Blogs

Mujeres con coraza de poder

La semana pasada en elEconomista publiqué un artículo sobre el Power Suit… o medio publiqué. Estaba previsto que fuera una doble página pero una reajuste de última hora lo convirtió en una página simple. Eso es algo muy común en prensa y es maravilloso que pase, porque significa normalmente que han tenido que hacer un hueco a un compromiso publicitario de última hora, que es a la postre lo que nos da de comer. Pero como era un tema muy trabajado, donde había consultado a varios expertos de relevancia, no quería que todo ese trabajo se fuera al limbo y aquí voy a reproducir el artículo íntegro: 

bottega-poer-suit.jpg

El poder tradicionalmente parece que ha sido cosa de hombres, o al menos se ha vestido como ellos. Ya en el antiguo Egipto la soberana Hatshepsut no sólo adoptó el título de faraón, algo tradicionalmente reservado a los hombres, sino que para reforzar la imagen de poder vestía en términos masculinos, incluido el tocado real, y portaba una barba falsa. Muchos son los ejemplos históricos, reales y fabulosos, de mujeres travestidas para acceder al mundo de los hombres, de Juana de Arco a la legendaria papisa Juana.

Pero no es hasta los 80 en el que el mundo del poder, las finanzas y los negocios, se abre explícitamente al género femenino. Con la entrada de la mujer en ese club privado masculino nace una indumentaria oficial para ella, el power suit, o lo que es lo mismo, el traje chaqueta de corte varonil, ya fuera de falda o pantalón, de hombros marcados que identificó a toda una generación de pioneras en los altos puestos del mundo de los negocios, especialmente en Estados Unidos.  Fueron la imagen de la era del capitalismo salvaje de los yuppies, del neoconservadurismo de Ronald Reagan y tuvieron una modelo de excepción en la Dama de Hierro Margaret Thatcher.

Si una imagen representa la consagración del power suit como icono de una era es la portada de abril de 1982 que la revista Time le dedicó al italiano Giorgio Armani, el gran precursor del uniforme de negocios de la mujer  de una nueva era, y que hasta nuestros días se ha mantenido como maestro entre maestro a la hora de confeccionar trajes de chaqueta. En aquella entrevista que concedió a Time confesaba que él simplemente había confeccionado una chaqueta para hombre en la talla de una mujer, no había más secreto.

El power suit es una de esas raras manifestaciones en que la moda responde a una exigencia de la calle” dice el periodista y sociólogo Pedro Mansilla. “Es una consecuencia del acceso al trabajo cualificado de la mujer, especialmente la norteamericana, que siempre ha sido más adelantada en eso. Aunque ya en los 70 en traje chaqueta de corte masculino es propuesto por Yves Saint Laurent para la tarde”. Mansilla señala cómo la mujer, al acercarse al poder tradicionalmente masculino, descubre y desarrolla una nueva feminidad haciendo suyas claves propias de la masculinidad, y que esto suele ocurrir en periodos de intenso crecimiento económico. 

El power suit tiene un papel muy distinto para la mujer hoy al te tuvo en los 80. Por entonces las mujeres usaban trajes de corte masculino para tratar de equipararse al hombre en el trabajo. Eran unos tiempos muy inestables para la mujer y estaban explorando cómo encajar en esos lugares de trabajo dominados por el hombre” reflexiona Cristina Binkley, periodista de moda del Wall Street Journal. “Hoy, la mujer no es que haya alcanzado la igualdad de ninguna manera, pero han desarrollado la suficiente confianza para ser femeninas. Hoy el power suit es más ajustado y con curvas y no hace que la mujer parezca un jugador de rugby. Sin embargo su función es la misma que para los hombres: convertirse en una armadura para disfrazar los defectos y desplazar la atención del cuerpo hacia una rostro comunicativo”.

power-suit-2.jpg

De los años 80 a nuestros días el power suit se ha mantenido en los armarios de toda mujer profesional como fondo de armario básico e ineludible, pero tanto sus modos como funciones han variado. De tener unos códigos estéticos muy rígidos su interpretación se ha ido relajando, dejando paso a una silueta más inequívocamente femenina donde las curvas son protagonistas. Los diseñadores juegan con los cortes proponiendo desde estructuras oversize a patrones sumamente ajustados al cuerpo.

El traje del poder connota autoridad, fuerza y liderazgo. Sin embargo, el término también implica que el poder -especialmente para las mujeres- no es un derecho de nacimiento como para los hombres. Es algo que puede ser adquirido y usado. Y algo de lo que te pueden despojar. El traje del poder es semejante a una armadura, que equipa a una mujer para que dé batalla en un mundo predominantemente masculino.

Sandra Domínguez, directora de Santa Eulalia, mantiene que el power suit ya no es unaprioridad en el armario de la mujer ejecutiva aunque sigue jugando un papel importante. “Actualmente la mujer profesional busca trajes chaqueta pero también otras  alternativas para dar a su look un aire diferente. Suelen preferir vestidos cortos como los que presenta Michael Kors esta temporada o looks de chaqueta corta combinada con cualquier pantalón.  En cuanto a power suits esta temporada encontramos principalmente trajes de sastre de corte masculino y con cierto aire retro como los de Marc Jacobs o Celine. Como novedad los pantalones son de talle alto y en el caso de Stella McCartney más estrechos y tobilleros”. Los tejidos más usados esta temporada son los crêpes de lana y franelas. Aquellas clientas que con necesidades específicas en cuanto a forma o talla recurren al servicio de sastrería de la casa poniéndose en las manos de sus sastres.

No es en la única sastrería en la que una mujer ha empujado la puerta y ha pedido que le confeccionen un traje chaqueta, aunque la imagen pueda parecer chocante. De hecho en casa del sastre revelación de Madrid, el vasco Lander Urquijo, no es una escena desconocida. “He comenzado a introducirme en el mundo femenino porque ya sucedido que en varias ocasiones ha entrado una mujer en la sastrería” nos cuenta Urquijo. “En el último mes hemos atendido cuatro pedidos, dos americanas y dos trajes. Nuestra clientela femenina se compone básicamente de ejecutivas, aunque alguna amante de las tendencias también hay”. Son mujeres que buscan la excelencia, que la ropa tengan un efecto muy concreto, la impecabilidad. No es tanto un tema de tallas como que no el prêt-à-porter no les queda como ellas quisieran. “Creo que es un nicho de mercado por explotar por eso es un universo que hemos empezando a tocar con miedo y mucho respeto. Técnicamente no veo mucha diferencia en cuento confeccionar un traje para un hombre o una mujer, a parte de las obvias de las hechuras, lo que sí he notado es que la mujer le da mucha más importancia a los detalles que los hombres, sabe muy bien lo que quiere”.

power-suit.jpg

Comparte este post:
  • Meneame
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google

4 respuestas to “Mujeres con coraza de poder”

  1. Nelly Dice:

    muchas gracias por pasarte y comentar.

    me parece muy interesante tu blog, pasare por aqui ;)

    besos!

  2. Softs Dice:

    Me ha encantado el post!!!

  3. mila Dice:

    gracias :)

    qué interesante lo que escribes, me gusta

    xxx

  4. Crisús Dice:

    Hola, genial el post, creo que en algunos “oficios” deberían multar a las personas que no saben utilizar como dios manada el “dress code” de su condición de trabajador.
    El habito no hace al monje pero ayuda a identificar.
    Cuando sea mayor ( vaya sí ya soy mayor jajajaja) quiero ser vestirme como en “Armas de mujer” con esos magníficos trajes chaqueta tan “masculino singular” jajaja. Un beso

Deja tu comentario