Blogs

Entradas con etiqueta ‘Alta Costura’

Romain Brau, creador de Haute Couture para hombres: “Odio la producción en masa, jamás haría una camiseta”

Martes, 19 Noviembre 2013

romain-brau-p.jpg

Quiero acercaros el trabajo de uno de esos creadores que son todo un personaje, potenciado o inventado por él. Sea como fuere este tipo de personajes te dan entrevistas llenas de humor, como comprobareis en algunas de sus respuestas. Romain Brau es un diseñador parisino que estudió en la Academia de Amberes y que ha hecho del exceso y la teatralidad su sello. El repite una y otra vez la palabra “loco” a lo largo de la entrevista, y creo que ese es el término que mejor puede definirle siempre que nos refiramos a esa locura implícita en la genialidad. Él hace Alta Costura… pero para hombres.

¿Cómo llegaste hasta la moda? Es complicado de decir y de recordarlo todo. Nací en Miami y fui criado por un viejo que siempre me cuidó y me labró mi brillante futuro. Me es difícil referirme a modelos maternales o paternales, porque él me veía crecer desde lejos y yo siempre estaba rodeado de gente diferente… siempre artistas locos, debo de decir. Arreglarse al vestir era siempre lo normal. Me trasladé a Venecia cuando tenía 13 años y en ese momento ya estaba claro como el cristal que yo era como un icono florentino, una mezcla entre una pintura viviente y un loco adicto a la moda.

¿Qué es lo que más te gusta de ser diseñador? A parte del hecho de poder gritar a mi equipo y que ellos lo encuentren divertido, y el hecho de que puedo cerrar mis ojos, tener una visión y dibujarla… lo mejor de esto es despertar por la mañana y pensar “puedo disfrutar y divertirme con el duro trabajo”. Eso es lo más interesante siempre. El no tener límites para mi fantasía  y esperar que alguien adquiera algo mío para él.

¿Cómo describirías tu universo creativo? Es complicado. Soy Libra así que siempre estoy pillando la inspiración de cualquier parte, ya sea un atuendo étnico así como de un baile de Luís XIV, o del mundo del mar… Estoy muy abierto pero puedo decirte que el resultado me hace sentir siempre que está hecho por Romain Brau. Es recargado. ¡Muy loco y rico! Elegante y salvaje. Cualquier cosa puede ocurrir con mis piezas.

romain-brau-1.jpg

¿Y qué ha inspirado tu última colección? Justo ahora estoy en un momento muy parisino. ¡La auténtica actitud parisina! Me encanta todo sobre Versalles. Así que cuando ves mi show de junio lo que encuentras son bellos muchachos danzando y siendo nostálgicos. Me encanta hacer referencia a esos códigos. Ellos llevaban piezas pesadas en pieles y plumas, y están desnudos, solo llevando joyas sobre sus pieles.

¿Cuál es tu función en RA, las boutiques de Amberes y París de las que eres Director Creativo? Soy cofundador de RA, de hecho RA significa Romain y Anna. Mi trabajo es crear atmósferas y proyectos creativos. Lo que me interesa es reunir gente es este magnífico espacio y propiciar ‘momentos’ muy especiales incitando a la concurrencia perfecta para apreciarlo.

¿Por qué Alta Costura para hombres? Eso es fácil. No puedo hacer otra cosa. Simplemente no puedo. Odio la producción en masa y la gente llevando los mismos zapatos. No me gusta emplear mi tiempo en una pieza si esta no es 100% genuina y representa toda mi identidad. Nunca haré una camiseta o unos vaqueros. Me es necesario que sea única y muy especial.

romain-brau-2.jpg

¿Qué es lo más importante que aprendiste en la Royal Academy de Amberes? Aprendí sobre mi mismo de una manera que nunca lo había hecho antes. No fue simplemente una escuela sino una experiencia psicológica. Sí, aprendí mucho sobre la construcción de las prendas y como desarrollar una colección, pero lo que principalmente aprendí sobre quién soy y a dónde quiero dirigirme.

¿Qué es lo más sorprendente que te ha pasado en el mundo de la moda? El que se me invite a mostrar mi trabajo fuera del contexto de la semana de la moda. La producción del show es tan existente como la creación de la colección en si misma. Me invitan a crear atmósferas en museos o palacios, o en otras semanas de la moda alrededor del mundo… Y eso es realmente interesante.

Otra faceta de tu trabajo son los sorprendentes tocados y sombreros que creas. Cuando salgo a la calle siento que estoy desnudo si no llevo un sombrero. Cuando me miro en el espejo el sombrero es lo que remata cualquier look. No puedo dibujar un boceto sin sombrero, no nos gusta una tarta de cumpleaños sin las velas, ¿verdad?

www.romainbrau.com

YolanCris, alta costura hecha en Barcelona: “El mercado de la moda nupcial es un sector en el que cuesta introducir nuevos productos”

Lunes, 1 Julio 2013

yolancris1.jpg

En plena semana de la Alta Costura de París y yo decido reivindicar la Alta Costura española. Sí, me niego seguir reservando el término por imperativo legal para aquellos creadores que el ministerio de economía francés estime. Dudo mucho que un concepto, como es la alta costura, pueda ser blindado legalmente. Es como si una agencia de viajes patentara el concepto de “turismo familiar” y tratara de impedir que otras agencias usaran el término. Sí, señores franceses, en España también existe la Alta Costura, por mucho que quieran hacernos creer que eso es algo muy galo, y que lo que se hace en otros sitios tienen  poco de ‘Alta’ y si acaso es ‘Costura’ a secas. Pues me parece a mí que no, y no es una afirmación a la ligera, puedo demostrarlo con hechos. Solo una palabra: YolanCris.

Bueno, en verdad son dos palabras en una, Yolanda y Cristina, el nombre de dos hermanas catalanas que desde hace un tiempo me tienen abducido y que desde su taller de costura, desde la exquisitez y desde lo artesanal, han conseguido ser en poco tiempo una de las firmas nacionales más llevadas por celebridades en eventos de alto copete. Conozcámoslas mejor:

¿Qué os impulsa a poner en pie este proyecto? Nuestra madre lleva toda la vida dedicada a la costura de novia tradicional y nosotras hemos crecido inmersas en esta profesión. Ayudamos a nuestra madre en la tienda de vestidos de novia que ella regentaba, hasta que en 2005 nos decidimos a lanzar nuestra propia línea.

yolancris4.jpg

¿Cuál era la premisa esencial que os planteasteis a la hora de hacer costura de un modo diferente? Nuestros diseños se desmarcan del clásico vestido de novia, creamos piezas únicas utilizando técnicas de la alta costura respaldadas por el trabajo artesanal de nuestro equipo y el uso de tejidos europeos de alta calidad.

¿Qué representa el concepto made in Spain para vosotras? Nosotras apostamos por el diseño nacional produciendo en España, cada uno de nuestros diseños está elaborado de manera totalmente artesanal en nuestro taller de Barcelona. Creemos que es la manera de poder controlar todo el proceso de confección y así ofrecer un producto de calidad que esté a la altura de los competidores internacionales.

¿Qué ha sido lo más difícil de construir vuestra marca para alcanzar el nivel en que estáis ahora mismo? El mercado de la moda nupcial es complicado, es un sector muy tradicional en el que cuesta introducir nuevos productos, sobre todo con diseños tan diferentes como los nuestros. Pero quien no apuesta no gana, así que decidimos arriesgarnos con nuestra idea y aquí estamos.

yolancris3.jpg

La costura, especialmente evidente en las presentaciones en París, se ha avocado a satisfacer necesidades más del día a día, y parece como que la espectacularidad y la fantasía han pasado a un segundo plano. ¿Os veis presionadas en ese sentido? La alta costura ha tenido que adaptarse a la situación actual, son tiempos duros en los que hay ser práctico y realista con las necesidades del consumidor. En estos momentos hay que adaptar la creatividad a la funcionalidad.

¿Cómo es vuestro proceso de trabajo en dúo? ¿Qué aporta cada una al resultado final? Dentro de Yolancris cada una de nosotras tiene su propia parcela de trabajo, yo [Yolanda] me encargo de la dirección creativa mientras que mi hermana Cristina coordina los departamentos de marketing y ventas. De este  modo cada una gestiona su área, para después  poner en común los temas que afectan a la totalidad de la empresa.

¿España se ha vuelto territorio hostil para el diseño como efecto colateral de la crisis? El panorama económico en España es bastante pesimista, ahora mismo la mitad de nuestras ventas tiene lugar fuera de nuestro país.

¿Cómo habéis conseguido posicionaros como una de las firmas más elegidas por celebridades para posar en eventos públicos? En 2012 decidimos crear una nueva línea de cóctel que se desmarcaba de los vestidos de invitada, con nuevas opciones para asistentes a eventos, alfombras rojas, etc. La línea sigue el mismo concepto que nuestra colección de novia: diseños artesanales elaborados con técnicas de alta costura. La colección ha tenido mucho éxito entre las celebrities del panorama nacional e internacional, fue muy ilusionante realizar el vestido que hemos diseñado en exclusiva para la actuación de la cantante Raquel del Rosario en el festival de Eurovisión del pasado 18 de mayo. Todo un reto.

yolancris2.jpg

¿Y la moda nupcial cómo funciona en estos tiempos? ¿Es difícil posicionarse dentro de un mundo tan monopolizado por grandes firmas comerciales? Como he comentado antes el sector de la moda nupcial es complicado, es fundamental buscar un factor que te diferencie de la competencia y encontrar un nicho del mercado al que dirigirse.  En el caso de YolanCris, nuestro mayor potencial reside en la elaboración artesanal y la originalidad de nuestros diseños dirigidos a una novia interesada por la moda y los productos de calidad.

¿Cómo es vuestra búsqueda de materiales para cada colección? Nuestros diseños integran muchos tipos de tejidos, nos gusta jugar con contraste de materiales diferentes; desde el guipur, el satén de seda, las gasas, el tul, el chantilly o el plumeti complementándolos con aplicaciones artesanales. A la hora de escoger los materiales nuestra primera premisa es la calidad, siempre nos decantamos por tejidos europeos.

www.yolancris.es

El adiós a la Alta Costura

Martes, 3 Julio 2012

diorhc.jpg

A quien le pueda interesar mi opinión:

El debut de Raf Simons al frente de Dior me ha decepcionado. La colección presentada ayer fue realmente magistral, bella, delicada, llena de armonía y poesía, sutilezas y detalles de buen gusto… pero no era Dior, o al menos, no era Dior Haute Couture.

La propuesta de Simons es continuista de la línea de trabajo desplegada para su despedida de Jil Sanders. En aquel momento me pareció excesivo para Sanders y un claro guiño a Dior, y ahora me parece que adolece de la grandeza de la Alta Costura y se queda en un quiero y no puedo, quizás por el poco espacio de tiempo que se le ha dado para prepararla, tres meses tan solo, o quizás porque estamos muy malacostumbrados por el trabajo de Galliano que de una simple chaqueta hacía una pieza digna de lucir en un museo.

Simons se ha sumergido en este tiempo en los archivos de Dior y el resultado, más que una reinterpretación de los orígenes del New Look, me parece estar en sintonía con la labor que realizara Marc Bohan para la firma a finales de los 50s, que al fin y al cabo también es una etapa interesante de Dior. Espero que el paso de Simons por Dior no sea tan efímero como el de Bohan.

Está claro que la colección es preciosa, ¿pero quién se ha preocupado de la coherencia? No de la coherencia de Simons con su estilo, que sí está presente, sino de la colección con la tradición de la Alta Costura de Dior. Hasta el momento estaba convencido de que Dior era una de las últimas casas que mantenían la llama de Haute Couture viva, sin plegarse a esas exigencias de ‘realidad’ que azotan el sector desproveyéndolo de la fantasía y el cariz artístico. A este paso, cuando ya no encuentro justificación que diferencie un prèt-â-porter de alta gama de un Alta Costura, sería más coherente desproveer a esta semana del Haute y dejarlo simplemente en Couture. Tendríamos que afinar los términos para empezar a llamar a cada cosa por su nombre. No es coherente volver a los tiempos en que la Alta Costura servía para vestir a las damas en su día a día, por más que las casas de moda quieran revivir esa época. Afortunadamente aun nos queda Iris van Herpen para hacernos soñar con lo imposible.

Claro que la colección será un éxito de crítica y recibirá una cálida acogida por las revistas. ¿Quién se atreve a tirar la primera piedra para quedarse sin la parte del pastel de la publicidad que inserta Dior en los medios? Mirad los looks que ilustran este post (obviamente una selección capciosa): ¿Consideraríais Alta Costura esas prendas? ¿O pensaríais que se puede encontrar un sucedáneo incluso más bonito por un precio mucho más económico que los que suele cargar Dior? No me vengáis con que toda colección tiene momentos bajos. la Alta Costura no se puede permitir ni un desliz sobre la pasarela.

¿Terminará La Crisis por cargarse la dimensión artística de la moda?

El futuro de la Alta Costura: Maison Rabih Kayrouz

Mircoles, 2 Febrero 2011

rabih.jpg

Es indudable que los libaneses tienen una especial sensibilidad para el lujo. Si no somos plenamente conscientes de ello es porque están al otro lado del nuevo telón de acero, el que separa a occidente de los países árabes. Pero sólo basta viajar a Líbano (yo no he estado, no penséis que me tiro el pegote, pero conozco quien ha vuelto de allí fascinado) para darse cuenta de esa especial sensibilidad femenina hacia el lujo del que hablo. El mundo árabe siempre ha sido muy exquisito para el ornato de la mujer a pesar de que seamos bombardeados con mensajes en que la mujer musulmana solo se desenvuelve bajo un burka, nada más lejos de la realidad.

Sólo hay que mirar el trabajo del maestro de la Alta Costura, el incombustible Eli Saab, o de otros diseñadores libaneses sin foco mediático que trabajan para una clientela local principalmente como Naji Hojeily (recomiendo que echéis un ojo a su web www.najihojeily.com), o fijémonos en mujeres como Mouna Ayoub, consumidora de Alta Costura parisina como quien va a Zara. Recuerdo que la primera vez que fui a la London Fashion Week me sorprendió la cantidad de japonesas que asistían años desfiles, mientras que mis primeros desfiles de Costura parisina me abrieron los ojos a la caterva de clientas árabes que inundaban la ciudad en esos días.

Uno de los nombres que más suenan como el futuro de la Costura es el del joven libanés Rabih Kayrouz, que con 16 años entró L’Ecole de la Chambre Syndicale de la Couture Parisienne a estudiar. Abrió su atelier en 1996 y celebró su primer desfile en 2004. Hoy, con 30 años, es una realidad sólida e indiscutible dentro de la Haute Couture. Personalmente su desfile de Alta Costura Primavera/Verano 2011 (arriba) no es de los que más me han entusiasmado. Lo veo demasiado realista (nuevamente la ‘Alta Costura realista’, quizás es que yo me tenga que adaptar a la nueva tendencia y no vivir en el pasado), demasiado replicable en el prêt-à-porter. En los últimos años ha adoptado un estilo muy orgánico, muy de líneas que fluyen, muy de estructuras laxas en las que la ‘arquitectura’ es invisible al ojo… Pero como a los diseñadores hay que juzgarlos por su última colección, sí, pero también por su trayectoria: yo me remito a sus colecciones de 2005 y 2006 (abajo) que eran una delicia de Alta Costura.

rabih2.jpg

Alta Costura O/I 2010 - Christophe Josse

Martes, 6 Julio 2010

1114__dom4611.jpg

Christophe Josse se inspira en esa época post decimonónica de principios del siglo XX que retrata Visconti en L’innocente para crear su Alta Costura para este otoño. Cinturas avispadas, bustos realzados, estructuras limpias y suntuosidad evidente pero comedida. Sus estructuras tienen un punto ‘orgánico’ que en esta ocasión consigue empleando inusuales drapeados que se enroscan en la silueta femenina, haciendilla fluir y jugando con en enfrentamiento de las rigideces estructurales y el fluir de la tela. Se puede decir que Josse es un modisto de la vieja escuela que gusta de la feminidad clásica vistiendo a la mujer.

Alta Costura O/I 2010 - DIOR

Martes, 6 Julio 2010

women_dior_hc_w1011_look_29.jpg

Apertura de la Alta Costura con una orgia floral a cargo del maravillosos John Galliano para Dior. Sin Galliano la Alta Costura estaría avocada a extinguirse, o reformularse, pero ya no sería Alta Costura.

La puesta en escena de la casa Dior fue espectacular, dejando impresa en la retina una colección cromáticamente explosiva, con pétalos, faldas con forma de tulipanes, flores, flores y más flores… Exquisitas imágenes como sacadas una vez más del mítico trabajo de Irving Penn, quizás el fotógrafo que mejor ha plasmado el universo Dior. La peluquería se centró en recrear en la cabeza de las modelos enormes bulbos y el sombrerero Stephen Jones envolvió sus cabezas como si fueran ramos de flores enviados desde la floristería de tu barrio.

Valgan lo que valgan las piezas de esta colección está sobradamente justificado.

¿Alta Costura, costura o confección a medida?

Mircoles, 8 Julio 2009

dioraltacostura2010.jpg

Hoy tocaba hablar sobre la Alta Costura y podría haber rendido tributo al emocionado ‘adiós’ que ha protagonizado Lacroix con un desfile magistral, de los pocos que se pueden considerar Alta Costura de verdad (sigo sin entender esas colecciones que nos muestran como Alta Costura y que son replicables desde el prêt-à-porter), pero no, no hablaré de Lacroix, eso lo dejo para un artículo para el periódico. Podría hablar de cómo la crisis ha afectado a las presentaciones de Haute Couture, pero también lo dejaré para plasmarlo en papel. Prefiero usar la Alta Costura como punto de partida de una reflexión personal.

Hace poco me invitaron a formar parte de un comité que evalúa las propuestas que se presentan en una pasarela regional con el propósito, no tanto de determinar si un diseñador merece o no estar en el programa del evento (cosa que sí debería hacerse), sino para opinar sobre si un diseñador merece tener un desfile para él solo o debe compartirlo en plan colectivo. Pues bien, muchas de las propuestas vistas se trataban del trabajo de modistos que cosen a medida y esto, como experto en moda, te pone en un serio dilema: ¿debe estar la confección a medida sobre la pasarela? Es evidente que lo que conocemos como Alta Costura sí, porque es una expresión más (una ramificación, si se quiere) de la actividad de una firma de moda que raya en el arte. Pero cuando se trata de modistos/as cuya actividad se reduce a la BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones), y que en verdad no aportan nada nuevo, pues sinceramente pienso que mejor nos lo ahorren.

“¡Qué fascista!”, me llamaran los aludidos. Pues mire usted, con su dinero monte todos los desfile que quiera, pero es que usted está jugando con dinero público (¿he comentado que la pasarela está muy bien subvencionada… como todas las españolas?). Y a colación de eso se me ocurren unas reglas básicas para saber quién debe desfilar en una pasarela institucional:

1. Diseñadores con actividad comercial (se sorprenderían cuántos montan un desfile y luego viven de otra cosa, es una cuestión de ego).

2. Que respondan a unos estándares cualitativos (ahí eliminamos los que encojen las costuras y cometen errores garrafales de patronaje, porque tienen muy claro lo que quieren construir, lo que no tienen  tan claro es cómo).

3. Que aporten algo nuevo, una mirada artística o un sello distintivo (cuántos hay que se creen diseñadores cuando repiten una y otra vez los modelitos del catálogo de El Corte Inglés del 85 con telas cada vez más estrambóticas… sí, se vende bien en la boutique de barrio, pero no es moda).

Y entonces, me dirán, “estás discriminando a la Alta Costura, que es un sector muy importante en este país”. Oiga usted, lo primero es que se tiene que lavar la boca con jabón de Marsella antes de pronunciar el nombre de la Alta Costura en vano. Alta Costura es un término protegido por la legislación francesa así que absténgase. En todo caso lo suyo es costura, y ni eso, llamémoslo confección a medida. Cuando sea usted capaz, ya no de confeccionar chaquetas como las presentadas por Galliano en el desfile de Dior de Alta Costura de esta semana, sino simplemente de imaginarlas, entonces ya hablamos. Cúrrese las telas, busque proveedores exclusivos, trabájese el tema de bordados y demás filigranas, y salga de los patrones básicos superados hace más de dos décadas, y podremos discutir hablando el mismo lenguaje.

No me impresiona que venda usted mucho en la Conchinchina, más ropa vende el mercadillo ambulante de los domingos que se pone en mi barrio y no por ello me vuelve loco. Y si usted se considera diseñador debe controlar ese desfile por el que tanto clama y no usar los primeros zapatos que alguien le presta, debe ser consciente de los estilismo, que deben tener un hilo conductor, crear una narrativa visual, etc…

¡Qué cansado estoy con este tema! Y vuelvo a él porque todo lo que se habló en aquella comisión a puerta cerrada se ha filtrado (no me sorprende, contaba con ello) y sé que hay gente muy molesta con mis opiniones (que no sólo eran mías, lo que pasa es que yo siempre hablo más alto y claro). Así que mejor dejar las cosas claras desde ya y desde este púlpito que es Fondo de Armario. Y si no le gusta, o no está deacuerdo con mis opiniones, recuerde aquello de la libertad de opinión.

PD. No me puedo resistir a señalar la febril imaginación de Lacroix al diseñar la novia que cerró su desfile. Miren. ¿A qué les recuerda? Sí, a las vírgenes que procesionan en la Semana Santa de Sevilla.

lacroixaltacostura2010.jpg

Alta Costura II

Mircoles, 4 Febrero 2009

carlaroyo_josepfont_evaamaral.jpg

No es un secreto que la Fédération Française de la Couture trata desesperadamente de introducir nuevos nombres en el programa de la Alta Costura parisina sin que desvirtúen el cariz de precisista de las colecciones que allí se muestran: Anne Valérie Hasch, Avalon Vega, Martin Margiela, Cathy Pill, Felipe Oliveira Baptista… y el catalán Josep Font [arriba], que por alguna razón misteriosa no logra captar la atención de la prensa internacional (ninguna mención en el WWD, ni en papel ni en la edición digital), que es la Biblia más exhaustiva de los desfiles parisinos.  

Font presentó una excepcional colección en su habitual estética de casa de muñecas y hadas con referencias sutiles al mar, la espuma de las olas, la brisa salobre… Un juego de divina costura que no tiene eco en las princípiales revistas y periódicos de referencia internacional. Un misterio a resolver. 

El debutante en los lares de la Alta Costura, Alexander Vauthier [abajo a la derecha] sí ha conseguido por el contrario muy buenas críticas. En su propuesta geometrista se veía claramente la huella de los tres años al lado del gran Jean Paul Gaultier, especialmente en la aplicación de los hombros-pagoda tan característicos del mentor. 

Quien levanta verdaderas pasiones en estos momentos es Alexis Mabille [abajo a la izquierda] que se ‘atreve’ a incorporar al hombre en sus presentaciones de Costura. French chic en estado puro en una Costura relajada, sin grandes excesos, donde las mayores filigranas identificables es la utilización de “juegos florales” para las piezas más barrocas.

La sangre nueva y fresca empieza a correr por las venas más exclusivas de Francia.

altacostura2-2009.JPG

Dior vuelve a Dior

Mircoles, 2 Julio 2008

diorhc0809.JPG  

Para ojos no entrenados puede que pasara desapercibido, pero el desfile de Alta Costura de la casa Dior, de este lunes, suponía un giro sustancial en los conceptos que el gibraltareño John Galliano ha venido barajando durante mucho tiempo. No sé si es puramente circunstancial o una declaración de intenciones, eso sólo se verá en sucesivas citas con la Alta Costura de la casa. Lo único cierto es que los diseños de Galliano han bajado del pedestal de la fantasía para andar con elegancia a ras de suelo. ¿Qué quiere decir esto? Pues que Galliano se ha desprendido, en esta colección al menos, de las intrincadas referencias multiculturales multiétnicas multigeográficas que siempre embargan sus imposibles y maravillosos diseños, para volver la mirada al trabajo del fundador, de Monsieur Dior, a la exquisita arquitectura que dio lugar al New Look que cambió la silueta de la mujer para siempre en los 50. El resultado ha sido una colección sublime en la que los diseños, tal y como salieron a la pasarela, eran concebibles en los cuerpos de las pocas clientas que se lo puedan permitir, directamente, sin re-elaboración, despiece o interpretación, como en casos anteriores. Galliano retoma iconos de la casa como la Bar jacket y el Venus gown y los tamiza desde su propia perspectiva, conservando las esencias, pero dándoles nuevos brillos contemporáneos.  

La inspiración de esta colección proviene de las imágenes que creara en los 50 el fotógrafo Irving Penn, quién mejor plasmó la esencia Dior. Galliano tuvo un encuentro con Penn hace un par de años donde el creador de imágenes le contó mil y una historias de amor con su modelo y musa Lisa Fonssagrives, ilustradas por aquellos retratos donde ella lucía en los gowns (vestidos de noche) y abrigos de Dior que vieron la luz en las páginas de Vogue. De ahí que todas las modelos de esta presentación fueran caracterizadas con el look de Fonssagrives: pómulo marcado, perfiladas cejas arqueadas hasta el infinito y labios extremadamente bien diseñados que le daba cierto gesto de madrastra malvada y glamourosa, toda una femme fatale. Para el fotógrafo nonagenario, casi retirado, y sumergido en sus archivos, ha debido ser (en caso de que haya visto el desfile) un pase sucesivo de fantasmas de su mujer portadores de brillantes momentos de su vida en común. 

No puedo tampoco sustraerme a una impresión que sobrevolaba la puesta en escena. ¿Por qué muchas de las modelos me recordaban a Carla Bruni-Sarkozy? La ex-modelo, cantante folk y ahora Primera Dama gala, ha marcado en muy poco tiempo un estilo de la mano de la casa Dior que la ha vestido en sus viajes oficiales más mediáticos. Cual una nueva Jackie, su conservadurismo chic ha creado un sistema de referencias que siempre llevan a ella, y en este desfile había una segunda lectura, un homenaje al nuevo estilo francés que ella encarna. Sí, me reitero, muchas modelos me recuerdan indefectiblemente a la felina Carla. Nada es casual.