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¿Por qué "no somos personas" cuando nos levantamos?

7/08/2017 - 14:01
  • Se ha relacionado este problema con el genoma humano
  • El ritmo circadiano determina si eres una persona madrugadora o noctámbula
  • Conseguir dormirse no significa descansar de forma correcta
No poder levantarse. Imagen: Pixabay

Muchos de nosotros tenemos la costumbre de programar diversas alarmas para asegurarnos de que suene varias veces y no quedarnos dormidos. Otro de los mecanismos para obligarnos a levantarnos es colocar el despertador lejos de la cama. Y es que levantarse por la mañana puede costar horrores, y la ciencia tiene una explicación de por qué esto es así.

Un estudio de casi 90.000 personas que cedieron información sobre su genoma a la compañía genética 23andMe; ha identificado hasta 15 versiones de genes. El conjunto de genes en los cromosomas está directamente relacionado con la razón de ser un trasnochador o un madrugador. Los hallazgos del estudio han mejorado nuestra comprensión sobre cómo funciona el reloj biológico; tanto en personas sanas, como en aquellos que sufren trastornos del sueño.

La mayoría de personas tenemos un ciclo natural llamado ritmo circadiano. Los ritmos circadianos son relojes internos que determinan si tienes preferencia a despertarte temprano o permanecer en la cama hasta tarde. Por tanto, determinan la forma de vivir de los animales: el ritmo circadiano es totalmente distinto en un búho y en una persona.

En este estudio encuestaron a los participantes preguntándoles si se consideraban madrugadores o noctámbulos. De las más de 90.000 personas que respondieron la encuesta, el 75,5% pertenecían a la categoría de personas matutinas o nocturnas (sin contar las personas que no se etiquetaron en ninguna de las dos categorías).

Apagar el despertador. Imagen: Pixabay

Existen algunos factores que impiden que descansemos

Además, de las 15 variantes genéticas, el estudio encontró siete genes que hacen a las personas más madrugadoras. Otros hallazgos importantes fueron que las personas mayores de 60 años son más propensas a madrugar que los menores de 30 años.

Pero esto no es todo. Si comparamos a la gente madrugadora con las personas que se consideraron noctámbulas, estas eran casi dos veces más propensas a sufrir insomnio y con probabilidades de tener trastorno del sueño. Tardar en dormirse, moverse mucho o sudar, son algunos de los motivos por los que se necesitan más de ocho horas de sueño.

A modo de conclusión, dormir nunca ha sido inversamente proporcional a descansar. El estudio encontró este problema en el ADN de las personas, desvelando que no por dormir más cuesta menos levantarse por las mañanas. Lo más probable es que tu sueño no haya sido reparador y que tu reloj biológico pueda estar algo descompensado. Esto se puede corregir: márcate una rutina para regular el reloj biológico y, poco a poco, acostumbrarse a los madrugones.

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