Blogs

Entradas con etiqueta ‘Hackett’

Unas manos de verdadero caballero

Martes, 4 Noviembre 2014

Ayer tuve una reunión con el ejecutivo de una firma que era la quintaesencia del ejecutivo impecable. Bien vestido, buen corte de pelo, maneras enérgicas pero amigables, una forma de hablar los zapatos). Yo estaba sentado en una pequeña sala de espera cuando él salió personalmente a darme la bienvenida (todo un detalle que te gana desde el minuto cero). Fue verlo y atribuirte todas las bondades de las que puede hacer gala el ser humano. Me tiende la mano, me levanto con la menos gracia y agilidad posible (¿por qué hacen los sillones de espera tan bajos y mullidos?), se la estrecho y… ¿¿¿??? Algo falló. No es que quedara desacreditado por este pequeño detalle, pero lo volvió a hacer un ser humano e imperfecto a mis ojos. ¿Qué pasó? Su mano era áspera, como la de un labriego.

Ahora  podría hacer un decálogo de cómo cuidarse las manos, una lista de productos básicos para mantenerlas perfectas… Pero no, los hombres somos más minimalistas: un solo producto de fácil uso y eficacia total, no tenemos tiempo ni ganas de cuidarnos en exceso. Me pongo a pensar y soy consciente de que muchas cremas de manos cumplen estos requisitos, pero he decidido reseñaros un producto  que me encantó cuando lo probé, la Moisturising Hand Cream de Murdock, una firma francesa de los hombres que les gusta cuidarse como un verdadero caballero.

manos.jpg

Esta crema es una combinación de karité y manteca de cacao que calmar, nutre y protege las manos, a la vez que los aceites de almendra y nuez de macadamia dulces hidratan la piel y ayudan a combatir los signos de envejecimiento. La línea de cuidados masculinos de Murdock responde a la necesidad de un tipo de hombre usuario de barberías en vez de peluquerías. Precisamente cuando esta firma abrió su primera barbería en 2006 lo que se buscaba era recuperar el lujo masculino de esos establecimientos para caballeros de la era victoriana, “un refugio elegante y acogedor para un caballero moderno para tomar el tiempo para relajarse, tomar una cerveza o whisky y construir una relación con su barbero”. Ese concepto conquistó a una prestigiosa firma de moda, Hackett, y podemos actualmente encontrar las peluquerías Murdoch en con centros Hackett de Spitalfields, Covent Garden y Sloane Street.

Una actitud diferente

Lunes, 25 Agosto 2014

perry-ellis.jpg

Campaña o/i 2014 de Very Perry Elllis 

Yo soy muy de Diana Vreeland, la gran sacerdotisa de la moda del siglo XX. Y sus máximas son para mí ley. Para esta temporada otoñal que encaramos creo que deberíamos hacer un mantra de algunas de sus fases lapidarias. Por ejemplo: “No temas ser vulgar. Lo verdaderamente terrible es ser aburrido y común” o  “Demasiado buen gusto, aburre”. Y de pronto pienso en el traje de tres piezas y en cómo el paradigma de la elegancia puede hacernos parecer totalmente fuera de órbita.

¿Puede seguir de modas el traje con chaleco y no suscitar miradas de asombro? Sí, basta con que nos saquemos la chaqueta y la sustituyamos con una alternativa más ‘light’. Las campañas de las firmas de moda son un buen termómetro de ideas, y en esta ocasión alguna firma nos muestra cómo hacerlo (el usar de una forma diferente el traje de tres piezas) sin perder un ápice de estilo.

El lema de la campaña de Perry Ellis viene a ser que no nos tomemos a nosotros mismos, y mucho menos a la moda, demasiado seriamente. Un ejemplo de cómo hacerlo es sustituyendo la chaqueta del terno por un cárdigan ligero. Por otro lado tenemos a Hackett, que primero nos lo propuso sobre la pasarela y después ha reproducido la idea en su campaña estacional, cambiando la chaqueta del tres piezas por plumas o una chaqueta enguatada.

hackett1.jpg

Temporada o/i 2014/15 de Hackett: campaña (izquierda) y sobre la pasarela (derecha)  

Reglas de coordinación (I)

Lunes, 9 Noviembre 2009

retro-el-ganso.jpg

Una vez, en una conferencia que daba la insigne Covadonga O’Shea, ex-directora de Telva, esta dijo que ella prestaba una máxima atención a los zapatos de los demás, ya que por los zapatos se puede conocer a la persona que los lleva. Enseguida me miré los pies: zapatos marrones, clásicos, deslustrados, baqueteados, cómodos, realmente anodinos… ¡Oh, Dios mío, esos zapatos eran YO! Así que no pude más que darle la razón a la señora O’Shea y desde entonces lo primero que miro de la gente que me presenta son los pies.

Si hay algo que no soporto es que la gente lleve los zapatos por libre, es decir, cuidan muchos su imagen, la planifican, la depuran cada mañana frente al espejo… y después se ponen los primeros zapatos que tienen a mano (que es justo lo que hago yo, por eso me odio tanto y me repito en el espejo “tío, no te soporto”, porque tengo manías que ya no puedo tolerar).

Alguien me dijo el otro día que debía escribir un libro que estableciera reglas matemáticas para conjuntar la ropa, para que aquellos sin ningún sentido de la coordinación pudieran tener un punto de referencia en su vida. Medité sobre ello, y es que la verdad es que no hay reglas fijas, es cuestión de impacto visual. Por supuesto, si llevas un cinturón marrón no deberías llevar zapatos negros, y viceversa… y cosas así, pero eso ya es cuestión de sentido común. Las mujeres siempre han creído que los zapatos han de ir conjuntados con los bolsos, y yo en eso no estoy nada de acuerdo, es más, me parece que conjuntar dos complementos tan visibles da cierta rigidez a la imagen.

Para mí, la piedra angular de toda imagen es la chaqueta que se use. Lo determina todo TODO. En el caso del hombre la camisa ha de elegirse en función a la chaqueta, los pantalones no pueden desentonar con ella… es más, creo que es la prenda que te defina 100%. Un ejemplo: llevo una chamarreta de cuadros de aires vintage, como la que muestro de El Ganso, pues está claro que tengo un espíritu un tanto bohemio pero práctico, un poquito romántico y creativo, pero sin extremismos… nada de lo que nos pongamos puede decir más sobre nosotros. O pongamos por caso la chaqueta de punto de Hackett de más abajo: intelectual pero pragmático, conservador pero con ese puntito progre que ponen las coderas…Hemos elegido la chaqueta (consciente o inconscientemente) para que lance un mensaje claro sobre nosotros, ¿vamos a estropearlo con unos zapatos que no estén a la altura? En ambos caso he elegido unas zapatillas para ‘des’-formalizar el look, y en ambos caso he buscado la coordinación con las chaquetas.

Ahí tenemos una buena regla a seguir: coordinar los zapatos con la chaqueta. Una vez más la chaqueta es la piedra de toque de todas las demás decisiones que tomamos al vestirnos. No es que busquemos una ‘identidad’ entre chaqueta y zapatos, pero sí una ‘identificación’.

Conclusión: me encantan los aires retro en el mundo masculino.

retro-look-2.jpg