Blogs

Entradas con etiqueta ‘Grace Coddington’

Grace y su verdad edulcorada

Martes, 27 Noviembre 2012

grace.jpg

No quería abordar el tema de la biografía de Grace Coddington sin haberla leído previamente. No la he terminado, he ido a capítulos de su vida que me interesaban especialmente, y así contrastar qué grado de similitud encontraba con lo que públicamente se sabe de ella y aquellos episodios que han construido su mito. Sí, mito, por mucho que Grace insista en recalcar desde el principio del libro que ella era una persona anónima hasta la irrupción en su vida del documental The September Issue, lo cierto es que ella ya era un personaje con dimensiones de leyenda dentro de la industria.

Me ha parecido en líneas generales que su relato de la historia es bastante honesto, incluso reconociendo que ella no es precisamente una persona fácil. Si bien parece que en el imaginario popular se ha forjado la idea de que el tándem Wintour/Coddington es un arquetipo del poli bueno/poli malo, lo cierto es que quienes trabajan con ellas saben que el poli bueno debe estar de baja por depresión desde que ambas arribaron a Vogue USA. Pero Grace no lo esconde, y eso le honra.

Para ser franco lo que más me interesaba de la historia (aunque a posteriori me ha enriquecido mucho otros pasajes) es la relación que mantuvieron Coddington y Wintour en la etapa final de la primera en Vogue (Reino Unido) y su reencuentro en Nueva York cuando Anna está a punto de coger las riendas de Vogue USA. Mi principal fuente de contraste es la polémica biografía no autorizada de Anna firmada por Jerry Openheimer (Front Row. Anna Wintour: What lies beneath the chic exterior of Vogue’s Editor in Chief). Lo primero que contrasté fueron los motivos de que Grace abandonara su reino dorado como directora de moda en Londres para convertirse en la directora de diseño de Calvin Klein. Y aunque el motivo de fondo es el mismo, Grace tiende a edulcorarlo y banalizarlo porque supongo que pretende seguir trabajando y no recibir el finiquito.

Grace dice que cuando Anna llegó a Vogue (UK), como paso preparatorio a su derrocamiento de Grace Mirabella en Nueva York, todo cambió en la revista. El nivel de exigencia de Anna y su obsesión por el control de cada foto, su total cambio de métodos en una revista de empleados hasta cierto punto relajados… Todo eso hizo que Grace aceptara la propuesta de Calvin, a la vez que, dice, aprovechaba para afianzar una relación incipiente con su actual pareja. Grace tiene la suficiente habilidad para soltarnos el mote que la prensa le puso a Anna y que tanto la molestaba, “Nuclear Wintour”, sin que Anna pueda molestarse puesto que lo hace como reproche a esos medios que la atacaron (aunque si de verdad la apreciara simplemente lo hubiera omitido, ¿no os parece?).

Lo cierto es que Openheimer recoge una serie de declaraciones de ex-empleados de Vogue y amigos de Grace de aquella época que ponen nombre a lo que Anna hizo con Grace: moving. Anna allá donde llegaba marcaba su territorio, y en Londres se encontró con la reina Coddington y la ambiciosa Liz Tilberis aliadas como viejas amigas. A las dos les terminó haciendo la vida lo suficientemente “agradable” como para que aceptaran otros puestos en otros lugares. Incluso humilló a Grace en una ocasión (que se sepa), que se cuenta en el libro de Openheimer, sacando a la directora de moda de un almuerzo para que acudiera al despacho como si fuera una simple asistente.

No sorprende que Grace saliera pitando de allí, lo alucinante es que cuando se enteró de que Wintour se hacía con el control de Vogue USA se precipitara en llamarla y pedirle estar en su equipo. Anna no lo dudó, la citó en Da Silvano a las seis y fue directa al grano: “Empiezo el lunes. ¿Quieres empezar conmigo?” ¡Qué generosa! ¿O no? No. Hay que verlo de esta forma: Simplemente Anna había amaestrado a un buen perro de raza y rebelde. Lo había apaleado para que aprendiera quién mandaba y cuando el perro había bajado la testa y suplicado su mano en el lomo, no dudó en aceptarlo en su indudable posición de dominación. (Anna siempre ha tenido tendencias dominadoras, o así lo cuentan quienes vivieron la relación con Georgia Gunn, su asistente en Viva y New York Magazine).

Hay que leer ambos libros mencionados. Imprescindibles.