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¿Por qué tu gato no se rasca las uñas en otro lugar que no sea tu sofá?

29/09/2017 - 14:13
  • Es un comportamiento normal y natural entre los felinos
  • Lo hacen porque el asiento se encuentra en un área visible
  • Envían un mensaje a cualquier otro animal a través de las marcas
Garras de gato. Imagen: Pixabay

Si tienes un gato doméstico en casa, seguramente hayas perdido toda esperanza de tener los muebles intactos o como el primer día. A pesar de que el sofá tenga un montón de arañazos, los gatos continúan rascando sin descanso. Puede que el problema es que estuviste enseñando a tu gato a no hacer algo que, en realidad, es una necesidad de los felinos.

Rascar es un comportamiento normal y natural de los gatos; es más importante y más complejo de lo que podemos llegar a imaginar. Es un error pensar que cuando se rascan es un intento deliberado del gato para afilar sus uñas y seguir destrozando el mobiliario. Cuando evitamos la motivación natural del gato se corre el riesgo de dañar significativamente la relación que se tiene con el animal.

Dado que todavía tiene la necesidad natural de rascarse, el comportamiento del gato se traducirá en miedo a rascarse en nuestra presencia para evitar el castigo físico o verbal. Sin embargo, lo continuarán haciendo cuando no estemos cerca. Tener las uñas afiladas es una parte vital de la salud física y emocional de un gato, por lo que no siempre es correcto castigar dicha actitud.

Cuando un gato rasca un mueble acolchado en particular, lo hacen sobretodo porque ese asiento se encuentra en un área muy visible. Principalmente los gatos instintivamente quieren enviar un mensaje a cualquier otro animal que pueda aparecer en la casa, para hacerles saber que ese sofá pertenece al gato que lo marcó. En un entorno al aire libre, este sistema de advertencia anticipada puede reducir el número de enfrentamientos entre gatos que no pueden evitarse de otra manera.

Además de ser una "firma" también dejan olores que son detectables por otros gatos y animales. Hay glándulas de olor en las almohadillas de la pata que liberan las feromonas cuando el gato rasca y, de este modo, cualquier felino que se aproxima lo suficiente al objeto rasgado será capaz de obtener información. Sin embargo, no es sólo territorial: los gatos también rasguñan para eliminar la piel muerta de las uñas, permitiendo el crecimiento de uñas sanas.

Gato rascando al aire libre. Imagen: Pixabay

Rascar les beneficia emocionalmente

Por otro lado, rascarse también es un comportamiento emocional de los gatos. Cuando están ansiosos, felices o frustrados, pueden liberar algo de esa emoción acumulada cuando rascan. Seguramente -y echando la vista atrás- recuerdes que tu gato ha arañado el sofá mientras preparas la cena o cuando regresas del trabajo.

Puestos que rascarse es un concepto muy complejo a entender para los humanos y una parte vital de la vida felina, necesitaremos un método de entrenamiento para redirigir al animal. Si no podemos alejarlo del sofá, podemos proporcionarle un rascador justo en la zona donde pone sus pequeñas garras. La técnica comienza por asegurarse de que tiene un rascador que cumple con todos los requisitos: textura atractiva, alto, estable y colocado en la zona correcta.

En general, la textura perfecta para que los gatos rasquen es el sisal: Una textura áspera que hace que sus uñas se adentren y consigan rascar eficazmente. Otras personas rocían el rascador con aromas naturales en hoja como lavanda o valeriana para que los gatos se guíen por el olor y se acostumbren a marcar en su respectivo rascador.

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