Buscar

Evita que tus oídos se tapen cuando viajas en avión con estos consejos

24/07/2017 - 13:37
  • El dolor de oídos por los cambios de presión es conocido como barotrauma
  • La molestia de un oído o la pérdida leve de audición son algunas consecuencias
  • Existen algunos métodos para prevenir los cambios de presión internos
Pasajeros en un avión. Imagen: Pixabay

La diferencia de presión entre el espacio aéreo y el interior del cuerpo puede causar ciertas molestias en nuestros oídos. El cambio de altura y presión atmosférica puede incluso provocar dolor. Si tienes pensado hacer un viaje en avión pronto, te damos unos consejos para evitar que se te taponen y duelan los oídos.

Es un problema que cualquier persona ha sufrido al menos una vez en su vida.   Este suceso se conoce médicamente como barotrauma, y está relacionado con un traumatismo provocado por cambios de presión que se pueden producir durante el buceo, viajes en carretera o, más comúnmente, en viajes de avión.

Las personas que sufren este fenómeno son aquellas con condiciones que disminuyen su capacidad para compensar la presión dentro y fuera del oído medio. La obstrucción de la trompa de eustaquio tiene como consecuencia dolor en un oído, pérdida leve de audición o sensación de malestar en ambos oídos.

Si bien este dolor se resuelve espontáneamente, existen algunos métodos para evitar las molestias o para prevenir el barotrauma. Para precaver estos cambios de presión cuando hacemos un viaje en avión y no causen problemas a nuestros oídos, intentaremos tomar en cuenta las siguientes medidas.

Imagen: Pixabay

Se recomienda no viajar en avión si estamos resfriados o tenemos un episodio alérgico activo. En caso de que no nos quede otra que coger ese vuelo, habrá que tomar la medicación adecuada para tratar la mucosa nasal. Es importante que si existe una cirugía reciente de oído no se viaje en avión, ya que podría dificultar el período de curación.

Por otro lado, lo idóneo es regular la presión desde que se inicia el viaje. Cuando el avión va a despegar -y sobre todo cuando aterriza- la diferencia de presión es más brusca, pero a lo largo de todo el viaje se deben ventilar los oídos con bostezos, masticando chicle o haciendo movimientos mandibulares. Para los pasajeros más pequeños la solución es la succión del chupete o el biberón para evitar estas molestias.

Si por lo contrario bostezar o masticar chicle no es suficiente para destaponar los oídos, se sugiere la maniobra de Valsalva. Para que nos entendamos, es la misma técnica a que se usa en la práctica del buceo: tomar aire, tapar la nariz y la boca para aumentar la presión interior en las vías respiratorias y ayudar a ventilar el oído interno.

Por último, se aconseja mantenerse despierto durante el viaje para poder practicar estos ejercicios. Evitar quedarse dormido ayudará a que aterricemos sin ningún tipo de molestia o dolor, pudiendo disfrutar del viaje en avión y de la llegada al destino.

Otras noticias

Contenido patrocinado

Comentarios 0