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París de a A a la Z: de 28.8 a Bless

Adeline mira atónita el desfile de feas beldades que trasiegan por el Pont Alexandre III camino a la presentación del joven couturier, el modisto de las nuevas generaciones de Haute clientas, Alexander Mabille. Apoyada en la veranda del puente, sentada junto a la enorme boca de un pez cabalgado por una amenazante efebo, se lamenta de su genética anodina propia de Chambéry que la hace invisible cada vez que está cerca de aquellas mujeres claramente feas pero portadoras del indiscutible chic parisien. Querer ser periodista de moda no es un buen propósito cuando tu genética te ha negado pómilos altos, figuras espigadas y una altura colosol que reforzar con altísimos estiletos. 

La pobre Adeline se siente miserable, no tanto por sentirse sin pedgrí rodeada entre tanta Anna dello Russo y Carinne Roitfeld, sino porque es su sexto día pateándose las calles de París a la caza del momento mágico que se produce en los codiciados desfiles de moda franceses. Sus pies claman compasión, le gritan que abandone. Pero Adeline, si no ha claudicado ante la desesperante genética que la hace una chica del montón entre diosas de la moda, tampoco se rendirá por unos pies que parecen llegados de la guerra, tatuados de rozadoras y heridas por haber optado el primer día por unos hermosisimos zapatos nuevos, sin testar, y a la postre asesinos.  

La joven redactora de moda rebusca en su enorme bolso de Mulberry en busca de la invitación que le franquee el paso al Pavillon Alexandre III donde Mabille tiene pensado conquistar los corazones de su público. Repasa su cuaderno de notas y se siente una vez más frustrada porque sabe que el medio para el que trabaja, un periódico de provincias, sólo publicará una escueta esquela sobre la exhuberancia de Dior o el flair de Chanel, no más allá de un pie de foto bien documentado y anónimo. Ella espera ese momento en que su voz tome forma en largas crónicas donde la poesía del espectáculo sea reflejada fielmente en la poesía periodística…  

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2 respuestas to “París de a A a la Z: de 28.8 a Bless”

  1. grelinno Dice:

    Adeline?… oui? c’est moi. Perdóname o permíteme el recurso pero es que, aunque manido, me he visto allí. Unas y unos se apoyaban en el quicio de la mancebía y otros y otras nos apoyamos en un puente o una escalera mecánica de una semana de la moda cualquiera. Eres grande, lo sabes, pero yo no me canso de repetirlo.

  2. RYE Dice:

    Suzy Menkes, me a parecido ver a la Menkes en sus probables inicios juveniles!!! Un abrazo Agustín, gracias por el buen rato y más por tu chispa y aciertos

    rye

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