Blogs

Entradas con etiqueta ‘entrada’

Aclaración al post anterior

Viernes, 28 Agosto 2009

A ver, quizás yo esté liado… He repasado otra vez la información de la venta de asientos que Cibeles da en su web, y ahora interpreto que los precios no son por silla, sino por grupo de sillas. Las venden en paquetes de 6 y 4… así que me desdigo y vuelvo a sumar: Y lo que esperan recaudar son 108.000€, una cifra aún importante.

Estos abonos corporativos quieren venir a ser como el palco del Real Madrid o Las Ventas.

-Mr. Smith, a sus pies y a los de su esposa, nos encanta que le interese firma este jugoso contrato con nuestra empresa. Casualmente tengo dos asientos para Cibeles disponibles, le sería de agrado a su esposa asistir a los desfiles.

-¡Oh, yes, yes, she is a fan of Francis Montesinos!

-¿Conocen en Inglaterra a Francis Montesinos?

-Yes, yes, very well fandango.

-Pues no se diga más, vámonos a Cibeles. Y después dejamos a su señora en el hotel y nos vamos usted y yo, solitos, de… fútbol.

-¿Football?, ¡Oh, no, I only like cricket!

-Pues entonces nos vamos de putas, que para el caso…

¿Pagarías por un asiento en Cibeles?

Viernes, 28 Agosto 2009

front-rows-seats.jpg

La grandeza de los desfiles de moda radicaba en su elitismo. Un elitismo de clase al principio, ya que sólo eran invitadas las grandes clientas de los modistos a las que les eran presentadas las colecciones en exclusiva. El resto del mundo poco importaba. Después llegó la era del consumo de masas y el resto del mundo sí que importó, y el elitismo de clase se convirtió en un elitismo profesional, ya que los desfiles pasaron a ser organizados básicamente para la prensa y los compradores (buyers, no clientes normales). No recuerdo a quién le escuché esta frase, pero era un personaje en toda regla, y decía: “los desfiles de moda son el único espectáculo del mundo para los que no puedes comprar una entrada”. ¡Ahí radicaba su grandeza!

Y ahora llega IFEMA y se lo carga con la idea de poner a la venta parte del aforo de los desfiles de Cibeles. No me lo explico, con tanta prensa internacional que viene y compradores de grandes cadenas internacionales, no sé cómo les quedan asientos para ponerlos a la venta. (Nota: la frase anterior debe tomarse en tono irónico). Y es que lo comprendo, la crisis es la crisis, y si al final se cuela ‘tó Dios’ y se planta en primera fila en los asientos preferenciales de manera inamovible, ¿por qué no cobrar por ello?

Lo de colarse, no, pero lo de hacerse con un asiento de primera fila sin tener derecho a asiento lo he hecho un millar de veces en mi carrera. No por esnobismo ni afán de protagonismo, simplemente necesidad. El que esto escribe siempre va a los desfile en plan currante, no de starlette voguette, así que a la tercera vez que cruzas toda una ciudad para ver un desfile (obviamente hablo de desfiles internacionales, donde los desfiles tienen lugar en distintas localizaciones) terminas con los puñeteros pies que van a reventarte. ¡Y para colmo en tu invitación pone “standing”! (lo que significa que en principio has de permanecer en pie porque eres un mindundi español, y si en los tres minutos antes del desfile quedan asientos vacios te puedes tirar de cabeza a por ellos, con toda la indignidad que ello conlleva).

Yo en los primeros años de desfiles desarrollé una depurada técnica de okuping que implica los siguientes pasos:

1) Accedes al recinto y te paseas mirando los asientos de primera fila. Siempre quedan libres en primera fila. La gente realmente importante es la que deja colgado al diseñador a última hora. Los asientos de atrás siempre están ocupados por sus legítimos dueños que no faltan nunca.

2) Localizas los que llevan un cartel de “Conde Nast” o en su defecto “Vogue”. Suelen reservarles un centenar de asientos de primera fila, para todo el staff al completo, cuando al final van una o dos redactoras sin son desfile no de primerísima clase. Así que el resto se queda libre.

3) Cuando los tienes localizados te sientas en uno de los extremos y te haces el tonto. A veces llega la becaria de turno del gabinete de prensa organizador y te dice que está ocupado. Entonces tu le dices que el zapato te ha hecho una ampolla y que solo estás descansando, que enseguida te levantas. Si insistes amenazas con quitarte el zapato y enseñarle la ampolla (que en mi caso no es un farol nunca, siempre está ahí para hacerme más ‘cómodo’ mi trabajo) y enseguida te dejan.

Ese es todo el secreto. Empezará a llegar gente y se irá acomodando en los asientos libres, y para cuando quieran darse cuenta el desfile ha empezado, estás en primera fila, y al lado tienes a Andre Leon Talley, Hamish Bowles, Patrick Demarchelier o Mario Testino (con todos ellos he estado hombro con hombro).

Ahora, con esto de que Cibeles venda los asientos, no va a tener ninguna gracia asistir a los desfiles, porque cualquiera con buena chequera puede ir. Aunque siempre habrá clases, y dado que se ha publicado la situación de los asientos en venta todos sabremos quienes son los asistentes de pago y los despreciaremos con toda nuestra alma por arribistas.

Tema económico: los asientos en venta van de los 1.440€ a los 10.800€ de la primera fila. He hecho el cálculo y me sale que IFEMA trata de recaudar… 561.600€ (sin IVA todo). Me parece una vulgaridad pagar por ello cuando se puede conseguir gratis, basta con que seas un buen cliente de un diseñador y te proporcionará entradas para su desfile.

¡En fín, Pilarín! ¿Qué será lo próximo? ¿Cobrarle a la prensa por ir a trabajar? (Ya, ya , eso ha sido demagógico, pero no me he podido resistir).

aforoifemacibeles.jpg