser, aunque en este caso por causas más objetivas. El lápiz parecía útil para presentar proyecciones, impartir clases y, en general, para señalar cualquier objeto sin tener que desplazarse hasta él. Una herramienta que resultó ser tan cómoda como perjudicial en caso de que su usuario la utilizara para apuntar a los ojos de alguien.

No se trata sólo de daño físico: el puntero se utilizó para faenas tales como despistar a un portero en pleno juego durante las eliminatorias del Mundial, en 2008, en el partido diputado entre Arabia saudita y Corea del Sur. Algunos, como Australia, han prohibido totalmente su uso, mientras que en la mayor parte de Europa y en EEUU se sigue permitiendo. Eso sí, los americanos han limitado la potencia de los aparatos para reducir su peligrosidad.

EEUU, sin embargo, ha protagonizado otras prohibiciones sonadas, como la de impedir el uso de música con auriculares en las carreras oficiales. La medida tenía por objeto proteger la seguridad de los corredores y asegurarse de que no suponía una ventaja competitiva (siempre hay canciones que ayudan a acelerar el paso). Lo bueno es que la regla es muy difícil de cumplir, teniendo en cuenta la cantidad de participantes y la discreción de muchos dispositivos. Desde 2008 se permite su uso para carreras de menor importancia.

Censura en toda regla

Pero los casos más dramáticos vienen de la mano de países que ejercen de manera habitual la censura. Tal puede ser el caso de gran cortafuegos chino. El país con más adictos a Internet ejerce un control férreo sobre la información que es publicada a través de la web. Las constantes prácticas censoras llevaron a Google a un conflicto directo con el país, si bien la compañía finalmente ha cedido a las pretensiones chinas y ha renovado licencia.

Pakistán, por su parte, decidió demandar a Facebook por la convocatoria lanzada desde la red social para un concurso sobre caricaturas de Mahoma. La idea no gustó al gobierno del país, que emitió una orden judicial prohibiendo el sitio de redes sociales en todo el país. El CEO de la compañía, Mark Zuckerberg, fue incluso acusado de un delito por el que podría sufrir "pena de muerte".

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