Africa

Amnistía Internacional denuncia 8.000 asesinados en Nigeria

Mapa de Nigeria Imagen: Archivo

Amnistia Internacional ha denunciado que más de 8.000 personas han sido asesinadas o secuestradas por el grupo armado de Nigeria, Boko Haram.

En un documento de 133 páginas, Amnistía Internacional denuncia que más de 1.200 personas han sido ejecutadas de manera extrajudicial desde marzo de 2011 y que más de 7.000 han muerto tras detenciones militares a causa de inanición, tortura o negación de asistencia médica.

Ningún representante de las fuerzas armadas de Nigeria quiso hacer declaraciones al respecto. Un portavoz presidencial sí que habló, por teléfono, pero tampoco quiso referirse al documento.

Boko Haram ha llevado a cabo seis años de insurgencia durante la cual ha tratado de establecer un califato islámico en la mayor potencia económica y exportadora de petróleo del noreste de Africa causando millón y medio de desplazados.

Muhammadu Buhari, el nuevo presidente de Nigeria, ha prometido derrotar a Boko Haram al que se refirió como un grupo sin sentido.

Los militares controlaron una franja de territorio del tamaño de Bélgica a principios de año pero han perdido gran parte del mismo en combates con tropas de Niger, Chad y Camerún en los últimos meses.

Amnistía Internacional denuncia que muchas de las personas fueron ejecutadas dentro de los centros de detención a pesar de no ser peligrosos.

En su primera charla como Presidente de Nigeria que tuvo lugar la pasada semana, Buhari confirmó que las denuncias de Amnistía Internacional sobre los abusos de derechos humanos serán investigadas.

"Debemos mejorar nuestros operativos y los mecanismos legales para que las medidas disciplinarias se tomen contra aquellos con probadas violaciones de derechos humanos" dijo el presidente.

Amnistía Internacional también denuncia que tropas nigerianas han retenido a jóvenes y niños -algunos de nueve años- en fortalezas de Boko Haram. Muchos de ellos fueron ejecutados o murieron ante la imposibilidad de las familias de pagar un rescate por ellos.

El informe no queda ahí y es que también se denuncia que la falta de comida mató de hambre a algunos reclusos y que, además, el alto número de reclusos acabó generando enfermedades.

"Todo esto sucedió en el contexto de un conflicto armado no internacional por lo que se consideran delitos de guerra" apunta Amnistía Internacional y añade que algunos de los comandantes militares deberán ser investigados por posibles crímenes contra la humanidad. "Las evidencias muestran que los rangos militares más altos conocían o deberían haber conocido la naturaleza y la escala de los crímenes que estaban cometiendo".

Por último, Amnistía afirma que su informe está basado en 400 entrevistas con fuentes que incluye víctimas, testigos visuales y miembros de las fuerzas armadas así como vídeos y fotografías.

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