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Un limón, el remedio definitivo para limpiar a fondo el microondas

9:38 - 13/08/2017
  • El vapor del agua con limón ayuda a eliminar los restos de comida fácilmente
Limón cortado por su mitad. Pixabay

Si llevas meses evitando ponerte manos a la obra con la limpieza de tu microondas por miedo a lo que te encontrarás cuando eches un vistazo, tranquilo, con este remedio todo será coser y cantar.

El microondas puede llegar a convertirse en un arma de destrucción masiva en manos de adolescentes despistados o compañeros de oficina poco cuidadosos. Sí, este invento imprescindible calienta tu comida en un abrir y cerrar de ojos, pero sin su inseparable compañera la tapa de microondas, nuestro plato puede convertirse en una reproducción en miniatura del 4 de julio.

El momento de plantarle cara a nuestro microondas llegará antes o después y cuanto antes lo afrontemos, mejor. Sin embargo, para lograr nuestro objetivo no necesitamos productos abrasivos ni pasarnos una hora frotando; la solución más práctica, barata e inteligente solo requiere que utilicemos el mismo calor que usamos para calentar nuestra comida y un ingrediente natural, el limón.

¿Qué necesitamos exactamente?

Antes de ponernos manos a la obra necesitamos un limón entero, medio vaso de agua, un cuchillo, un bol de desayuno o plato hondo, una gamuza de limpieza y por supuesto, un microondas.

¿Qué pasos debemos seguir?

1. Introducir en el bol o plato hondo unos 200 ml de agua (media taza, aproximadamente)

2. Cortar con el cuchillo el limón por la mitad y exprimir todo el jugo en el agua del recipiente. Al terminar no tires las cáscaras, déjalas en el bol.

3. Introducir el recipiente en el microondas y calentar durante 3 minutos a máxima potencia para que el agua llegue a hervir.

4. Esperar 5 minutos con el recipiente dentro sin abrir la puerta del microondas. Con esto conseguiremos que el vapor del agua con limón ayude a reblandecer toda la suciedad de las paredes.

5. Ahora toca limpiar. Abre la puerta, retira el recipiente (cuidado no te quemes) y comienza a limpiar los restos con la gamuza empezando por el techo, continuando por los lados y terminando por el suelo, para quitar los restos que puedan caer. No nos olvidaremos de la puerta y el plato giratorio.

6. Si han quedado restos difíciles de limpiar no recurras a líquidos abrasivos; moja la gamuza en el agua con limón que has utilizado antes y frota hasta que desaparezcan.

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