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El hombre jamás podría colonizar este planeta por culpa de su espantoso olor

30/04/2018 - 14:10
  • Marte es el primero que se nos viene a la cabeza cuando hablamos sobre la colonización
  • Instalar un asentamiento en su superficie no sería una tarea sencilla
Sistema Solar. Imagen: Pixabay

Marte es el primer planeta que se nos viene a la cabeza cuando oímos hablar sobre la colonización espacial. Sin embargo, en principio, instalar un asentimiento en su superficie no sería una tarea sencilla, ya que el entorno de todos los planetas son hostiles para nosotros.

Y a pesar de que el Planeta Rojo es uno de los principales candidatos para la civilización, si los astronautas decidieran hacer un viaje a Urano querrían contener su respiración: un estudio publicado por la revista Nature Astronomy confirma que huele a huevo podrido.

Con ayuda del telescopio Gemini North, Patrick Irwin de la Universidad de Oxford y otros colaboradores que analizaron espectroscópicamente la luz infrarroja de Urano encontraron sulfuro de hidrógeno en la atmósfera superior del gran planeta gaseoso.

Al analizar los patrones de luz infrarroja que capturaron utilizando el telescopio, los astrónomos pudieron obtener una imagen más clara de la composición atmosférica de Urano y confirmar que está rodeada de una gran capa que huele como los huevos podridos.

"Si alguna vez un humano desafortunado descendiera por las nubes de Urano, se encontraría con condiciones desagradables", dijo el líder del estudio, Patrick Irwin, al describir el mal olor en la atmósfera superior del planeta.

La presencia del gas podría revelar muchos secretos

Imagen: Pixabay

No obstante, el olor a huevo podrido no sería lo peor que los humanos podrían experimentar si decidieran visitar Urano. La asfixia y la exposición en la atmósfera negativa de 200ºC compuesta principalmente de hidrógeno, hielo y metano los mataría ipso facto.

Pero la presencia del gas en Urano tiene un valor más allá de su característico olor: podría revelar muchos secretos sobre la formación de nuestro Sistema Solar. A diferencia de Urano, los gigantes gaseosos Saturno y Júpiter no muestran evidencia de sulfuro de hidrógeno en sus atmósferas superiores. En su lugar, contienen amoniaco.

Durante la formación de nuestro Sistema Solar, el equilibrio entre nitrógeno y azufre (y por lo tanto amoniaco y el sulfuro de hidrógeno recién detectado en Urano) estaba determinado por la temperatura y la ubicación de la formación de cada planeta.

Dicho en otras palabras, los gases en la atmósfera de Urano pueden ser capaces de decirnos en qué lugar del Sistema Solar se formó el planeta antes de que migrara a su punto actual.

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