Blogs

Archivo de Diciembre, 2008

¿Cómo ser chic en Navidad?

Mircoles, 10 Diciembre 2008

llueve_navidad1.jpg

No voy a hablar de qué llevar o qué comprar. No. Este post hablará sobre actitud. Como dice el sabio refranero: “El dinero no da la felicidad”, “la mona aunque se vista de seda…”, “el hábito no hace al monje”, etc. Es decir, que ser chic no es algo que se adquiera en una boutique fundiendo una tarjeta de crédito. Ser chic tiene que ver con la actitud frente a la vida… y en este caso frente a la Navidad.

La Navidad está OUT, porque lo kitsch está OUT. Así que alguien verdaderamente chic no ha de disfrutar de la Navidad y su parafernalia. Atentos a la lista de destinos ‘chic’ que propone la edición americana en su número de noviembre: Las islas Boca del Toro en Panamá, San Juan del Sur en Nicaragua, Nueva Orleáns o la Costa Mendocino en California. Bueno, mucho espíritu navideño no le encuentro yo a esto. ¿Qué tienen en común? El clima templado, ideal para lucir las Resort Collections o Colecciones Crucero tan en boga ahora, que todo diseñador que se precie no puede dejar de presentar. ¡Fíjate si te da por celebrar la Navidad a la vieja usanza! Con la familia y en casita con la estufa (o con bufanda, en caso que pases las fiesta en casas de tu suegra que es de las que no poner la calefacción porque le parece un derroche). ¿Qué haces con ese conjuntito tan mono de shorts y blusa lisérgica de Ralph Lauren? ¿Vas a esperar a la primavera para lucirla? NOOOOO ya estaría fuera de temporada.  

Lo ideal es pegarte una escapada al Caribe (CHIC) y quedarte en la casa de un famoso diseñador amigo tuyo en una isla privada (MUY CHIC), en caso de que no tengas una vida social que te posibilite estos contactos siempre quedan los resorts donde te ponen la pulserita de todos los gastos pagados (MENOS CHIC PERO PASABLE). Nada de irte a Pueblonuevo de Miramontes (NADA CHIC) porque la familia de tu pareja se suele reunir todos los años en la casona de los abuelos (ABSOLUTAMENTE NADA CHIC) y cantar villancicos (ANTICHIC TOTAL) mientras tu ‘cuñao’ te ha gestos ambiguos mientras toca la zambomba (CHICAS, SALID DE AHÍ ¡YA!). 

Ahí va mi lista de ‘IN and OUT’ para estas navidades:

 

IN / OUT (en este orden)

Disfrutar de las luces navideñas / Protestar del derroche energético

Reunirse con la familia / Emigrar a climas templados cual ave volandera

Estar moreno / Usar crema autobronceadora

Cantar villancicos / Hacer competiciones de Brain Trining

Decir “Feliz Navidad” / La neutralizad religiosa y cultural en el lenguaje: desear Paz y Fraternidad

Los Christmas escritos a mano / Los E-Mails masivos

El Árbol de Navidad y el espumillón / La Decoración Zen (varas de bambú y adornos frutales).

Programación de TV navideña / Gran Hermano 24 Horas

La crisis / El Carpe Diem

Hacer regalos / Ahorrar para la hipoteca

Papá Noel y Rudolph / Jean-Claude Trichet y la rebaja de tipos

Las listas de IN & OUT / Hacer lo que a uno le sale de las narices  

 

Por si no se han dado cuenta, hoy tengo un día irónico.

Una familia muy fashion

Lunes, 8 Diciembre 2008

tuxedo-de-barack.JPG

Ya hablamos en su momento en uno de mis artículos para elEconomista del estilo del Presidente Electo (menos mal que la R y la L están tan lejos en el teclado, porque es legendaria mi facilidad para meter el dedo donde no debo) de los EEUU Barack Obama. En el artículo comentábamos el mensaje oculto que había tras la elección de la firma Hart Schaffner Marx para la confección de sus trajes de campaña. Esta firma está adherida a la asociación de acción sindical UNITE HERE comprometida con la defensa de los trabajadores inmigrantes y con fuerte vinculación con el colectivo afro americano. Pues ya se sabe que los mismos sastres, los de Hart Schaffner Marx le van a confeccionar un nuevo tuxedo (esmoquin) para el baile de la toma de poder el 20 de enero y que hacía 15 años que no se hacía uno. 

Y del icono de la moda en que se ha convertido Michelle, su esposa, ya hablamos en un post de este blog. ¿Pero y las niñas? No han pasado desapercibidas. Para la industria de la moda infantil y juvenil se han convertido en coolhunters en prácticas. La prensa especializada está deseando ver cómo las pequeñas van desarrollando su estilo personal frente la expectante mirada de toda la nación. Malia, 10 años, y Sasha, de 7, ya estás recibiendo elogios de la industria de la moda infantil por su acertado gusto estilístico. Se sabe que para la noche de las elecciones las chicas fueron a los grandes almacenes Nordstrom de Chicago y eligieron personalmente su ropa: un vestido rojo de Biscotti ($110) y un vestido de  Iris & Ivy ($75). Desde Biscotti se ha confirmado que los pedidos del vestido en cuestión se han disparado, las 2000 prendas fabricadas se agotaron y las nuevas peticiones de esa pieza en cuestión se suceden sin parar. 

El día en que Obama diga adiós a la Era Bush, es decir, el día en que tome posesión de su cargo, las miradas fashionistas no estarán clavadas en él precisamente. Será su mujer (y su elección) la gran protagonista. El prestigioso diario del sector de la moda, el Women Wear Daily, le ha pedido un ejercicio de imaginación a un buen montón de diseñadores de primera línea, y les ha encomendado que diseñen un hipotético look para Michelle y las pequeñas: Carolina Herrera, Michael Kors, Christian Lacroix, Koi Suwannagate, Chado Ralph Rucci, Betsey Jonson, Tuleh, Oscar de la Renta, Monique Lhuiller, Marc Jacobs, Rodarte, Elie Tahari, Karl Lagerfeld para Chanel, Tracy Reese, Zac Posen, Badgley Mischka, Zero + Maria Cornejo, Rachel Roy, Diane von Furstenberg, Peter Som, y (específicamente para las niñas) Kico Kids, Best & Co., Lucy Sykes, Bonnie Young y Eliza Grand. Y todos han dejado sus quehaceres (a veces parece que estén salvando el mundo de las grandes plagas) y se han aplicado a realizar el encargo. Esto es una pequeña muestra de la expectación que levanta la nueva Primera Familia de Estados Unidos.  

Jackie… ¡muérete de envidia!

familia-obama.JPG

EL CRACK (el serial) - Capítulo VIII

Viernes, 5 Diciembre 2008

¡OH OH! 

5.jpg 

Ayer. 

–¿Qué es esto? –le pregunto al enano gruñón que afirma ser mi casero y que no he visto en mi vida.

–El importe de su alquiler.

–¿Se supone que tengo que pagarlo yo?

–¿Quién si no?

–Esto debe ser un error, voy llamar a mi asisten… ¡oh, oh! 

*** 

Tres semanas antes.

Llego a la oficina y la mesa de Robert está vacía. Creo que era la primera vez en lo que llevo en esta empresa que ello pasa. Si hay alguien diligente en su trabajo ese es mi asistente. Así que cuando me doy cuenta de que todo está inusualmente tranquilo (la actividad vertiginosa nunca había sido la principal cualidad de nuestra oficina… cosa que me explico ahora que sé que era una oficina fantasma o ficticia) me digo a mi mismo “¡oh, oh!” 

Una chica morena ala cuervo en un ceñido Michael Kors me intercepta antes de que entre en mi despacho y me indica que papá está en la sala de reuniones. Allí me dirijo orgulloso del informe deliciosamente diseñado (aunque un poco falto de contenido, todo sea dicho) que acabo de recoger de Baron & Baron. También llevo un pendrive con una presentación interactiva on-line (bueno, no es on–line, pero hoy lo on-line es cool) con la que epatar a papá. “¿Qué ha pasado con la calefacción?” me pregunto cuando por el pasillo veo mi vaho cristalizar en el gélido ambiente. 

Papá está sentado en una de las dos únicas sillas que quedan en la sala. ¿Qué ha pasado con el resto? Me hace un gesto de que espere mientras termina de hablar con uno de sus abogados al que da instrucciones de que “esa arpía” no ponga sus zarpas en las obras de arte. Cuando cuelga, y sin siquiera mirarme, me pregunta: 

–¿Y bien?

–Aquí tienes un detallado informe –le extiendo el maravilloso documento encuadernado con lomo, en papel satinado de gramaje 160, con portadas de 250 y ligera textura textil. Todo un lujo.

–Por favor, las ideas básicas –me dice mientras aparta sin mirar el documento. 

Recurro al pendrive. Juraría que teníamos un portátil en la sala de reuniones, y una pantalla para proyectar… ¡Y un proyector! ¿Dónde está todo? ¿Cómo muestro la elaborada presentación? 

–Voy a mi despacho por el ordenador…

–No, no, quédate. Simplemente necesito las ideas, las líneas generales.

–Bueno, las ideas son…  

De pronto el plan B, que era impresionarlo con la presentación se ha venido abajo. El plan A, que era impresionarlo con buenas ideas, jamás tuvo viabilidad. Y no hay plan C. Por un momento retomo aquel flash de presentarle el plan con marionetas, por aquello de ser original, pero si llego saberlo me hubiera puesto calcetines graciosos para improvisar un guiñol. 

–¿Y Bien? –¡pero qué pesado con el “y bien”! Me está obligado a recurrir al plan Omega, que es el último recurso pero demoledor.

–Bueno, la idea es –improviso– que si el problema radica en que hay activos perniciosos dentro de nuestras inversiones, lo más rápido y efectivo es… eh… deshacernos de ellos. 

Mi padre suelta su pluma y me mira fijamente. Sin expresión. Quizás espera más desarrollo. Como yo no estoy dispuesto a continuar él me da un empujoncito. 

–¿Y eso cómo lo hacemos? –silencio por mi parte–. No te ha dado tiempo a desarrollar las estrategias, ¿no? –percibo un poco de sarcasmo–. ¿Ha sido por falta de tiempo? ¿Necesitas un poco más de tiempo, hijo?

–Pues la verdad es que…

–¡Eres el más inútil pusilánime que he conocido en toda mi vida! –ya ha empezado a gritarme–. Eres sólo bueno para señalar obviedades. ¿Sabes cuánto me costó tu educación? ¿Qué aprendiste en esa jodida universidad de pijos? Ser economista exige capacidad de análisis, ser capaz de interconectar realidades, un poco de clarividencia, y sobre todo creatividad en las soluciones. Y me temo, Rafael, que tu creatividad se limita a conjugar una corbata de cuadros con un traje de rayas. 

Y lo dice como si fuera malo. Está decidido. Plan Omega en marcha

*** 

Hace tres semanas, al medio día, tras la reunión con mi padre. 

–Señor, me temo que tenemos un problema con su tarjeta –me dice muy amablemente el camarero de Le Cirque–, quizás con otra…

–Sí por supuesto. 

Le doy otra seleccionada al azar de mi tarjetero. Warren se ofrece a pagar, pero el sofocón pasado con papá y una banda magnética rayada no me va a despojar de mi famosa cortesía a la hora de pagar en el restaurante. 

*** 

–Creo que estás siendo muy injusto conmigo, papá. Nunca me has apoyado, ni confiado en mí. Si no fuera por mamá…

–Si no fuera por tu madre serías un hombre de verdad.

–Estoy seguro que a ella le gustará conocer esa opinión y cómo me estás tratando –ahí va el plan Omega: mamá. En cuanto se la pase al teléfono papá se va a cagar y suplicarme de rodillas que lo perdone.

–Pues llámala. 

¡Oh, oh! Esa no era la actitud que esperaba de él ante la amenaza, ¿O acaso es un farol? 

*** 

–Señor, estamos desolados, pero tampoco se acepta esta tarjeta.

–¡Pero qué diablos!

–Ya pago yo, Rafe –se ofrece Warren

–De eso nada. 

Me levanto con mi billetero en la mano y acompaño al camarero a la caja. Una por una todas mis tarjeta pasan por la máquina y ninguna es aceptada. ¡Oh, oh! 

*** 

–Hola, mamá. Estoy con pa… Sí, es que… ¿Cuándo?… Vaya. ¿Pero y yo?…  

Mi padre me mira arrellanado en el sillón. Mi perplejidad es su mejor divertimento. Un divorcio no entraba en mis planes. La arpía de la que hablaba papá con su abogado era ella. Mi plan Omega al garete. ¡Oh, oh! 

*** 

Hace una semana. 

–…y me despide, así, sin más. Me dice que tengo edad de buscarme las habichuelas por mi cuenta. Que si quiero volverme a España que puedo hacerlo con él, en el avión privado de la compañía. Y le dije, “vete al cuerno, viejo”, bueno, no con esas palabras. ¿Pero qué esperaba papá que hiciera? ¿Coger la maleta y dejar la vida que me he montado aquí? Aquí tengo mis amigos, mi estatus, mi novia… Bueno, a decir verdad en esta última semana, después que se publicara en el Wall Street Journal mi cese, no he recibido ninguna invitación social, y Puppy no me coge las llamadas desde entonces. A lo importante: Mi padre nunca me dio una oportunidad. Antes de que le presentara mi plan de choque ya estaba desmontando mi oficina, tenía decido despedirme. A Robert lo había transferido a la sede central, a la verdadera. Creo que se ha separado de mamá sólo para que no pudiera pedirle ayuda a ella. Lo más duro fue cuando me di cuenta de que todas mis cuentas asociadas a la empresa habían sido canceladas en cuanto salí de la reunión con mi padre. Warren, mi amigo, ¿se acuerda de él?, el de las tendencias sadomasoquistas aquel del que le hablé, va y me pregunta si no tenía ninguna cuenta de emergencia. ¡Pero si gastaba más que ganaba! ¡Qué cuenta de emergencia voy a tener!

–¿Cómo se siente por ello? –me pregunta mecánicamente mi psicoanalista.

–Hundido en la puta miseria, ¿usted qué dice, doctor?

–Que le agradecería que me pagara esta sesión en efectivo. 

¡Oh, oh! 

*** 

Hoy. 

Me he acomodado en el sillón de Warren. Le he prometido que en pocos días encontraré un nuevo trabajo, y un apartamento, y que me afeitaré, y me buscaré una nueva novia que no sea tan superficial como Puppy y su Mr. Chow, y un nuevo psicoanalista que no sea tan materialista como el cabrón que ya no me da cita hasta que no pague la última sesión que adeudo, y volveré a tener estatus social… Seré cual ave Fénix, como en los X-Men, donde esa tía buenorra pelirroja vuelve de la muerte una y otra vez. Después de todo no tiene que ser difícil para alguien como yo, que soy un financiero de prestigio, ¿o no?   

Tic tac, tic tac… no me quiero arruinar

Mircoles, 3 Diciembre 2008

boss-beige-1.JPG

Bueno, bueno, bueno. Por lo que veo no estamos en crisis. No hago más que ver en los suplementos y revistas bazares de relojes con vista a los regalos navideños y los editores deben pensar que todo el mundo tiene un cuarto de millón de las antiguas pesetas para invertirlo en la muñeca. Yo creo que no, por eso en un alarde de pragmatismo por mi parte, he realizado mi selección de los 10 relojes más cool del momento que no superen los 500 €. Porque no queremos ser agarrados al regalar, pero tampoco queremos descalabros innecesarios en nuestra economía. Si quieres regalarle a tu chica un reloj IN pero que no ponga FIN a tus ahorros, esto te ayudará: 

Hugo Boss – 195 €
Juicy Couture – 295 €
Diesel – 190 €
DKNY – 275 €
Burberry – 325 €
Obaku Harmony – 99 €
Antonio Miro – 180 €
GC – 475 €
Axcent – 89 €
Levi’s – 129 €.
top10relojes.JPG

En el taller de Antonio García

Lunes, 1 Diciembre 2008

agarcia003.JPG 

A veces caemos en el error de pensar que de Despeñaperros para abajo no existe la moda. Craso error. Bien es ciertos que excepciones haylas que nos recuerdan el profundo acervo creativo andaluz, caso de Victorio & Lucchino, que sin ‘traicionar’ a su tierra han logrado levantar su pequeño imperio estilístico desde Sevilla. ¿Pero se queda ahí? No, de ninguna manera.

Me encontraba en el número 2 de la calle Riberos de Sevilla, donde el diseñador Antonio García tiene su taller, para conocer su colección de la próxima primavera que había presentado un par de semanas antes, y a cuyo desfile yo no había asistido con dolor de mi corazón por razones que no vienen al caso. El estudio lo tiene en una bonita casa antigua de pleno casco histórico-comercial, en un inmueble que conserva su estructura original y el portalón de madera con cancela interior tan característico, pero que está rehabilitado.  

Para que pudiéramos hablar de su trabajo había hecho el esfuerzo de despejar su agenda, tarea bien ardua porque por experiencia sé que su casa es un continuo ir y venir de clientas donde el teléfono no para y a todas se trata de atender con el esmero que merecen. Su principal actividad es la Costura, aunque su prêt-à-porter empieza a despegar con timidez pero con paso seguro. “Creativamente necesito nuevos horizontes, y en esta colección ya se puede ver un giro hacia nuevos conceptos más prêt-à-porter. Por ahora el prêt-à-porter sólo lo vendemos en Andalucía, para ir creciendo en sucesivas temporadas y traspasar fronteras. Creo que todo es un proceso, gradual, no se puede forzar. Ya empezamos a tener bastante repercusión en prensa y eso hace que empiecen a llamar del resto de España”. Su mejor embajadora es la ex-Miss España y presentadora Eva González que lo tiene como diseñador de cabecera ‘no oficial’ como se comprueba semana a semana en el programa de RTVA que presenta la guapa sevillana o en la última gala de los Premios Onda donde lució un espectacular vestido verde (aunque el diseñador tampoco se quejará de la repercusión mediática del vestido que lució Marisa Jara en los Prix Marie Claire). 

antoniogarciafamosos.JPG

La mano de Antonio García, para el ojo más o menos experto, es fácilmente identificable: Estructuras trapecio muy de los 60, limpieza de cortes, bastante rectos, glamour de los 50 bastante cinematográfico. “No creo en aquello de que cualquier época pasada fue mejor, pero los años 50 y 60 son una referencia básica. En esa época se  sientan las bases de la costura contemporánea y es indudable que es donde se apoya mi oficio” me explica el diseñador. “Esa vuelta constante al pasado que vemos en las pasarelas no sé sinceramente si es falta de creatividad en algunos casos, pero de cualquier forma la revisión es buena, siempre y cuando no se caiga en el disfraz”. 

Lo cierto es que sus diseños son siempre muy femeninos y favorecedores. “Mis clientas buscan unas señas de identidad muy marcadas, que por un lado es justo ese look años 50 y 60 que me caracteriza, geometría pura en las estructuras, y por oto lado vienen buscando ese ‘extra’ que ofrece la costura en cuanto a calidad que se percibe hasta en lo invisible, como en los interiores muy elaborados”. En un momento de crisis generalizada como en el que vivimos son muchos los diseñadores que se refugian en la costura, por que es un producto con una demanda bastante inelástica, y más en el sur, dónde hay una profunda cultura de ‘costura’ que ha pervivido hasta nuestros días. “A mi clienta le gusta la moda por si misma, la disfruta. Cuando viene a mi casa lo que encuentra es calidad, un diseño que le gusta. Además viene por el trato, es fiel, y agradecida porque al estar satisfecha no dudan en traer a sus amigas y conocidas para que se conviertan en clientas también”.  

agarcia001.JPG

Es curioso como las casas de costura siempre han sido como clubes privados donde las ‘socias’ entran sólo por recomendación, mediante el boca a boca, y donde se genera una especie de vínculo silente entre ellas. “En mi estudio se oferta lujo. Pero no queda reducido a un diseño fantástico y personalizado y unas telas suntuosas. Además ese lujo se ofrece en el trato, desde que se le coge el teléfono para concertar una cita a cuando la clienta se va con su vestido. Yo tengo una concepción muy global de la moda y el servicio que les doy es así”. 

La conversación deriva hacia el prêt-à-porter y la dimensión empresarial del diseñador. Tema de discusión inevitable: ¿existe una identidad del ‘diseño andaluz’? “No, no creo que exista tal cosa” me confiesa Antonio, “en mi caso, si te das cuenta, no hay referencias andaluzas en mis creaciones”. Es cierto, hay volantes, sí, pero no tienen nada que ver con el volante andaluz, sino con ese recurso que se puede usar por igual en París, Milán o Nueva York. “Conscientemente, a mí, Andalucía ni me influencia ni me limita. Ahora bien, sí estoy sumergido en un contexto cultural-estilístico del que me nutro”. 

Mientras contesta una llamada telefónica que se ha filtrado echo un ojo a unos bocetos de bolsos que hay sobre su mesa (ya contaré sobre ello más adelante) y antes de despedirme me hace pasar a las vísceras de su estudio, donde están las costureras y donde se expone un hermoso vestido de novia digno de Jane Austen que aguarda a su ilusionada propietaria. Ese vestido resume la esencia de la Costura y el trabajo de Antonio García: dar forma textil a los sueños e ilusiones de sus clientas.

agarcia002.JPG