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Archivo de Diciembre, 2011

Camisetas con escándalo. De puta a puta taconazo

Martes, 13 Diciembre 2011

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Hoy empezamos una nueva modalidad de entrevista: El chat. Esta entrevista se fragua con un bote de lejía… Un bote de lejía que se me derrama sobre mi camiseta negra favorita. Como la eché a perder (o la puse a la moda, según se mire) le dije a Beatriz Gomáriz, diseñadora de la firma De Puta a Puta Taconazo que a ver cuándo me mandaba alguna de las suyas. Así, por la cara y sin anestesia. Dos días después tenía cuatro estupendas camisetas XXL en casa. Así que la busqué por Facebook, que por donde solemos hablar y se me ocurrió hacerle una entrevista por ese medio. No penséis que esta entrevista es a cambio de las camisetas, no podéis imaginar la cantidad de cosas que recibo y que no saco en ningún sitio. Si he tardado tanto en presentaros a Beatriz es porque nunca tenía recursos gráficos adecuados, pero ahora tiene unas fotos bien molonas para ilustrar esta entrevista. Seguro que has vistos sus camisetas de inspiración mezcla pin-up y perversión. No hay presentador de la tele que no las haya lucido. Una de sus principales embajadoras es la actriz Beatriz Rico. Aviso a navegantes: Beatriz Gomáriz está loca y es contagioso… Leed:

AGUSTÍN VELASCO [AV] Hola, Bea, he recibido tus camisetas. ¿Qué me has querido decir mandándome la de “Los osos también van al cielo”?

BEA GOMÁRIZ GÓMEZ [BGG] Los osos es una fashion community del mundo gay que me vuelve loca por esa simbiosis de ternura interior y agresividad de su imagen. Recordé esa película infantil de Todos los perros van al cielo y me pareció muy adecuado para resumir esa simbiosis. Creí que te gustaría porque tienes un sentido del humor muy parecido al mío… ¿Recuerdas los osos amorosos? ¿El angeloso? Así empecé a imaginar esa imagen.

[AV] No, si a mí me encanta la camiseta, era por si había alguna indirecta en ella. Creo que voy a escandalizar a más de uno/a con ella. ¿Por qué crees que nos gusta ir escandalizando por ahí?

[BGG] Porque a nosotros nos parece normal. No hay mayor provocación que los ojos que miran. ¿Quién provoca más, el que provoca o el que no?

[AV] Te parecerá normal a ti, bonita, yo creo que occidente está en franca decadencia moral y tú contribuyes a ello, ¡seguro que hasta estás orgullosa!

[BGG] Para mí todo lo que se haga sin molestar a los demás no tiene por qué ser juzgado. Ojalá los considerados normales hicieran lo mismo.

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[AV] Bea, cada vez que enciendo la tele veo algún presentador de moda con tus camisetas, ¿cuál es el secreto para que tanta gente saque tus camisetas en la tele?

[BGG] Dicen que no hay cosa más atrevida que la ignorancia, y yo tengo que serlo mucho, porque me salto todas las normas. Como tengo insomnio me paso todo el día pensando cómo colocarlas. Investigo, consigo los teléfonos adecuados, me presento en los castings… hasta que los consigo. Otras veces miento para conseguirlos. Una vez que las ven todos las quieren porque funciona muy bien y porque visualmente son muy atractivas.

[AV] Miedo me da preguntarte. Estoy seguro que con esa actitud te has metido en algún que otro lío. ¿Alguno confesable?

[BGG] No me he metido en ningún lío sino que he conocido a los que son ahora grandes amigos. Si quieres algo lo consigues, no basta con desearlo, hay que trabajar, sacrificarse y luchar como una perra por lo que quieres. A veces el miedo impide hacer cosas, y eso es algo de lo que carezco. Si quiero algo, no descanso hasta que lo consigo. Una vez que me pongo en contacto con las personas adecuadas les explico sinceramente quién soy, como los he localizado y les termino conquistando porque dicen que ya no queda gente con tantas ganas. A los famosos les da mucho juego mi ropa y ellos mismos se hacen putiadictos. Y yo siempre estoy dispuesta, soy un camello del vicio de la moda: si me dicen que necesitan algo para el día siguiente, pillo un tren aunque sea y las llevo a Madrid antes que Seur.

[AV] ¿Y esa persona a la que te ha costado colocarle una camiseta y cuando se la has visto puesta has dicho ¡¡¡toma ya!!!!?

[BGG] A Mónica Naranjo. Sustituí a una periodista en la televisión de León para darle una camiseta antes del concierto. Mentí y le dije que era ella la mujer de la camiseta. Su representante no permitía filmar con marcas. No puedo decirlo porque se me acaba el chollo.

[AV] ¿”Sustituir a una periodista”? ¿Encontraron el cadáver o todavía lo están buscando?

[BGG] Hasta ahora nadie se quejó, sólo oigo gritos en el sótano de vez en cuando ;)

[BGG] La verdad es que ¿sabes algo que nadie hace? PREGUNTAR. Casi todas las cosas las consigo preguntando… y ESCUCHANDO.

[AV] Sí, es cierto, lo de escuchar está en desuso. Por ejemplo, yo he escuchado que tienes una doble vida como diseñadora (bueno, me lo contaste tú). ¿Se puede hablar de ella en público o vas a esperar que se destape en un programa del corazón?

[BGG] Ya no Agus, ya no. Empecé esto compaginándolo con el taller artesano de vestidos de comunión que tienen mis padres. Ahora son ellos los que me ayudan a mí. Es una de las cosas que a todo el mundo le hace gracia. Cuando empecé les pedía a los estilistas “por favooooooooooor, sacadme del taller de comunión, no quiero hacer esto”. Jajajajajajaja.

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[AV] Oye, ¿sabes lo que me gusta mucho de tus camisetas? Ya no solo las ilustraciones sino que no son simples serigrafías (o como se diga). Tienen una terminación plástica que evita que se vaya el dibujo en el primer lavado.

[BGG] Sí, eso da el doble de trabajo, es un acabado especial. Aunque envejecidas a mí me gustan más. Si las lavas a mano se conservan, pero si eres una putita descuidada como yo y las metes en la lavadora… pues envejecen. Pero lo que más trabajo da es el pespunte, que le da más calidad.

[AV] Vaya, ¿crees que voy a poder reproducir lo de “putita”? Ufff, me creas un dilema. A propósito, ¿de dónde salió el nombre original de la firma?

[BGG] El nombre viene de los ambientes gays. Lo decían mucho, y es un dicho que quiere decir de puta a puta… yo más. Es una clave en mi vida, a mí no me va lo de ‘no te pongas a su altura’. Hace tiempo decidí que así no conseguía nada. Me empecé a querer a mí misma y dije “a partir de ahora cuando diga ‘Mierda’ todos dirán ¡¡¡presente!!!”. ¿Suena egocéntrico? Pues si lo es…

[AV] ¿Por qué estigmatizamos el egocentrismo? A mí me parece maravilloso.

[BGG] A mí también. ¿Qué culpa tengo yo de ser perfecta y superdotada?

[AV] ¿Por qué “superdotada” no significará lo mismo para los tíos que para las tías? Jajajajajaja.

[BGG] No, para los chicos tampoco debe ser lo mismo, porque todos dicen serlo… y eso, querido, doy fe que no es así.

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[AV] Una reivindicación como diseñadora y empresaria.

[BGG] Hay vida después de los ninis… los otros ninis: los ni gano, ni descanso. Jajajajaj ;) Soy carne de diván, ¿eh, Agus?

[AV] Doy fe, Bea, y yo estoy tan loco como para publicar esto sin tocar una coma. Jajajajaja.

www.ropapinup.com

Fotos: Gus Geijo (www.gusgeijo.com)

Stine Ladefoged O/I 11/12

Lunes, 12 Diciembre 2011

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Me sublevo cuando intuyo que los diseñadores usan las prendas de punto como comodines ponibles y comerciales. Ya hace un buen tiempo que ciertos creadores están empeñados en demostrar que el punto es un material tan noble como cualquier refinado tejido salido de las más selecta sedería. Podría nombrar nuevamente a cierta diseñadora británica que me tiene abducido y a la que le he dedicado algún que otro post. Pero en esta ocasión prefiero navegar en las oscuras aguas de la moda danesa. “Oscura” por lo lejos e ignoto que nos queda la realidad de la moda de ese país (supongo que igual de lejos les queda a los demás la moda española).

Deleitaros con la fusión creativa-comercial de Stine Ladefoged, una firma danesa fundada en 2009 por la diseñadora del mismo nombre tras graduarse en la Danmarks Designskole. Es sus creaciones utiliza esencialmente el punto y fusiona el diseño de vanguardia con el minimalismo escandinavo. Ahora, después de ver esto, decidme sin sonrojo que el punto tratado con creatividad no es comercial.

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www.stineladefoged.com

Diario de un aristócrata II. Una propuesta muy proletaria.

Domingo, 11 Diciembre 2011

Ayer me hicieron unas fotos para una revista de gentlemanes y el insolente fotógrafo me preguntó cuál era mi lado bueno. ¡¡¡Mi lado bueno!!! Le aclaré que una persona de mi alcurnia tiene todos los lados buenos, más si por parte paterna tienes sangre de los Ripalda de Medinaceli y por parte materna sangre de los Suavia. Acto seguido lo abofetee por su insolencia.

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Me dirijo en coche al estudio de un fotógrafo que va a realizar un encargo de la revista PG, Perfect Gentleman. Quieren que pose para la potada de abril. Van a realizar un portfolio con lo más granado de la nueva generación de la aristocracia patria. Según el mail que me mandó el director vamos a hacer una portada coral, “los cinco jóvenes aristócratas con más proyección del momento“: Cayetano, Luís, Luís Alfonso, Borja y yo. Debo confesar que al saber los nombres me pensé unos días el dar el sí, porque si quitamos los que no encajan en lo de “jóvenes”, a los arribistas, a los deslegitimados y a los que no tienen ni un euro… bueno, quedaría sólo yo, y una portada coral necesita más de un protagonista. Así que he sido indulgente y he dado mi sí. Eso sí, he exigido que me fotografíen en solitario y que después lo monten con Photoshop, no quiero coincidir con los otros, que me parecen insoportables.

Mi chofer se detiene ante lo que parece una nave industrial a las afueras de Madrid. Darwin se baja y abre mi puerta.

–Cierra la puerta ahora mismo –le ordeno áspero– y ve a notificar al equipo mi llegada.

Darwin cierra perplejo el coche y se dirige a la puerta metálica de la nave donde busca con ahínco un timbre al que llamar. Yo esperaba que al menos tuvieran la vergüenza plebeya de haber preparado una pequeña comitiva de bienvenida que estuviera esperándome, no creo que esta chusma proletaria tenga muchas oportunidades de tratar con la aristocracia, así que les perdonaré el agravio.

Darwin vuelve dubitativo y me comunica que ya ha notificado mi llegada, que todos se han congratulado y que ¡¡siguen esperando dentro!!

–Darwin, inútil –le espeto–, es obvio que no te has explicado correctamente. Vuelve ahí dentro y les dice que estoy aquí, dentro del coche, en este instante, y que espero el comité de bienvenida protocolario. ¡Ve!

Unos diez minutos más tarde sale a recibirme Armando López de Vinuesa, el director de PG, con su sonrisa más cálida. Lo acompañan Enka Lookenen, la directora de moda y estilista de la sesión fotográfica, una sueca de Valladolid loca por Tom Ford; el fotógrafo, al que me presentan como Ernesto Campillo (¿nacional?, yo esperaba un artista al menos británico, como Lord Snowdown); y una chica de pelo indescriptiblemente verde de nombre perfectamente prescindible por vulgar que se supone me va a hacer unas preguntillas a modo de entrevista. Cuatro en total, una comitiva más bien pobre, pero tolerable.

Entramos en la nave y todo me parece tan pintoresco e ¡industrial! Les comento que mi bisabuelo tuvo una fábrica en Santander a finales del s. XIX y que era modélica pues solo murieron en ella 134 trabajadores, todo un logro social teniendo en cuenta la molesta costumbre que tenían en aquella época de morir en el tajo. Se quedan muy sorprendidos por mis conocimientos de la historia familiar, pero hay que tener en cuenta que La Baronesa nos puso un tutor en casa cuando pequeños que nos hacía estudiar nuestro árbol genealógico y millones de datos como este. El tutor ponía especial acento en el puesto que ocupábamos en las distintas líneas sucesorias a los tronos europeos, por si algún día llegaba nuestro momento.

En seguida nos ponemos manos a la obra. La estilista me pasa un traje de Vuitton y unos zapatos de Hermès. Así también soy estilista yo, recurriendo a valores seguros. Pero a pesar de ser prendas exquisitas está claro que no leyeron el mail que mi relaciones públicas les hizo llegar con mis exigencias.

–Querida, ¿qué color es este? –le pregunto cogiendo la chaqueta como si fuera una bolsa de basura rezumante.

–Gris –me responde perpleja.

–¡Qué simple eres, querida! ¡Gris! Hay miles de grises. Decir que esto es gris es una generalidad, como si le dijeras a un esquimal que la nieve es blanca. Yo diría que este traje es ‘gris nieve sucia que has cogido de debajo de un Land Rover’. Odio ese gris concreto. Si hubiera sido ‘gris cielo de enero previo a un chaparrón’ o ‘gris perla iluminada por una bombilla azul de 220 W’ lo mismo lo hubiera tolerado, pero este gris es inadmisible.

Me dice que tiene alternativas. Me enseña un traje negro de corte sepulturero propio para un presentador de gala de cine español; un traje marrón… ¡inadmisible, en la familia no ha habido nadie tan mediocre como para vestir de marrón!; un traje azul marino…

–¡Basta! –le grito–, ahórrame la tortura de constatar tu minusvalía cromática. Afortunadamente me he permitido hacer una selección personal en Armani.

Darwin aparece con un portatrajes que alberga una exquisita pieza ‘gris aristócrata paseando por los Campos Elíseos’ que hace enmudecer a todos con una variante del Síndrome de Stendhal, a pesar de que la díscola estilista insiste en comparar el primer traje con el que yo aporto repitiendo “es igual, es igual”. Pobrecita, deberían darle una paguita por su minusvalía, debe ser terrible vivir sin la capacidad de distinguir matices cromáticos.

Me visto y el fotógrafo insiste en sentarme en una silla de diseño que voy a tolerar porque es de Philippe Starck… “Cruza las piernas” (me tutea, insólito), “levanta la barbilla”, “pon otro foco allí”…

–Ya casi estamos –me dice porque mi impaciencia es evidente–, solo tenemos que coger postura y… ¿cuál es tu lado bueno?

Me levanto ipso facto y me acerco a él amenazante:

–¡Insolente! ¡¿Mi lado bueno?! ¡¡¡¡Mi lado bueno!!!! Entérese, petimetre, que alguien de mi alcurnia no tiene lado malo. Sepa usted, fotógrafo de pacotilla, que por mis venas corre sangre de los Ripalda de Medinaceli vía paterna y de los Suavia por la rama materna.

Y le planto una sonora bofetada en su cachete derecho, que a partir de entonces ya tenemos seguro que no es “su lado bueno” de lo rojo e hinchado que se le pone. Todo se pone muy tenso y amenaza con llamar a la policía. “¡Hazlo!” le grito mientras  el director trata de reconducir la situación a aguas más calmas.

Armando se disculpa en nombre del fotógrafo y realizamos las fotos. Es buen amigo y no quiero fastidiarle la portada con mi ausencia. Sin mí sería un ‘especial sangre azul’ bastante plebeyo. Es más, me hace una propuesta desconcertante.

–Te quiero en mi revista –me dice, y yo le repito que deje ya de hacerme la pelota, que ya me he hecho las fotos–. No, me refiero como firma. Una columna mensual. ¡No, una página… incluso un par de páginas para ti!

–¿Estás loco? ¿Qué tendría yo que aportar?

–¡Mucho! Lo veo, lo veo… Entrevistas inusuales por un personaje inusual: El Duque de Trastavilla. Entrevistas irreverentes, incluso impertinentes.

¿Impertinentes? Ummmm, no creo que yo pueda ser impertinente dada la educación inglesa que he recibido. Pero debo confesar que me intriga la propuesta. Ya no por el hecho de hacer entrevistas, sino por el trabajar en sí, algo que jamás se ha hecho en la familia. Puede ser una experiencia curiosa. Por supuesto mamá pondrá el grito en el cielo. “¡Antes muerta que un hijo mío proletario!” dirá.

–Me tienta tu propuesta, Armando, debo confesarlo.

–Pues ni lo pienses. Mira, esta semana teníamos programada una entrevista a Tacho El Cipote, el actor porno.

–¿“Tacho El Cipote”? ¿Qué clase de nombre es ese? –pregunto horrorizado.

–No hagas caso, es solo un nombre artístico.

–Ah, ya, como Naty Abascal Duquesa de Feria o Belén Esteban Princesa del Pueblo.

–¡Justo! Pensaba encargarle la entrevista a una periodista de altura como Cristina Tárrega o Beatriz Trapote, pero ahora  mismo en mi cabeza lo veo con otro enfoque: el aristócrata y el actor porno. ¡Demoledor!

En el coche de vuelta a palacio tengo la sensación de que me he precipitado, mi entusiasmo bohemio me traiciona.  No dejo de darle vueltas a qué podría preguntarle a tal Tacho El Cipote. No sé. Si pregunto algo como “qué es lo más duro de su trabajo” me arriesgo a que me conteste con un miembro anatómico en vez de con un concepto abstracto. Esto puede ser muy complicado. Creo que lo mejor es que contrate a un negro que me confeccione un cuestionario. ¿Estará libre Mercedes Milá? Si ha presentado ese horror de bajos fondos llamado Gran Hermano seguro que no le importa hacerme de negro, es mucho más digno, al menos trabajaría para la nobleza. ¡Qué duro es ser aristócrata!

Cronógrafo Oris Carlos Coste Edición Limitada – Serie Cenote

Sbado, 10 Diciembre 2011

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Oris ha creado 2000 ejemplares de este maravilloso reloj pensado para los amantes de los deportes de riesgo, y en concreto para los amantes del buceo. Una pieza de alta resistencia gracias a su caja de titanio con anillo superior de cerámica y Superluminova incrustada, a prueba de arañazos. Pulsadores y corona atornillada de acero inoxidable. Válvula automática de helio a las 9 h. Movimiento cronógrafo mecánico automático ETA 7750 con rotor rojo. Sumergible hasta 50 bar / 500 metros. Con una maravilla así da ganas de emular a Carlos Costes y tratar de superar el récord mundial Guinness de apnea que estableció en 2010 al completar un tramo subacuático de 150 metros sin ningún aparato.

Pies, ¿para qué os quiero?… Para mimaros

Viernes, 9 Diciembre 2011

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Debo de estar usando un zapato con una inclinación inadecuada porque tengo la barriguilla de la planta del pie derecho recalentada. Esto me hace pensar… Si esto me pasa a mí con un calzado de caballero casi plano, ¿qué no tendrán que sufrir las chicas pro-taconazos? No sé dónde leí que unos tacones de aguja pueden multiplicar por seis el peso de cuerpo concentrado en las barriguillas de los pies, por lo que si ya es esto es duro para tus pies, imagina que tus barriguillas (no tengo término técnico para ello) no son lo suficientemente gruesas para actuar como cojines, ¿sabes qué pasa?, terminas sintiendo que andas sobre los huesos directamente. ¡Pero qué te voy a contar a ti, que el zapato más plano de tu armario tiene ocho centímetros de tacón! Para ello hay solución vía inyectable hoy en día. Recuerdo que en Estados Unidos había multitud de centros de estéticas donde se inyectan implantes que engrosan las barriguillas, es decir, te inyectan líquido rellenador del tipo de Juvéderm o Sculptra, que hay que retocar cada nueve o doce meses.

Un buen tacón estiliza la pierna, y toda la silueta, pero produce cansancio, rozaduras, tensión muscular… Vale, quizás te esté quitando las ganas de lucir un buen taconazo, pero es que un calzado plano también tiene sus peros. Por supuesto que es mucho mejor que el tacón pero, aparte del menoscabo estético, también tiene sus efectos colaterales como que no ofrece sujeción al arco del pie y termina causando fatiga muscular. Lo mires por donde lo mires tus pies están fastidiados. Te voy a dar 5 pasos básicos para cuidarlos:

1. Usa una buena crema hidratante para mantenerlos frescos y nutridos. Hay muchos productos en el mercado y no faltan las hidratantes específicas como la Crema Nutritiva de Lavanda BIO de Yves Rocher (8 €), que contiene el aceite esencial de la Lavanda Angustifolia que ayuda a relajar y aumentar significativamente el bienestar de los pies.

2. Después del baño exfólialos con una crema y para las durezas más rebeldes usa en seco una piedra pómez o un pulidor de pies, como este que os propongo de The Body Shop (4 €), que tiene un lado para ablandar las callosidades y el otro para exfoliar con suavidad. La noche es un buen momento para exfoliar sino gracias a productos como el Tratamiento Intensivo de Menta para Pies de The Body Shop (14 €) que contiene ácidos de uva que suavizan las callosidades durante el sueño hidratando a lo largo de la noche para ocuparse de talones agrietados y dejar la piel más suave al despertar.

3. El siguiente paso es de pura lógica: estudia tu pie y como interactúa con el calzado, y ataja cualquier roce poniendo apósitos de por medio. Y si el daño ya está hecha recurriremos a un producto reparador como la Crema Anti-Rozaduras Pédi Relax (4,76 €) que gracias a sus agentes filmógenos forma una película protectora que juega el papel de segunda piel, mientras que el Aceite de Almendra dulce asociado a las Vitaminas A, E y F, suaviza y regenera la epidermis recalentada.

4. Cuida la transpiración del pie eligiendo un calzado adecuado. Si usas regularmente zapatillas de deportes y sneakers puedes aplicarte los polvos Pies en polvorosa de Lush (9,95 €) tanto en el pie directamente para mejora considerable en la transpiración o puedes echar un poco directamente en los zapatos para desodorizarlos y desinfectarlos.

5. Al final del día no te conformes con poner los pies en alto y esperar a que dejen de dolerte. Dedícales un poco de tiempo. En el mercado hay innumerables cremas y geles refrescantes que te proporcionan alivio y frescor inmediato. Yo hoy me decanto por Venoshock de Mesoestetic (40 €), una crema descongestionante que proporciona instantáneamente un efecto refrescante, tonificante, defatigante y vivificante.

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Entrevista a Diana, autora del blog Di Por Dior: “Mi independencia es la base de todo, sin ella no tendría ningún sentido hacer lo que hago”

Jueves, 8 Diciembre 2011

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No puedo mostraros la cara de Diana, la autora de famoso blog Di Por Dior, pues es de esas blogueras que valoran su independecia y privacidad y desdeñan el lado frívolo de este mundo. De ojo inquisitivo y pluma ágil, Diana es una de las voces más reputada de la blogosfera. Por eso me interesaba conocer su visión sobre muchos asuntos de moda y del oficio de bloguero.

La moda española atraviesa un momento con aroma a cadáver,  ¿no te parece? Y en concreto Cibeles. No creo que la moda esté muerta. Al contrario, creo que en cierto sentido está resucitando, aunque la crisis está haciendo mucho daño a proyectos interesantes. El principal error, y en el que yo misma caigo muchas veces, es el de identificar moda española con Cibeles. Si solo ponemos el foco en lo que ocurre allí probablemente el diagnóstico sea correcto pero hay empresas que jamás han pisado IFEMA y que saben adaptarse a los deseos de sus clientes y a su mercado. No se puede pretender empezar siendo Dior, o estudiantes de diseño que saben que este negocio es difícil.

¿Después del tiempo que llevas en la brecha de dónde encuentras fuerzas para que te siga interesando la moda en genera y la española en concreto? La moda me ha interesado desde siempre por cientos de motivos: por su componente artístico, por ser una forma de autoafirmación personal en todo el mundo (tanto en la gente que quiere transmitir un mensaje con su ropa como en la que solo pretende cubrirse y nada más), por su parte empresarial, el negocio que lo rodea (tiendas, revistas, modelos, etc.) Me parece una de las combinaciones de factores más fascinantes que existen.

¿No te parece muy descarado el uso y manipulación que algunas marcas y algunos medios hacen de los blogueros jóvenes e impresionables? ¿Qué es lo más inmoral que te han propuesto como bloguera? Sí que creo que hay casos de menores de edad que son muy peligrosos por la exposición pública a la que se someten, pero los responsables son sus padres. No creo que yo deba decirle a nadie qué está bien o mal. Y aunque sí es verdad que muchas marcas utilizan a bloggers como altavoces para sus productos, también hay muchos bloggers que han conseguido hacer de esto una forma de vida sin decirlo claramente a sus seguidores. A mí los publirreportajes no me interesan. Ni como lectora de blogs ni como bloguera. Además, cualquiera que lea blogs de moda habitualmente identifica este tipo de post inmediatamente. Yo no estoy dispuesta a decir que un champú es maravilloso simplemente porque me paguen unas mechas, o que una manta es la mejor del mundo porque me la regalen o que un vestido es el mejor del mundo porque mi nombre aparezca en la etiqueta que lleva colgada. Todos estos ejemplos son reales y a todos he dicho que no.

¿Has palpado alguna vez el menosprecio o el miedo de las periodistas de moda tradicionales? En los que me interesan y admiraba antes de tener un blog, no. Al contrario. He podido conocer a gente con una pluma tan maravillosa como Eugenia de la Torriente o Carmen Duerto y solo tengo cosas buenas de ellas, pero me las guardo porque sonaría a peloteo.

¿Te has arrepentido en algún momento de abrirte un blog? No me he arrepentido nunca. He tenido momentos de desánimo pero el balance es tan positivo y me ha aportado tanto que sería una desagradecida si lo hiciera.

¿Te has quedado alguna vez sin palabras para hablar de una colección? Una en directo no. Con la de la Alta Costura del décimo aniversario de John Galliano para Dior o “It’s only a game” o “Deliverance” de McQueen sí. Son tan maravillosas y perfectas que lo que se siente viéndolas no se puede expresar con palabras. 

¿Te autocensuras cosas que quisieras escribir pero no te atreves por ser políticamente incorrectas? Alguna vez sí, lo confieso.

¿Qué importancia tiene la independencia en tu filosofía bloguera? Mi independencia es la base de todo. Para mí no tendría ningún sentido hacer lo que hago. Y no me interesa nada que no esté basado en ese principio.

Cuéntame alguna anécdota divertida, sorprendente o epatante que hayas vivido en tu ejercicio de bloguera. Al no mostrar mi imagen en el blog no me paran por la calle ni nada por el estilo. Quizás lo más sorprendente que me ocurrió fue leer una crónica de un desfile que escribí en varios periódicos porque una agencia privada de noticias me la copió punto por punto y coma por coma.

¿Cómo es tu relación con las revistas de moda tradicionales? ¿Te aburren, te divierten, las encuentras desfasadas, demasiado vendidas a la publicidad, indispensables…? Las revistas son una de las grandes culpables de mi amor por la moda. Además, siempre me han encantado las campañas de publicidad de las firmas de moda así que no me molestan en absoluto. Pero sí me he vuelto más sibarita, más crítica, más exigente. Y creo que muchas de ellas deberían dejar de inspirarse tanto en algunos blogs de moda, porque me resulta bastante desagradable leer lo mismo, y muchas veces peor escrito, que ya había leído en alguno de los blogs que sigo.

Dime tres diseñadores que deberíamos eliminar de nuestras vidas y tres que deberíamos incorporar ipso facto. No me gusta nada ejercer de policía de la moda y decir “esto sí, esto no” así que la parte de eliminar me la voy a saltar y voy a la parte positiva: Me gusta muchísimo el trabajo de D-Due, unos diseñadores gallegos con una filosofía propia y con un modelo de negocio que está funcionando. Son la prueba de que se puede triunfar empezando poco a poco y sin grandes campañas de marketing detrás. Un caso parecido es el de García Madrid y que se dedica a la moda masculina, la gran olvidada. Con dos tiendas en Madrid y planes de ampliar el negocio ofrece ropa real para hombres reales a precios muy competitivos y que permiten no ir uniformado por una tienda low cost. Y espero que algún grupo inversor recupere ya a John Galliano. No podemos permitirnos que ese genio desaparezca. 

Entrevista a Adam Sirak, director creativo de Sirak: “El respeto por la clienta hace que primero vaya ella y después mi ego”

Mircoles, 7 Diciembre 2011

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Sirak es una firma de calzado que debuta ente otoño/invierno pero ya está causando furor. Sin embargo, su propietario y director creativo Adam Sirak no es un recién llegado ya que ha estado en le lado comercial de la industria durante la última década. Original de Miami estudió en el Fashion Institute of Technology mientras trabajaba en Salvatore Ferragamo. “La creación de mi firma es una idea que he albergado desde muy joven. He estado siempre obsesionado con el diseño, de cualquier clase, gráfico, packaging, moda, mobiliario, etc…, y leí en algún sitio una vez que si algo se hace y se hace bien, entonces no existen motivos para que otro diseñador haga lo mismo” explica el diseñador. “Por supuesto estaba ansioso por lanzar mi propia marca pero sabía que necesitaba asegurarme de que lo que tuviera que decir fuera original y valioso. Es por eso que estudié primer empresariales y trabajé en la industria durante 10 años antes del lanzamiento”.

Su colección está manufacturada en Brazil lo que le facilita que sus creaciones, a pesar de ser de alta gama, compitan en el mercado con precios entre 225 y 500 dólares. Su posicionamiento norteamericana es sólida y 2012 será el año de su expansión internacional. “En el corazón de toda la moda está la transformación. Espero que mi trabajo proporcione un sentimiento de exuberancia y alegría a mis clientas. Que sea un acicate para que salgan al mundo en su versión más espectacular. ¿Puede de hecho un gran zapato hacerlas sentir más poderosas y bellas? Absolutamente. Mi filosofía es que este tipo de placer solo enriquece sus vidas, lo que ciertamente guía mis decisiones de diseño”.

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Sus diseños tienen una decidida inspiración arquitectónica. Su primera colección toma como reflejo el trabajo de líneas limpias de diseñador de interiores Jean-Michel Frank, y sus pasiones del momento nos pueden dar una pista de por dónde irán los tiros en sus siguientes temporadas. “¡El trabajo que la firma holandesa MVRDV está haciendo en estos momento es tan inspirador! Es inteligente e innovador, y su belleza reside en el propósito de los edificios. Por otra parte, también estoy fascinado por la pomposidad de los proyectos de Zaha Hadid. Un gran diseño requiere cierto grado de audacia”.

Pero por encima de todo hay un sentido práctico y confortable que impregna cada uno de sus modelos incluso en las creaciones más glamurosas. “Últimamente es el respeto por la cliente. Primero va ella y trato de postergar mi ego. Mi trabajo va de inspirarla con mi visión y complacerla con el producto. En este sentido la moda es realmente como la arquitectura en que puede cambiar literalmente su experiencia del mundo”.

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www.sirak.com

De lo digital al papel, la aparente involución del mercado editorial de moda.

Martes, 6 Diciembre 2011

Hace unos meses leía un artículo que mantenía que grandes profesionales de la edición que habían dejado el papel para apostar por lo digital volvían al soporte físico debido a la crisis y a la insuficiente valoración de lo digital por parte de los anunciantes. Eso generó en su momento un post en que figuras de la edición digital de este país exponían sus puntos de vista. Pero es que ahora vuelvo a la carga con el tema porque viene a colación con el lanzamiento de la versión en papel de Style.com.

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Style.com Magazine se lanzó el 31 de octubre, justo tres semanas después del último desfile en París, y se configura en un producto mestizo donde se fusiona lo mejor de lo digital (la inmediatez y la participación del lector) con el cuidado tratamiento de las publicaciones físicas. El gran trabajo detrás de la cobertura de las pasarelas internacionales realizada por la web no podía quedar sujeto a la condición efímera de lo digital y había que buscar una manera de darle soporte permanente. En la edición de esta revista pesa tanto el criterio de los editores como el de los lectores que ven reflejada su voz a través de los datos de tráfico de los desfiles más visto en la web [abajo].

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Las motivaciones de este lanzamiento tan peculiar nunca las sabremos porque quedan presas dentro de las paredes de las oficinas de la editorial (pero creo que los tiros van por el hecho de que los grandes anunciantes siguen queriendo ver sus campañas en papel satinado).

Por mucho que traten de hacernos pensar lo contrario, lo digital siempre ha querido ir a más, transformarse en papel, mientras que el papel ha visto en lo digital una herramienta para captar vil (y necesario) dinero. Para los unos es una cuestión de prestigio, para los otros puro balance contable. Creo que puedo afirmar sin equivocarme que todos los fotógrafos de street style que trabajan para webs o tiene su propio blog aspiran a ver su trabajo impreso, ya sea en una revista o en un libro, ¿por qué no?, pero todo el mundo no es Scott Schuman. En cuanto a los blogueros tres cuarto de lo mismo. Las egoblogueras sueñan con ser estilistas en sus revistas favoritas y a los que escriben qué podría gustarles más que un puesto de redactor.

El mercado editorial no deja de captar oportunidades y los blogueros con éxito lo son. Solo hay que ver el estupendo libro editado por Martinez Roca que lleva por título Manual del perfecto caballero y que hijo directo del blog sobre elegancia masculina más conocido en lengua castellana, El aristócrata, www.elaristocrata.com. El Doctor en Economía José María López-Galiacho ha compilado todos sus conocimientos sobre el buen vestir elaborados a lo largo del tiempo en su blog en este estupendo libro llamado a ser de obra de referencia, como ya lo es su blog. Repasa una por una prendas y complementos que deben convivir en el armario de un caballero distinguido aportando anécdotas y normas de uso así como pequeños trucos para estar siempre impecable. ¿No es un excelente ejemplo de lo que trato de exponer?

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Personalmente creo que los apóstoles de lo digital jamás se tomaron demasiado en serio aquello que clamaban sobre el “el papel ha muerto” y ahora se demuestra, cuando la crisis pone en marcha los resortes de la supervivencia darwiniana y todos quieren postularse para ocupar un lugar en la realidad física.

Yo no creo que ni el papel esté muerto pero tampoco creo que sea el futuro. Ocurre que estamos en un impasse generacional. Las devoradoras de contenidos on-line aún no han alcanzado la madurez económica para ser interesantes para los grandes anunciantes, mientras que las que sí gastan su dinero en productos de alta gama de moda están más interesadas en hojear revistas y disfrutar con la estética de la presentación de los productos. También la crisis tiene su influencia decisiva en este asunto. El imperio de las firmas de fast-fashion y sus réplicas hace que los grandes anunciantes vuelvan a la casilla de salida, a la búsqueda del consumidor cualificado, no les interesa el mass market, y una vez más entra en juego aquella máxima de Conde Nast que decía “tenemos una bandeja llena de agujas de acero y entre ellas solo hay dos o tres de oro, imaginen que tenemos un imán que en vez de atraer las de acero atrajera solo las de oro… pues eso es Vogue”, y yo amplio: eso son las revistas en papel en mayor o menor medida dado que tienen un target definido y solo serán adquiridas por consumidores interesados, no como en el caso de los contenidos digitales que están al tropezón de cualquiera que pase por la cyberesfera.

Para que el cambio radical se dé en la edición de moda habrá que esperar al menos unos 10 años, a que superemos la crisis y a que esa generación que ha nacido con el dedo en el ratón se haga económicamente madura. Solo hay que ver como esa mutación ya se ha dado en el sector de los diarios generalistas, que cada día ven sus tiradas más mermadas y su tráfico en Internet más abultado. Hay que prepararse para el cambio… pero sin prisas.

Robert Geller O/I 11/12

Lunes, 5 Diciembre 2011

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Quiero acercaros una de esas colecciones de matrícula de honor que mezclan vanguardia y comercialidad de la mejor manera. Robert Geller es un diseñador al que no hay que perder del radar porque está destinado a hacer grandes cosas. Yo lo descubrí hace ya mucho mucho tiempo (¿quizá diez años atrás?), aunque no como Robert Geller sino como parte de una marca que se llamaba Cloak y que compartía con el recientemente reaparecido Alexandre Plokhov. La primera vez que supe de ellos fue en las páginas de la maravillosa y difunta revista The Face que los destacó como unos de los diseñadores más prometedores del momento (recuerdo que otra marca que salía en el artículo era I.C.R. vs. Deth Killers of Bushwick que desapareció con el tiempo y que esta primavera también reapareció). Cloak desapareció en su momento y Plokhov se convirtió en la mano derecha de Donatella Versace para la colección masculina de Versace. Geller lanzó la marca que lleva su nombre con su colección otoño/invierno 2007, y desde entonces ha ido refinando su estilo transformando los conceptos de vanguardia en prendas que podrían llevar perfectamente cualquier ejecutivo new neocom, de los que tienen indignados acampados a las puertas de sus oficinas. Aquí os dejo la colección completa para que disfrutéis.

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Diario de un aristócrata I. El campo se me subleva.

Domingo, 4 Diciembre 2011

Se me han rebelado los jornaleros en mi latifundio. Exigen salarios dignos y agua potable para beber, entre otras insólitas reivindicaciones como no-sé-qué de estar dados de alta en no-sé-qué de la seguridad social. No entiendo el idioma de la chusma.

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Alguien llama a la puerta de mis aposentos y me saca de un agradable sueño erótico donde aparecen las principales estrellas del catálogo de Victoria’s Secret. Voy a degollar a alguien por despertarme a esta hora tan inmoral. Llamo a voces a Estebaneo, mi ayuda de cámara, mientras aporreo el timbre del servicio. Como sea él quien ha osado llamar a mi puerta que vaya preparando su hatillo porque lo pongo de patitas en la calle con los pertinente veinte azotes de fusta de finiquito.

La puerta se abre y asoma la cabeza un lacayo sin librea (estamos perdiendo las formas y el decoro en este maldito siglo XXI que ya no respeta ni las costumbres más primitivas) y tartamudeando me notifica que la señora Baronesa, o sea, mamá, requiere mi presencia en su gabinete. En ese momento aparece Estebaneo con la cara descompuesta al descubrir que alguien ha perturbado mi descanso a esta hora tan imprudente. Estirado como si un sable le atravesara el organismo del ano a la epiglotis recrimina al lacayo el haber llamado a mi puerta en vez de haberlo buscado a él.

–Está bien, está bien, el chico se puso nervioso por el apercibimiento de la baronesa, cundió el pánico –digo magnánimo–. Abofetéalo y que se vaya a sus quehaceres.

No entiendo la cara de asombro de los dos, ya sabían cuando entraron a trabajar en la casa que aquí prima la disciplina inglesa.

–¿Yo, señor? –me pregunta Estebaneo incrédulo.

–Sí, tú, no pretenderás que salga de la cama solo para abofetear al mozalbete. ¡Ya está bien de tener que hacerlo yo todo! ¡Venga! Con un par de bofetadas resolvemos el expediente disciplinario.

¡Plaf, plaf! Como decía mi abuelo el Duque de Baranqueta, “una mejilla colorada, antes que una servidumbre alborotada”. ¡Qué sabios hemos sido siempre por la rama de los Suabia, la de mamá! Los Ripalda de Medinaceli, la rama paterna, siempre han sido muy avispados para los negocios, ya que su sangre está mezclada con la de la alta burguesía catalana, pero muy lerdos para tratar con el servicio. Hay historias que estremecen a ese respecto en el linaje de papá, como aquello que se cuenta de que mi abuelo le dio trescientas pesetas de la época a la viuda de un lacayo que murió en una cacería con el Generalísimo (por un disparo hecho por mi abuelo). ¡Trescientas pesetas! ¿Qué es lo siguiente, reconocerles una pensión de viudedad? O lo de mi tío Gregorio, que hace tres años reformó toda la mansión familiar y también incluyó en las obras el ala de servicio. ¡Como si alguien fuera nunca al ala de servicio! Lo preocupante es que ese no-se-qué pusilánime en el tratar con el servicio ha llegado hasta esta misma casa. Mi hermana sin ir más lejos… Bueno, mejor no hablar de mi hermana.

Una vez resuelto el asunto del lacayo-despertador, Estebaneo me pregunta qué voy a querer ponerme esta mañana. Yo miro el reloj, y la verdad es que no sé qué contestar. Jamás me había levantado de la cama antes de las doce y media y no sé cuál es el protocolo a seguir a estas intempestivas horas de las diez y cuarto. Mi lógica me dicta que lo mejor será vestirme con una de mis batas de recibir. Tengo batas de estar por casa y batas de recibir, más elegantes y suntuosas, pensadas para atender a visitas de confianza que recibo en el saloncito de mis habitaciones mientras tomo el desayuno.

Dada la urgencia del mensaje de mamá me dirijo sin dilación a sus aposentos. Veo en la cara de los criados gesto de asombro. Sí, yo también me asombro de que pueda mantenerme de pie a esta hora. Debo confesar que me desoriento un poco en el ala oeste del palacio y siempre termino en las más inverosímiles estancias ideadas por la febril y ociosa imaginación de mamá. En 1984 convirtió la sala rosa en un completísimo gimnasio con una gigantesca pantalla de televisión para seguir las sesiones de aerobic de Eva Nasarre solo porque la Marquesa Kiki de Montforte llegó un día asegurando que su nuevo tipín se debía a su afición de ponerse frente al televisor y hacer la garrapata coja tratando de emular a la tal Nasarre. El gimnasio quedó en desuso tras descubrir que la nueva silueta atribuida al aerobic de la de Montforte coincidía con una visita de esta al Dr. Butcher, un nuevo artista plástico (de la cirugía plástica) recién instalado en la ciudad. El gimnasio se convirtió en salón de yoga allá por 1992. Mejor no profundizar en el tema, fue lamentable. Hoy he descubierto por casualidad que en esa estancia tenemos instalado un salón de juegos presidido por una Wii. La imagen mental de mamá usando la Wii me acompañará hasta la tumba.

Llamo a su puerta y espero que me grazne un ‘pasen’ poco cordial. Allí está, sentada en su sillón Regencia favorito frente a su mesita de café con su lector personal leyéndole el periódico con entonación teatral. La Baronesa se niega a leer el periódico por ella misma. Antes muerta que con gafas bifocales, y también le repele el contacto del papel en los dedos a menos que sea papel couché. Dice que mientras haya licenciados en filología a los que esclavizar como lectores por un sueldo ínfimo, ella se niega a mancillar sus ojos con esa mierda amarillista de los periódicos anarquistas y republicanos, ¡incluido La Razón y ABC, que según ella son muy poco críticos con la situación de desorden moral en que vivimos! Al verme pone cara de sorpresa y le digo “hola, mamá” para que me ubique.

–¡Siéntate! ¡Sit! ¡Sit! –mamá trata a todo el mundo como a sus perros Pupito y Eduardo, cree que ‘sit’ es una palabra mágica que funciona también con los humanos.

–¿Querías verme? –le pregunto siguiendo su orden perruna.

–¡Calla y escucha! ¡Sit! –y me golpea en la cabeza con un ¡Hola! enrollado–. ¡Léele!

Y el filólogo empieza a leer una noticia sobre no-sé-qué denuncia a un latifundista malvado que aplasta los derechos de los trabajadores y jornaleros de La Parrala, finca de labor sita en La Algaba (Sevilla). La denuncia, apoyada por el defensor del pueblo y el portavoz de no-sé-qué sindicato del campo, pone de manifiesto que los jornaleros son hacinados en barracones sin las más mínimas condiciones de higiene y que no tienen suministro de agua potable. Una reciente inspección de trabajo sacó a la luz que sólo dos de cada diez trabajadores cuentan con contrato de trabajo. Y que se les adeuda medio año de jornales como mínimo.

–¿Hay que pagarle a los jornaleros? –pregunto sorprendido pues nunca me había planteado que los trabajadores del campo cobraran, siempre me los había imaginado comiendo coles recién recolectadas y haciendo su ropa con sus propias manos. ¡¿Pero han visto la ropa que llevan los campesinos?!

–¡Calla! ¡Sit! –me grita mama. Y coge a Pupito, su perro carlino baboso, gruñón y diabético al que siempre le doy terrones de azúcar cuando la baronesa no mira. Perro más feo no he visto jamás. ¿No podía tener un animal de una raza más aristocrática como el shih tzu de la prima Cayetana o los corgis de la prima Isabel?– ¿Y bien?

–¿Hablas conmigo o con Pupito? –su mirada asesina me deja claro que habla conmigo–. ¿Y bien de qué?

–¡¿Es que no has escuchado lo que este sirviente filológico ha leído?!

–Bueno, ¿qué quieres que te diga? Que cada cual con su problema. Si al pobre desgraciado de esa finca se le ha sublevado el vulgar campesinado algo habrá hecho mal. Si hubiera tenido mano firme como tú, madre, seguro que nada de esto le hubiera ocurrido.

–A ver, querido y lerdo hijo, ¿qué título te fue otorgado a la mayoría de edad?

–Marqués de La Algaba –digo después de pensármelo, porque el título que más uso es el de Duque de Trastavilla que mamá me concedió cuando terminé mis estudios de ciencias políticas en Georgetown. Mamá tiene títulos para dar y regalar y siempre ha obsequiado a sus hijos con ellos en momentos especiales de nuestra vida. Un título siempre ha sido un buen regalo según mamá, no solo porque lleva pareja una serie de propiedades y rentas, sino que, y es lo más importante, a ella le ahorra el dolor de cabeza de buscar un presente que se ajuste a nuestros estrambóticos gustos. [Lo de estrambóticos gustos lo dice sin duda por mis hermanos, yo soy de lo más simple en ese aspecto, basta con entrar en Cartier o Bvlgari para salir con algo que se ajuste a mi gusto].

–Pues, señor Marqués de la Algaba, ¿cómo se llama la finca que le da esas jugosas rentas que se reflejan cada mes en su cuenta corriente?

¡Ostras! ¿Soy yo el malvado latifundista? La verdad es que no me preocupo mucho de mis propiedades andaluzas, son un desastre, solo hay en ellas yerbajos comestibles y gente sudorosa. En fin, tendré que dar una rueda de prensa, echarle los muertos al administrador, prometer mejoras sociales (y recalco ‘prometer’, no ‘llevar a cabo’), regularizar a algunos trabajadores, despedir a la mayoría (menos mal que no tienen contrato), y buscar dinero para ponerme al día con los jornales (es posible que conceda una exclusiva). No quiero escándalos. Me pondré a rezar a San Edilgio Magno, antepasado mío que compró la santidad en el siglo XVI y desde entonces es el patrono familiar, para que esa chusma periodística no escarbe y saque a la luz lo de las ayudas de la Unión Europea de mi finca murciana que se han convertido en un pequeño resort privado. ¡Qué dura es la vida de un aristócrata!