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¿Por qué es el acebo un símbolo tradicional de la Navidad?

28/12/2017 - 13:08
  • El acebo está actualmente en peligro de extinción
  • Su uso se remonta a las costumbres precristianas en Europa
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Acebo. Pixabay

En época navideña hay varios símbolos que protagonizan la decoración de millones de hogares en todo el mundo; un de los más populares es el acebo, que ya era utilizado en las culturas precristianas.

El acebo es una especie de arbusto de gran longevidad (pueden vivir alrededor de los 100 años), de gran altura y que todos identificamos rápidamente por sus hojas verdes espinosas y llamativos (y tóxicos) frutos rojos. Es frecuentemente confundido por su aspecto con el muérdago, pero realmente no tienen nada que ver, siendo este una planta parásita que crece en las ramas de los árboles, muy implantada en la cultura de Norteamérica y Latinoamérica.

Las propiedades del acebo, como su hoja perenne, su resistente madera o sus vistosos frutos, lo hacen perfecto para la decoración navideña, la razón principal por la que actualmente se encuentra en peligro de extinción. Sin embargo su presencia en los hogares durante la navidad no es una tradición reciente, si no una costumbre que se remonta a las culturas prerromanas. Pueblos europeos precristianos como el celta, le atribuian propiedades mágicas, llevando coronas de acebo y portando ramitas en sus ritos sagrados y festivales para protegerse contra los espíritus malignos.

Más adelante, para facilitar el proceso de cristianización de Europa, los misioneros comenzaron a mezclar las antiguas costumbres y creencias de los pueblos paganos con las nuevas tradiciones cristianas. Costumbres antes paganas, como la decoración de los árboles en las celebraciones invernales, se conservaron por los nuevos cristianos, manteniéndose por tanto el uso del acebo.

Desde entonces, el acebo se ha convertido en uno de los objetos decorativos más representativos de la Navidad junto a la flor de pascua. El acebo es protagonista en centros de mesa y coronas durante estas fechas, aunque también se puede plantar en macetas o usar para decorar candelabros; eso sí, hay que tener cuidado ya que sus frutos son tóxicos para niños y mascotas.

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