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Entradas con etiqueta ‘Feria’

La Feria de Abril: el hombre y etiqueta al vestir

Lunes, 20 Abril 2015

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Esta noche se producirá el famoso ‘Alumbrao’ de la Feria de Abril de Sevilla y esta pequeña ciudad efímera de calles de albero, casetas de lona y farolillos de papel, se convertirá en el epicentro de la vida social de la ciudad generando una cifra de negocio que se estima entorno a los 675 millones de euros. Pero más allá de todas las cuentas que puedan hacerse, la Feria es un evento social donde estar, ser, ver y dejarse ver. Al visitante de fuera que llegue a Sevilla en estos días puede parecerle simplemente una expresión del colorista folclore más característico de ‘lo español’. Pero para los sevillanos es parte de su idiosincrasia, no es una fiesta popular o una curiosidad que visitar, es una extensión de su casa, de su vida, de su manera de relacionarse con los suyos. A veces, los que bajan del AVE se adentran en el Real de la Feria con ojos de turistas, los más osados en pantalón corto y camiseta, gorro de guiri y cámara fotográfica en ristre. Y precisamente aquellos que se acerque con esa actitud a esta celebración serán  los que se sentirán más desplazados y ajenos a ella, sin posibilidad de disfrutar, comprender o participar en su realidad.

En hombre en Sevilla se acicala para acudir a la Feria. Ir allí supone reunirse con gente a la que estimas o con compromisos ineludibles: amigos, familia, socios, clientes, colegas… Y aunque reine un ambiento festivo no deja de ser el momento en el que mostrar tu mejor cara. La etiqueta que rige en el Real es bastante diáfana, y la chaqueta es el eje sobre el que todo orbita. “Para mí es fundamental la chaqueta y la corbata, creo que es una de las claves de la Feria, uno de los atractivos es que la gente se arregle y se prepare” me reflexiona Alfonso Candau, relaciones públicas, fundador de Génova Comunicación y sevillano de pro. “Cuando nos preparamos siempre tendemos a pasárnoslo mejor”. El clasicismo es la regla imperante, prendas de buenas hechuras, discretas pero lucidas y algún toque de distinción. “Hay que buscar introducir un toque divertido en el terno que nos pongamos, sin ser exagerado” continúa Candau, “algo como un pañuelo de lunares o introducir los lunares en la corbata. Ahora se han puesto de moda los calcetines creativos, así que por qué no llevarlos en los pies. Pero, ¡ojo!, sólo un detalle divertido, ya que muchos, nos harán llamar la atención, y recordemos que la elegancia es pasar desapercibido. Quizás hoy por hoy no lo entendemos así, pero tampoco es muy elegante ir llamando la atención”.

Al ‘turista’ puede sorprenderle que para el sevillano sea una ocasión con etiqueta al vestir, pero no olvidemos que el hombre por lo general acompaña a una mujer vestida de flamenca, y cuando esta no viste de flamenca luce sus mejores galas. “La Feria requiere de un dress code bastante cuidado para el hombre” opina Alejandro Becé, periodista de moda y bloguero, “sobre todo para no contrastar demasiado con las mujeres que van vestida de flamenca. Yo no soy de esos puristas que exigen media etiqueta, es más, me gusta combinar americana y pantalones para ir más cómodo, depende de qué día. Pero para mí el imprescindible absoluto es el pañuelo. Creo que muchos hombres que no se atreven por opciones más arriesgadas o coloridas lo usan a la perfección en esta semana”.

Lamentablemente las buenas costumbre se van perdiendo y cada vez más se ve gente que se acerca al recinto ferial de cualquier manera, jóvenes que hacen botellona en los aledaños, gente, en definitiva, que no da valor a este acto social y contamina su esencia. Para Candau el mayor pecado estético en que se puede incurrir es “no ir arreglado, no darle importancia a donde se va”, mientras que a Becé le horroriza ver en la Feria a “gente en camiseta o polo, así como aquellas camisas estampadas con los prints de primavera. No es el lugar, tenemos toda la temporada de verano para experimentar nuestro look coachella”.

Así que, querido visitante, si quieres que el sevilllano te muestre su mejor cara muestrale tú tus mejores gala.

Ángeles Verano, diseñadora de moda flamenca: “Este año se está reciclando el traje de temporadas pasadas”,

Jueves, 26 Abril 2012

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La diseñadora junto algunos de sus creaciones lucidas por Pastora Soler y cuatro modelos. Foto: Francisco Guerrero

La semana pasada entrevisté a la diseñadora Ángeles Verano en el recién reformado Hotel Alfonso XVIII de Sevilla donde la cantante Pastora Soler recibía el Premio Flamenca con Arte creado por la diseñadora ya hace once años. Que la ocupadísima artista haga un hueco para recoger la mención a puertas de Eurovisión solo puede leerse de una manera: es una deferencia hacia la diseñadora por el gran cariño que despierta Ángeles en todo aquel que la trata por su inconmensurable calidez humana. No soy inmune al ‘efecto Verano’ y ya hace más de cinco años que nos conocemos, por eso cuando planeé este especial de moda flamenca tenía claro que Ángeles tenía que estar en él ya que es sin duda uno de los grandes nombres de la industria, con un sello diferenciador y un prestigio sin discusión.

Así que nuestro encuentro comienza con un ‘cómo va todo’ que sé de sobra a dónde me va a llevar, porque lo mal que ha estado esta campaña es un hecho que me repiten todos los creadores de moda flamenca en estos días. “He creado una línea más barata dentro de mi colección, una especie de segunda marca, pensada para gente que ahora mismo no tiene acceso a la alta gama, porque por otro lado yo continúo mi trabajo con telas de altísima calidad, como las de Cavalli, pero pensé que tenía que abrirme a un nuevo mercado. La situación es muy mala, pero es o venirte abajo o reinventarte, y yo he optado por lo segundo”. A primera vista no soy capaz de diferenciar, porque las manos de Ángeles imprimen en cada diseño el mismo primor, ya sean para su cliente habitual como para ese nuevo segmento de inferior nivel adquisitivo. “La diferencia radica en que he tenido que desarrollar un nuevo sistema de trabajo y producción, obviamente los acabados no son los mismos aunque hay un estándar de muy buena calidad que es irrenunciable y la materia prima sí que es diferente. Lo que nunca perdemos en la nueva línea es ese patronaje favorecedor que siempre he practicado”.

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Fotos: manuelfotografo.es

¡Y yo que pensaba que los diseñadores de moda flamenca del nivel de Ángeles no iban a acusar la crisis! Seamos sinceros, la clienta tradicional de Ángeles nunca ha tenido que hacer cuentas para llegar a final de mes o pagar la hipoteca. “No es una cuestión de falta de recursos, sino de miedo a ostentar. Clientas que años atrás se compraban tres o cuatro trajes para estrenar en cada visita a La Feria este año me dice que siente vergüenza cuando entra en la caseta y nota las miradas fijas en ella”. Y es que en Sevilla todas tienen fichados los trajes de las demás socias de caseta y se sabe cuando se estrena y cuando se repite traje. “Este año se está reciclando el traje de temporadas pasadas. Ya te digo que no es que no se lo puedan permitir económicamente, sino que no se lo pueden permitir moralmente, se sienten violentas. Y no se dan cuenta que con esa actitud están parando la economía, aunque desde el lado humano es totalmente comprensible. Además, ¿a qué vida aspiramos si no podemos darnos un capricho al año”.

Afortunadamente Ángeles tiene diversificada su actividad desde hace tiempo y en los bruscos parones del sector flamenco se dedica a la costura y a las novias. “Las novias te ayudan mucho entre temporada y temporada. Con la moda flamenca ganaremos algo, pero ni por asomo lo que años atrás. Esto es un cambio de modelo que ha venido para quedarse y tenemos que asumir que nada volverá a ser lo que fue”.

Mientras hablamos un fotógrafo hace posar a unas guapas modelos vestidas por Ángeles Verano y le pido que me defina las tendencias que propone para este año. “Como siempre he diversificado mucho. Presento un abanico muy amplio de estilos para que cada tipo de mujeres se sienta identificada con un traje mío. Paso de lo clásico a lo moderno, de lo tradicional a lo trasgresor, aunque este año la trasgresión ha estado mucho más medida. El año pasado sí que fue una colección trasgresora, disfruté mucha con ella”. Así que le pregunto la que es la cuestión recurrente en esta serie de entrevista: quiero saber si hay un límite a la innovación en el traje de flamenca. “Ten en cuenta que es un traje folclórico –me dice–, que evoluciona sí, pero no podemos distorsionarlo. La raíz flamenca no puede perderse porque si no se convierte en un traje de fiesta. Hay que ser consecuente con lo que haces y buscar la comodidad”.

Ese es una de las señas de identidad de Ángeles al diseñar, el construir vestidos con mucho movimiento, poco peso y muy cómodos. “Yo siempre busco la comodidad y la elegancia, mezclar estampados y lunares, los lunares forman parte de nuestro folclore. Eso es algo que siempre hago, mezclo tejidos para dar originalidad al diseño”.

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Fotos: manuelfotografo.es

Soy consciente que esta entrevista a días vistos de La Feria es un atraco a mano armada, donde le robo minutos que tiene que apurar para las últimas entregas. “Estamos entregando encargos hasta el miércoles, sin contar los famosos de última hora. Si el lunes entrego antes de las ocho me voy al pescaito”. Aunque esto no termina ahí, La Feria para Ángeles, aunque la disfrute mucho, no deja de ser trabajo y tiene que hacer muchas relaciones públicas y conceder entrevista en El Real. Antes de terminar me invita a que me pase por su caseta para tomar algo y presentarme al que es su sol de cada mañana, su marido, su gran apoyo que la ayuda a mantener una perspectiva siempre positiva y me desvela que ha abierto tienda en la calle Blanca de los Ríos, que según ella dice, “es una zona muy flamenca” donde se concentran muchas de las tiendas de los principales valores de la moda flamenca del momento.

www.angelesverano.com

Ana Morón, diseñadora de moda flamenca: “Lo más difícil no es el patronaje sino captar el espíritu de cada persona”

Lunes, 23 Abril 2012

Ya hace bastante que en Sevilla huele a Feria, pero es que hoy ya se palpa. Esta noche comienza la semana grande de esta ciudad con la célebre Prueba del ‘Alumbrao’ a las doce de la noche y el obligatorio ‘pescaito’ con que se homenajean los amantes de esta fiesta para dar el pistoletazo de salida a unos días donde el baile, el cante, ‘la combidá’ y el reencuentro con amigos es la tónica. Como dice el estribillo de la sevillana de Cantores de Híspalis que de año en año se repite hasta la saciedad y más allá: “Olé, la noche está embrujada, niña enamorada, sol de Andalucía, que viva la alegría de mi gente y de mi pueblo, ¡vamos a bailar!”.

Una fiesta preñada de moda por los cuatro costados que hacen que las sevillanas y todas aquellas mujeres que se pasan por El Real de la Feria estén atentas a las tendencias que se imponen este año para lucir el traje de flamenca con garbo y tronío. Hoy comienzo una serie de encuentros con diseñadores de moda flamenca y complementos que nos dará unas pinceladas de lo que se mueve en este sector, que si bien no está en su mejor momento (¿quién lo está en plena recesión?) sí que pone una nota de alegría y color en el gris panorama.

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Quiero comenzar esta serie con el encuentro con la joven diseñadora Ana Morón, un nombre emergente dentro del sector de la moda flamenca que cuenta cada vez con más seguidores y fans. Ana es ante todo una emprendedora vocacional. Con tan solo 17 años se lanza a su primera aventura empresarial, una tienda de moda en su Umbrete (Sevillla), en la sentará las bases de todo lo que no tardará en llegar. Desde el principio tiene claro que la formación es el pilar sobre el que se ha de sustentar esta aventura y por ello estudio Empresariales en la Universidad de Sevilla, y al finalizar estos, da rienda suelta a su pasión de diseñadora matriculándose en la escuela de moda CEADE Leonardo. Pero ante todo queda claro a lo largo de nuestra conversación que se considera “empresaria de moda” ante todo.Su gran debut tiene lugar en el SIMOF (Semana Internacional de la Moda Flamenca) de 2008, donde participa en el desfile diseñadores nóveles con una colección que dejó su impronta. “Se llamaba Juegos de Niñas y el rasgo más peculiares que los estampados reproducían los famosos recortables de la Mariquita Pérez. Aquella fue una colección que la gente aún hoy  recuerda. Fue sorprendente, vendí toda la colección”. Aunque reconoce que le resultó difícil estar a la altura de las expectativas en aquel primer momento. “Me costó mucho porque aquel primer año no tenía ni costurera, y cuando me llegaban pedidos no sabía decir que no, porque por mi mentalidad de empresaria tenía claro que no podía dejar a las clientas en la estacada. El boca a boca es la herramienta más eficaz en este negocio y yo no podía desaprovecharla”.

En los diseños de Ana, si bien tienen un perfil rupturista e innovador, se puede percibir una base clásica que los hace tan favorecedores para la mujer. “Diseñar es enriquecer lo tradicional. Y fíjate que parecen conceptos irreconciliables: la tradición es algo estático y la moda es dinámica. Pero hay que tener mucho cuidado a la hora de innovar en esto de la moda flamenca, porque la línea entre innovación y vulgaridad es muy delgada, y se puede cruzar sin quererlo con demasiada facilidad. La moda flamenca es un sector donde hay diseñadores que crean moda y otros que se limitan a cambiar tejidos y adornos cada temporada. Para mí, verdaderos diseñadores solo son los primeros”.

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El perfil de Ana Morón es complejo y enriquecedor. El ser propietaria de una tienda de moda le facilita cogerle el pulso a la realidad del sector de una forma directa, diseñar su colección de moda flamenca le supone darle rienda suelta a su pasión y como colaboradora de una empresa de moda internacional ha podido conocer lo mejor y lo peor que este sector puede ofrecer a gran escala. Ella tiene muy claro lo que su clienta busca cuando recurre a su firma. “Mi clienta es una mujer que aprecia el diseño en todos los terrenos, no importa la edad o el nivel adquisitivo. Por eso yo me afano en crear trajes que las haga sentir que cuando entran en una caseta y se detiene el tiempo y ella se convierte en la protagonista”. El camino hasta aquí, que sigue siendo el principio de lo que ha de venir, ha sido un viaje donde la han acompañado el tesón y su visión de lo que quiere hacer. “Son cinco años ya, y si tengo claro que algo no ha de cambiar nunca es ni mi empeño por mantener la calidad ni el diseño. Juego con cada traje a buscar un equilibrio y no caer ni en el exceso ni en el defecto, ambas cosas empobrece la firma”. Le pregunto cómo se sobrevive en este sector en estos tiempos de tribulación económica y financiera. “Afortunadamente tengo un abanico muy amplio. Tengo mi comercio de moda desde hace 10 años, que es un seguro que me permite soñar como diseñadora. Y trabajo para una empresa internacional. Todo ello me evita estar condicionada. Mi deseo es crear cosas bonitas, el dinero no es mi prioridad”.

El secreto de su éxito es no imponer nada a su clienta. Tiene claro que su labor es la de catalizar los sueños de esta desde su universo creativo propio. “El mayor halago que me pueden hacer es decirme que no me parezco a nadie diseñando. El secreto del traje perfecto está en dar con la hechura idónea para cada persona. Yo estudio la fisiología de cada clienta y la aconsejo, a veces tengo que reconducir la idea con la que llega a mi taller porque lo que tiene en mente no es lo que más la favorece, pero siempre lo hago desde la formación, no del gusto… Yo le doy razones. La parte más difícil no es el patronaje sino captar el espíritu de cada persona y hacerlo casar con el mío al diseñar”.

Su colección 2011 se titula Nenúfares y se inspira en la obra del pintor impresionista Claude Monet y está repleta de pequeños detalles art decó. De su taller pueden salir cada campaña unos 60 trajes. Y a pesar de que el cielo para los empresarios como ella está un poco gris en estos momento ella adopta una actitud cien por cien proactiva. “Actitud positiva ante todo. La moda es una filosofía de vida, y yo creo que cada persona es dueña de su destino. Mi herramienta es el trabojo y no creo nada en las subvenciones, sino que debe ser la propia persona la que debe pensar ‘¿cómo me la puedo maravillar para conseguir esto o lo otro?’ No espero nada de nadie solo de mi visión y de mi trabajo”.

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www.anamoron.com

¡Que nos vamos a la Feria de Abril de Sevilla!

Viernes, 4 Abril 2008

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Sevilla no puede dejar de mirar al cielo. Primero por la Semana Santa, e inmediatamente después por su Feria de Abril. Ya es costumbre que la Feria se pre-estrene con un chaparrón que haga caer los farolillos y asiente el albero del Real, pero este año se prevé que esto ocurra entre el lunes y el martes, desluciendo, si ello fuera posible en los ánimos de los sevillanos, el Alumbrao. Este lunes comienza todo, aunque para aquellos que tienen la suerte de poseer caseta propia ya hace algunos días que la Feria es cita social obligada. Y digo suerte, además de privilegio, porque el que no sea de Sevilla es probable que desconozca que existe una lista de casi 2900 solicitudes en curso, alguna de ellas de una antigüedad de 19 años, a la espera de que alguien se despiste y se le pase el plazo de renovación de la licencia. Este año han salido de esa lista tres peticiones que por fin han conseguido hacerse con su caseta.

Pero aquí hablamos de moda. Y lo cierto es que la Feria de Abril de Sevilla, y todas las ferias del sur que vendrán después, son un microcosmo dentro del mundo de la moda, porque ya conocen aquel manido dicho de nos recuerda que el de flamenca es el único traje regional que evoluciona y está sujeto a tendencias. Por no hablar de cifras, que para los neofitos pueden sonar espeluznantes: el sector mueve más de 120 millones de euros anuales y posee una feria profesional (con pasarela) propia, SIMOF. Y es que el buen ‘feriante’ ha de atenerse al protocolo en el vestir: ellos con su traje de mañana o tarde, según corresponda, con corbata; y ellas con sus trajes de flamenca, que cada año se complementan a la moda, y en el caso de vestirse más de un día lo recomendable es no repetir traje. Por eso la caza y captura del traje perfecto comienza más o menos por febrero, y es de lo más artesanal, porque aunque existe el pret-a-porter, lo que prima es la costura que traduzca los gustos de la clienta al pie de la letra, siempre con el toque personal que distingue a cada diseñador/a. Y como hay que seguir las tendencias, la renovación del armario es contínua.

Uno de los valores emergentes de la moda flamenca que más está dando que hablar es el joven gaditano Jose María Cañavate, la gran revelación y punta de lanza de una nueva generación, y que propone una renovación estética fundamentada en las técnicas de siempre. “Para que un traje de flamenca esté bien hecho tiene que cumplir tres claves: elección adecuada del tejido en cuanto a forma y calidad, que incorpore diseño e innovación, y que el patronaje y confección sean esmeras” nos explica Jose María. “En la moda flamenca hacemos especial hincapié en la colocación y confección de los volantes, y me atrevo a decirte que he conseguido que el público diferencie mis vestidos precisamente por eso, pero el secreto de mis volates no lo puedo revelar”. Quizás ese secreto resida en que Cañavate es Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, y toda esa ingeniería aprendida académicamente está al servicio de sus espectaculares faralaes.


La colección 2008 de Cañavate se titula ‘Los Canasteros’, como el famoso tablao madrileño, y es que su inspiración versa sobre la cultura flamenca de 1960, época en la que surgen los tablaos más relevantes de España. “De mi sello distintivo destacaría las tintadas ‘especiales’ de mis vestidos y la conjugación de colores. Este año, por ejemplo, he apostado mucho por el rojo y el morado. También es muy característica de mi firma la forma en que coloco los volantes que parecen claveles o rosas. Otro rasgo sería el fleco, lo utilizo muchísimo en todas mis colecciones, me encanta el fleco y crear nuevas formas con él. Del mismo modo que el arquitecto construye, yo también lo hago, pero sobre un maniquí”.

Aunque no todo el mérito corre a cuenta de los diseñadores, porque hasta el momento no se ha encontrado un traje de flamenca (bien hecho) que no resalte la belleza, feminidad y sensualidad de la mujer.