Blogs

¿Qué pasó con la moda latina?

latinoamerica.jpg

Por todo es conocido que durante años ejercí de Director de Contenidos de CentroModaOnLine.com. Durante esos años, de la mano de mi ex-jefe Pepe Reblet, descubrí la inabarcable realidad de la moda latinoamericana. No sin reticencias abandoné mis prejuicios y me sumergí en el apasionante mundo de la moda latina, en un momento donde de las prometía brillante, con diseñadores latinos demostrando en Nueva York que en el sur empezaba a gestarse un movimiento francamente interesante. Yo tenía la sensación de que algo iba a pasar, algo importante. Después vino mi etapa en elEconomista y mi atención se volcó a los mercados de lujo y la moda latina quedó un poco olvidada por razones prácticas. Hace unas semanas tome la decisión de rescatar ese interés y empecé a repasar qué se cocía en Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Colombia… y sus respectivas pasarelas. ¿Y qué me encuentro? Que aquella semilla se ha marchitado. Que sí, que hay creadores interesantes como iré mostrando en el futuro, pero las estructuras institucional a pesar de haber sufrido la crisis mucho menos que en Europa o en Estados Unidos, se ha desmoronado dejando languidecer los distintos proyectos.

He querido saber qué ha pasado, porque lo que me he encontrado es como si volvieras a casa después de un largo viaje y te la encontraras arrasada por el fuego. Así que he recurrido en primer lugar a mi buena amiga Catherine Villota, que fue compañera mía en CentroModa, experta en moda colombiana de renombre y creadora del portal FashionRadicals.com. “Creo que lo que ha pasado es que con la crisis las marcas de pronta moda, llámese Inditex, H&M, Forever XXI, Bimba y Lola, Furla, Coach, Parfois, Women Secret, G-Star Raw, Celio, Gap, Banana Republic, Rapsofia…, encontraron en Latino América su nuevo nicho de mercado y al llegar a nuestros países se han convertido en marcas aspiracionales que antes se adquirían en los viajes y ahora están aquí” me dice Catherine. “Eso ha hecho que el diseño de autor se vea afectado no solo por problemas de competitividad sino también por problemas de posicionamiento. Igualmente las marcas locales se han tenido que pellizcar y comenzar a competir de igual a igual (en precios y producto) con las marcas extranjeras. Las marcas de lujo también están llegando y esperan poder captar el mercado de lujo latino, ávidos de nuevos mercados. Sin embargo también siento que los diseñadores de autor se están uniendo y encuentra en la unión del gremio su fortalecimiento, y aunque aun suenan los mismos, van surgiendo otros nuevos. Tanto el diseño de autor como las marcas locales se dan cuenta que deben estructurarse como empresa. Ya no somos Tercer Mundo, pero aun somos emergentes. Y en ese tema no estábamos listos para ser los primeros en moda en momentos de crisis de la moda extranjera, aunque parecía una oportunidad que estaba ahí y se puede aun aprovechar pero no creo que Latinoamérica como tal esté lista en el cluster moda para tomar el mercado de consumo de moda y posicionarse. Y no quiero decir que no se pueda lograr, creo que los avances van para allá. Por supuesto Brasil es caso aparte. También se están creando espacios comerciales de moda tipo tiendas multi marcas (concept stores). Estamos comprando tendencias mundiales de moda a precios baratos, por ejemplo Forever XXI, que son baratijas, es un éxito total que provoca colas de más de 200 personas para entrar”.

Al colombiano Ricardo Ramos lo conozco de largo, de cuando yo colaboraba con Clone Magazine, y él desde Barcelona compaginaba su trabajo de diseñador con el de estilista de producciones de moda. A pesar de estar ahora afincado en Berlín con su firma De Leon, me consta que sigue muy cerca las evoluciones de la moda del continente de donde salió en su día y se muestra más optimista respecto a mi pregunta de ¿qué ha pasado con la moda latina?: “Ese momento mediático para ciertos creadores latinos como Cortazar, Hercovitch o los Toledo hace unos años unido al constante ascenso de los ya establecidos como Carolina Herrera o Narciso Rodríguez despertó un movimiento en Latinoamérica más comprometido con la moda” reflexiona Ricardo. “Actualmente la industria de la moda en Latinoamérica vive un momento interesante. Hay mucha maquila importante y se hacen negociaciones considerables durante las ferias latinoamericanas relacionadas con materia prima, y con productos como denimwear, utilitarios, baño y moda íntima. Es interesante ver las continuas colaboraciones de diseñadores con colecciones para supermercados de cadena y marcas locales acercando así la moda al gran público. Aunque no todo es color de rosa, por ejemplo el TLC (Tratado de Libre Comercio) en Colombia ha afectado recientemente a la industria por la importación masiva de productos extranjeros distribuidos a precios muy bajos. No hay atisbo de crisis ante la entrada de marcas de lujo internacionales con sus propias tiendas una tras otra, aunque las clases altas sigan reservándose el placer de invertir en un complemento de lujo para cuando viajan, gustan de consumir las prendas de creadores locales. La moda latinoamericana del momento es muy local y los diseñadores trabajan una línea muy aspiracional arriesgando poco aunque todo suele estar perfectamente hecho”.

Decido cambiar de país e irme a Argentina, donde está Noel Falken, directora de Estudio Falken, una consultora de moda que brinda asesoramiento y servicios creativos. “El tema de la moda latina es muy complejo ya que es imposible generalizar pues cada país toma sus propias políticas y rumbos al respecto” me explica Noel. “Si hablamos de los países latinos con más trascendencia, te diría que Brasil hizo foco en el mercado interno, esto se debe a que el tipo de cambio no es favorable para la exportación y por tanto los costos y precios resultan altos al momento de exportar. Paralelamente el mercado interno creció y entonces las marcas y diseñadores se han volcado a satisfacer las necesidades locales. Si tomas como ejemplo el reciente cambio de fechas de las semanas de la moda de Brasil, se hace notoria esta prioridad nacionalista. En Argentina ha sucedido algo parecido en cuanto a dar prioridad al mercado interno. Se ha cerrado el mercado a la importación y por tanto esto ha hecho que se consuma más producto local. Además de que hay escasez de materia prima (por las trabas a la importación) y si bien esto muchas veces ha logrado fomentar la creatividad (como sucedió durante la crisis argentina del 2001) la realidad es que se torna cada vez más difícil conseguir la cantidad y calidad de materia prima que los diseñadores muchas veces anhelan. En Méjico los cambios, idas y vueltas en la organización de la Semana de la Moda han hecho confusa la situación, como por ejemplo saber quién presenta dónde y cuándo. Personalmente no creo que sea un tema de creatividad, pero sí que el diseño latino ha dejado de mirar hacia afuera para volcarse e interesarse y fortalecer sus propios mercados, entonces no ha hecho un esfuerzo por internacionalizarse. En Argentina para darte un ejemplo, tanto a nivel gobierno estatal como ciudad (Buenos Aires) se están fomentando cada vez más las pasarelas locales, cada vez hay más apoyo, pero el apoyo no tiene que ver solo con la exposición y con preparar una pasarela, tiene que ver con la capacitación, con la profesionalización de la cadena productiva, etc. Entonces el foco es otro: generar trabajo y profesionalizar un área en la cual no somos “expertos” o tenemos tanta historia (como Europa)”.

Por último recurro a Pepe Reblet, que he nombrado al principio, ideador y comisario de LatinoAméricaFashion (LAF), pasarela que empezó a celebrarse en los aledaños de Cibeles y que nos traía lo más despuntante de aquel continente. “La moda latina fue presentada en “sociedad” en Europa a través de la LAF, pero por problemas en nuestro país, básicamente la crisis económica, dejó de celebrarse en Madrid, como bien sabes. Una vez ubicada en Colombia  fue tal su éxito, y pisó tantos “callos” (expresión muy colombiana) y saco tanto los colores (expresión española) que después de presentarla en Colombia Moda durante dos ediciones decidieron que no habría una tercera edición… ¿Y qué paso con sus diseñadores? Pues que siguen vivos pero huérfanos. Todos ellos añoran la LAF y esta no está muerta, pero si en stand by… Quizás vuelva a nuestro país pero no precisamente a Madrid. ¿Y por qué doy protagonismo a la LAF cuando me preguntas por la moda latina? Porque a mi juicio fue una desgracia perder esta plataforma que juntaba en una pasarela a todos los creadores de moda más talentosos y vanguardistas de Latino América (Argentina, Colombia, México, Brasil, Uruguay…) y rechazaba a modistos y diseñadores de celebrities. Todos ellos siguen desarrollando su talento y deseando reencontrarse, y en eso estamos”.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google

Deja tu comentario