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Opera pumps, el calzado del esmoquin

Pongamos que vas a vestir esmoquin, pues bien, te aconsejo que cuides los detalles, y con ello quiero decir ‘accesorios’. Ya sé que hoy por hoy las reglas de la etiqueta se han relajado de tal manera que reina cierta actitud de todo-vale, cuando no de qué-mas-da. Pues para aquellos a los que aún les importen las formas y las buenas costumbres quisiera recordarles que, aunque se admitan otras opciones más de andar por casa, los zapatos tradicionales a conjuntar con el esmoquin son los conocidos como las “opera pumps”, unas especies de manoletinas confeccionadas en cuero fino con exterior en charol y lazo tipo Grosgrain de seda y gorgorán en el empeine. Se cree que este calzado surge entorno a finales del XVII y principios del XVIII, y permanecen más o menos invariables hasta nuestros días, pasando a ser objeto en desuso cuando la etiqueta empieza su progresivo relajo tras la Primera Guerra Mundial.

Si queréis ser realmente elegantes haceros con un par de opera pumps y olvidaros de las famosas slippers de terciopelo que causaron furor tiempo atrás. Siempre me han parecido una ‘ordinariez’ en según qué contextos. No olvidemos que por mucho terciopelo de que sean no deja de ser un calzado de estar por casa.

bow-tie.jpg

Opera pumps de la firma Bow-Tie. 229 euros.

PD. Las opera pumps han de llevarse con calcetines de seda negros, en un tono que se aproxime lo más posible al color del lazo de los zapatos.

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2 respuestas to “Opera pumps, el calzado del esmoquin”

  1. Michel Dice:

    Hola,

    Sólo quería dejar claro dos cosas:

    - En la foto, ésos no son Opera Pumps. Son un modelo derivado hecho tipo slipper con el bow en el empeine. Un Opera Pump tiene una apertura más grande y redonda, sin la lengueta. Me parece que Bow Tie sí que tiene ese modelo, pero no es el que muestras aquí.

    - Utilizar slippers con esmoquin está únicamente permitido para el anfitrión, si el evento es en su casa o por los miembros de un club, si el evento es dentro del mismo (en éste caso se llevará el escudo del club bordado en los slippers). En cualquier otra ocasión es de muy mal gusto llevarlos, puesto a que el aire “legère” que conlleva es una falta de respeto al anfitrión y sus esfuerzos. Eso, así como traer bordado un escudo ficticio o el de algún club al que no se pertenece está visto como algo de mal gusto e inaceptable

  2. Agustin Velasco Dice:

    Pues Michel, muchas gracias por sus puntualizaciones. Me han parecido de lo más interesante y me han hecho aprender algo, que es muy importante. Da gusto tener lectores como usted.

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