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Cinco ilusiones ópticas a las que no encontrarás explicación

9:22 - 11/11/2017 | 10:22 - 11/11/17
  • La información que percibe el ojo se procesa en el cerebro para una percepción objetiva
  • Las ilusiones ocurren porque nuestro cerebro trata de interpretar lo que vemos
Ilusión óptica. Imagen: Pixabay

Una ilusión óptica es un espejismo creado por el sistema óptico y se caracteriza por imágenes que difieren de la realidad objetiva: la información recogida por el ojo se procesa en el cerebro para proporcionar una percepción de algo que no coincide con la imagen verdadera. Hay diferentes tipos de ilusiones ópticas; pueden usar color, luz y patrones para crear imágenes que son engañosas para nuestro cerebro.

Las ilusiones ópticas ocurren porque nuestro cerebro trata de interpretar lo que vemos y dan un sentido al mundo que nos rodea, aunque no tenga mucho sentido en la realidad. Las siguientes ilusiones intentarán jugar con tu cerebro, pero todas ellas tienen un trasfondo que explica lo que está pasando.

Triángulo Kanizsa

Para dar sentido al mundo, es necesario organizar las sensaciones entrantes en información que tenga sentido. El cerebro tiene la necesidad de ver objetos simples y tiende a crear una imagen "completa" a partir de elementos individuales. Los psicólogos de la Gestalt sugieren que una forma de hacerlo es percibiendo los estímulos sensoriales como un todo significativo: se puede utilizar para explicar muchas ilusiones como la ilusión del pato y del conejo, donde la imagen cambia de ser un pato a un conejo según la perspectiva. Pero además, para explicar la teoría de los contornos se utiliza el Triángulo Kanizsa, donde se ve un triángulo flotante que no existe.

Triángulo de Kanizsa. Imagen: Pixabay

Degradado de color

La constancia del color y del brillo son los responsables de que un objeto familiar aparezca del mismo color, independientemente de la cantidad de luz que se refleje en él. Sin embargo, se puede crear una ilusión de color o diferencia de contraste cuando se cambia la luminosidad o el color del área que rodea un objeto desconocido. En la ilusión simultánea de contraste, el fondo es un degradado de color que progresa de gris oscuro a gris claro y la barra horizontal parece progresar a la inversa, pero en realidad es de un sólo color.

Degradado de color. Imagen: Gettyimages

Las mesas de Shepard

Al igual que el cerebro percibe las constancias de color y brillo, también tiende a comprender objetos que tienen una forma o tamaño en concreto. En las mesas de Shepard, por ejemplo, hay dos mesas con la superficie marcada de color azul y posicionadas de distinto modo. Y aunque parezca que los dos objetos desconocidos tienen proporciones diferentes, en realidad son iguales.

Mesas de Shepard. Imagen: Pinterest

Profundidad y movimiento

Las ilusiones se pueden basar en la capacidad de un individuo para ver en tres dimensiones, aunque la imagen que se recibe sólo sea bidimensional. En la ilusión de Ponzo, por ejemplo, utiliza señales monoculares de percepción de profundidad para engañar al ojo, pero incluso con dos imágenes dimensionales, el cerebro exagera las distancias verticales en comparación con las horizontales, donde las dos líneas son de la misma longitud.

Proporción y movimiento. Imagen: Pixabay

El tren que llega o se va

Como hemos dicho al principio de este artículo, las ilusiones ópticas son un espejismo creado por el sistema óptico que se caracterizan por imágenes que difieren de la realidad objetiva. Como con muchos otros ejemplos, cuando el cerebro intenta relacionar un objeto con algo que tenga sentido, se ve incapaz de ver otra forma. En el caso del "Tren que llega o se va", se pueden ver las dos direcciones si forzamos al cerebro a cambiar el sentido del tren.

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