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¿Por qué usamos las redes sociales para cotillear a quienes nos caen mal?

Foto: Archivo

Es algo que la mayoría de la gente no suele compartir pero que todos hacemos o hemos hecho alguna vez. Hablamos de cotillear y criticar a algunas personas a las que seguimos en las redes sociales pero con las que no tenemos ninguna relación, es más, suelen despertar rabia en nosotros. Este fenómeno ha recibido el nombre de 'hate-follow'.

La mayoría de las veces esta persona es un ex: excompañeros, examigos o exnovios. Pero sea quien sea el procedimiento y el objetivo es el mismo. Esperamos los momentos en los que necesitamos desahogarnos o recrearnos en la maldad para visitar sus perfiles y ponernos manos a la obra.

Pero siempre hay un paso más. Se han puesto de moda los foros en los que la gente se pone de acuerdo para criticar a alguien. Uno de los más conocidos en el que se ataca a las víctimas del 'hate-follow es GOMI.

Pero es muy posible que se pregunte ¿por qué lo hacemos? ¿qué conseguimos criticando a otros?. En SModa del diario El País, explican una serie de teorías e hipótesis para responder a estas preguntas.

1. Nos gusta compararnos con los demás y ver que están peor que nosotros. Sacamos la peor parte de todo lo que hace el otro: escribe mal, se cree que sabe de todo o cuelga fotos horrorosas son algunas de las excusas en las que solemos refugiarnos.

Pero hay que tener cuidado, aunque en un principio este autoconsuelo nos provoca mucha satisfacción, esta dura poco tiempo.

2. Es imprescindible para saber en qué día vivimos. Según el estudio realizado, la mayoría de las víctimas de este fenómeno están obsesionadas con los días de la semana. Comentarios tan habituales como ¡Ánimo con el lunes! o ¡Por fin es viernes!, nos hacen ser conscientes del día de la semana en el que estamos, y hay que reconocerles la importante labor social que realizan.

3. Ellos son nosotros. Aunque nos cueste reconocerlo, todos hemos tenido facetas criticables en algún momento de nuestra vida y no se sabe cuándo volveremos a tenerlas. Por lo que ellos nos sirven de recordatorio de aquello más o menos recomendable.

4. El odio es lo que más une. Si nos paramos a pensarlo, odiamos a las mismas personas que odian nuestros amigos y nuestro entorno más cercano. Otro hecho que pone de manifiesto la labor social del 'hate-follow'.

5. Sabemos algo que los demás no saben. Una de las cosas que más nos gustan de este fenómeno es cuando conocemos bien a la víctima y vemos sus esfuerzos por seguir una moda o intentar aparentar algo que sólo nosotros sabemos que no es así. Esta sensación es algo que nos da rabia y nos satisface. Es el sentimiento prioncipal que mueve el 'hate-follow'.

6. Es importante recordar que no todo el mundo es como nosotros para ser conscientes de que existen otras realidades. Además es importante tener presente que hasta uno mismo puede estar siendo víctima de este fenómeno.

Lo que hace adictiva esta práctica es la mezcla del factor perversión y el de la culpabilidad. Pero tpor otra parte es un fenómeno que nos ayuda a evadirnos de nuestro día a día, a desconectar y a reírnos un rato.

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