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Plan de 48 horas para organizar la comida de Navidad con los millones que te han tocado a la lotería

Jueves, 22 Diciembre 2011

Vale, no me ha tocado, otro año conformándome con tener salud como el 99% de los españoles. La Lotería de Navidad ha pasado de largo. Me queda el consuelo de que mi inversión en ella ha sido mínima. Pobrecitos los que se hayan gastado el oro y el moro en lotería y no tengan más que una triste pedrea. Lo más triste es que cuando te toca una suma ‘indecente’ te bloqueas y no tienes ‘indecencia’ para gastarla, que es como hay que despilfarrar ese tipo de dinero fácil: indecentemente. ¿Queréis que os diga qué  haría yo en 48 horas con ese dinero (con parte, claro)? A ver si doy alguna idea para los afortunados. Para compartir mi alegría me pondría manos a la obra para organizar una buena comida de Navidad para los míos y para ello…

Lo primero es pillar a uno de esos señores con traje que pululan por las administraciones de loterías que han dado premio y que van repartiendo tarjetas. Vale, me puedes custodiar mi décimo, pero quiero cash ¡ya! Con dinerito fresco en la cuenta me iría al aeropuerto. “Señorita, un billete para Londres en el primer vuelo que salga”, y si los pilotos están de huelga pues me compro uno y Santas Pascuas.

Primera parada: El 167 de New Bond Street. ¡Asprey! La tienda dedicada al lujo más exquisita de Londres. Allí encontrarás principalmente joyas. No te prives, súrtete, ¡te ha tocado la lotería! Pero básicamente mi visita allí es para proveerme de toda la utillería para la comida de Navidad: vajilla, cubertería, cristalería… ¡Todo! Si vas a dar una comida en condiciones no puedes usar una vajilla comprada de oferta en Lidl.

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Cogemos el primer avión hacia París, llegamos a tiempo para que  en el 24 de la rue Faubourg Saint Honoré los atentos empleados de Hermès nos franqueen el paso al paraíso de la exquisitez. Allí me proveo de mis galas para la comida y regalos varios para mis invitados. Siempre he dicho que personalmente podría vivir simplemente de Hermès, tienen todo lo que me podría hacer la vida un poco más agradable.

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Para cuando llego al aeropuerto ya tengo un vuelo nocturno que me llevé a Nueva York. Allí pasaré el día 23. Bueno, la ciudad en si no me importa, lo único que voy a ver de ella es Saks Fith Avenue. Allí compraré la comida. Sí, ya lo sé, comprar la comida en Nueva York es una excentricidad. ¡Pero estoy loco, me ha tocado la lotería! Y no te vas a ir a Mercadona a comprar la comida de Navidad teniendo la magnífica sección gourmet de Saks que no tiene parangón. De paso me hago un repaso integral en uno de los salones de belleza que hay dentro de estos department stores.

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Y vuelo nocturno a España. Cuando llego me doy cuenta que no estoy agotado porque ciertamente viajar en primerísima clase no es una experiencia comparable a mis otros viajes en los que he tenido que dormir en un incómodo sillón de turista con una raquítica almohada que siempre aparece al final del pasillo cuando despierto.

En la limusina alquilada que me lleva a casa repaso que no me falte nada: menaje de hogar, regalos, nuevo vestuario, comida… Y justo cuando la limusina aparca frente a la puerta de casa me doy cuenta de una cosa que no  había previsto. Reparo en que ni mi casa, ni mi familia, ni mis amigos, ni mi antigua vida en general, hace juego para nada con las nuevas chucherías  deluxe que he adquirido en los últimos dos días. Así que me planteo si debería cambiar de familia y amigos y buscar una más acorde con mi nuevo estatus. Gente más a mi nivel económico y excelente gusto. Un nuevo círculo de amistades en plan “hola, Piluca,  ¿qué tal?, tu hija salía monísima en el ¡Hola!, ¿vas a Saint Tropez estas vacaciones?”. ¿Pero y si yo no encajo con mis nuevas amistades? ¿Y si me hacen el vacio por considerarme un nuevo rico y un arribista loteril? Cuando quiera recurrir a mi antiguo círculo pueden que me den la espalda por haber sido un cretino creído. De pronto me entra pánico: ¿y si el dinero me cambia tanto que me quedo solo en la vida?

¡Uf, qué alivio, pero si no me ha tocado la lotería, qué demonios!

Beba Elorza, caligrafa y artista. Lujo hasta en el mínimo detalle.

Lunes, 4 Julio 2011

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Hoy ha comenzado la semana de la Alta Costura en París. Una semana dedicada a la exquisitez y al refinamiento, a las grandes puestas en escena, pero sobre todo, a la grandeza y el lujo residente en los detalles invisibles. No, no voy a hablaros de las colecciones de Alta Costura, lugar habrá para ello más adelante. Hoy quiero hablaros de refinamiento, ese valor en extinción que de vez en cuando te sorprende.

Hermès. Este descubriendo viene de la mano de Hermès. Es la historia de una curiosidad que me lleva a indaga:

Recibo una de las exquisitas invitaciones de la maison Hermès y me fijo en la primorosa escritura de la dirección del sobre y de la invitación. Empiezo a darle vueltas al asunto.

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¿Es posible que Hermès recurra a un calígrafo para que ponga las direcciones a los sobres? Imposible, si deben ser cientos de cartas. Esto debe ser una tipografía de ordenador, ¿no? Espera, si te fijas las letras que se repiten no están escritas igual. Descartada la hipótesis de la tipografía. Para resolver el misterio escribo a la responsable de prensa de Hermès Iberica y me responde: “Tenemos una maravillosa calígrafa, se llama Beba Elorza”. Así que me pongo a indagar y doy con ella. Me cuentas que trabaja para Hermès desde hace unos cuatro años como freelance. Pero no solo para ellos: “Trabajo para otras firmas de lujo que me contactan directamente como Cartier, Loius Vuitton, etc. Pero sobretodo me encargan trabajos de caligrafía agencias de comunicación y organización de eventos que son contratadas por las firmas, con las agencias que más trabajo son Equipo Singular, Globally, Quid Quid, Cienvolando, etc”.

Me explica cómo se inició en esto de la caligrafía. “Fue de casualidad; le hice a una amiga su caligrafía de sobres cuando se casó, y lo vio la dueña de una imprenta de invitaciones de boda y me empezó a llamar, y luego de boca en boca…  Yo iba a un colegio británico donde era obligatorio escribir con pluma y donde daban mucha importancia a las aptitudes de cada uno. Y siempre me gustó el arte, y cuando teníamos que hacer trabajos yo era feliz, las portadas eran como pergaminos antiguos, con letras en dorado, sombras, dibujos…. Cuando llegó la era del ordenador me dio mucha pena”.

Afortunadamente quedan personas que creen en el poder de la tinta sobre el papel… a mano. Casi todos los que hemos pasado por la universidad hemos terminado con la escritura deformada por el vicio de tomar apuntes a toda velocidad. Yo en tercero de carrera ya desistí de reinterpretar mi propia letra y fotocopiaba los apuntes de mi amiga Mariló directamente, que venía del colegio de monjas de la Sagrada Familia y conservaba una caligrafía esmerada. Afortunadamente a Beba no le ocurrió lo mismo: “Yo estudié derecho en la Complutense y saqué media de notable” me cuenta, “se me daba bien, pero sabía que no era lo mío. Empecé a trabajar en despachos de abogados y simultáneamente los fines de semana o por las noches hacía mis encargos de caligrafía, pero llegó un momento que tenía tantos encargos, y que me los pagaban bien que me compensó dejar la abogacía para dedicarme en exclusiva a la caligrafía e ilustración. Y ya llevo más de 5 años en ello. En la época del colegio recibí clases de pintar en carboncillo, acuarela, oleo, y otras disciplinas y ya es algo que te queda, pero durante los 5 años de carrera de derecho lo dejé bastante aparcado. Ahora llevo dos años recibiendo clases de acuarela que para mis encargos de bodas me viene muy bien”. 

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¿Acuarelas? ¿También pinta acuarelas? “Hago todo lo relacionado con bodas; como caligrafía de sobres, diseño e ilustración de planos, acuarelas personalizadas de las Iglesias y casas donde de casan los novios, también sus libros de testigos, meseros…” Espera. De pronto me doy cuenta que tengo un tarjetón colgado en la pared de mi despacho con una acuarela asombrosa que posiblemente sea obra de Beatriz.

Beba es la envidia de muchas madres porque el camino que ha escogido le permite trabajar en casa y estar mucho tiempo con su bebé. Se despide diciéndome “gracias por interesarte por este mundo tan pequeño de la caligrafía”, a lo que yo le digo ahora: “no, gracias a ti por hacernos la vida un poco más agradable estéticamente hablando”.

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Os preguntareis qué tiene que ver este post con la Alta Costura. Pues es evidente: los detalles son los que importan. Una buena caligrafía en la dirección que encuentras en tu buzón puede suponer un momento muy agradable (no, en serio, no estoy siendo ñoño) y cuando hablamos de casas epítome del lujo como Hermès nobleza obliga.

Tres latidos vivificadores en el corazón de la semana de la moda parisina

Martes, 8 Marzo 2011

París se ha convertido en estas fechas en el corazón de la moda. De pronto, cuando estamos sumergidos en la habitual rutina de presentaciones, nuestra presión arterial se altera gracias a que París nos bombea adrenalina. Lo más esperado sucedía allí, y no me refiero precisamente al Caso Galliano, que también ha contribuido a que esta ocasión sea ‘inolvidable’. De todo lo que llevamos visto me gustaría destacar tres momentos, tres colecciones sinceramente espectaculares:

El debut de Christopher Lemaire al frente de Hèrmes lo ha consagrado como uno de los creadores más versátiles del momento. Si bien supo revitalizar el sport chic de Lacoste, ahora ha sabido adaptarse perfectamente al lujo discreto (pero inequívoco) de Hermès. Una propuesta exquisita, sublime, de las que hacen la boca agua…

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Otro debut, el del polifacético Nicola Formichetti al frente de la dirección creativa de Thierrry Mugler (una casa desaparecida del mapa) nos ha traído otra agradable sorpresa, que no es precisamente ver a Lady Gaga (su musa y ‘producto’) sobre la pasarela. La colección realmente es fantástica, divertida y recoge el espíritu Mugler al milímetro.

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Y para cerrar quiero señalar la colección de Haider Ackermann como una de las más solidas, creativamente hablando, del momento. Su nombre es uno de los más repetidos en las quinielas para elegir sucesor a Galliano, pero quizás esta colección en concreto esté más cercana al espíritu de Yves Saint Laurent, entre otros motivos por el exhaustivo estudio que hace del smoking y el uso de blanco y negro como eje vertebrador.

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Tres propuestas magistrales que nos devuelven la ilusión por la moda en un momento en que la pasión parece haber sido olvidada en aras de la comercialidad.

Cuellos bohemios

Mircoles, 5 Noviembre 2008

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Esta nota de estilo nace a colación de unas fotos recibidas en las que se ve a Rafael Medina, Duque de Feria, luciendo unas fantásticas gafas Persol (concretamente el clásico modelo 714). Más allá de las gafas, que son realmente estupendas y con ‘actitud’, lo que me hizo reflexionar fue el conjunto. Es indudable que la apostura de Rafael es una mezcla de porte aristocrático y un físico muy singular. Lo primero que te sorprende cuando lo tienes frente a frente es su altura y el lenguaje corporal (no me imagino a Nati diciéndole a su hijo lo que tantas madres repiten a diario, aquello de “niño, ponte derecho”). Pero lo que distingue en concreto Rafael es que en todo estilismo introduce un toque de color o modernidad. En este caso destaca el fular pirata que le adorna el cuello, pero en otras bien puede ser un colorido pañuelo en el bolsillo de la chaqueta que va por libre pero que otorga el toque chic. 

El cuello es un punto esencial al que van dirigidas todas las miradas, y es evidente por la importancia que cobran las corbatas en todo look masculino. ¿Pero por qué no le terminamos de perder el miedo a otros complementos como los fulares? Yo propongo que el toque de color navideño venga de mano de los fulares, que pueden ser llevados como sustitutivos de la corbata o sobre ella si viene al caso.

No seamos aburridos y apostemos por el color. Entre las propuestas de Hermès para estas Navidades que se acercan (¿o ya han llegado?… ya he visto luces navideñas instalándose) encontramos maravillosos écharpes en cachemira sacados del arco iris, y si nos vamos a cualquiera de las tiendas de la firma SoloIO podemos hacernos con un fular de lana en tonos degradados que es una auténtica delicia. 

Un poquito de actitud bohemia es el mejor complemento cuando llega el frío.

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Las listas de esperas son lo más.

Mircoles, 1 Octubre 2008

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Conozco una chica, una de esas princesitas de Park Avenue, las Bergdorf Blondes de la novela de Plum Sykes, que una vez me dijo sin rubor en las mejillas que a ella no le interesaba nada que no tuviera lista de espera. Personalmente me pareció un despropósito, porque uno de los encantos que tiene ser millonario es el trato preferente, el no tener que hacer colas y que tus deseos sean cumplidos al segundo de ser sugeridos. Pero como no soy millonario no le encuentro el punto a eso de que me hagan esperar en interminables listas de esperas para conseguir algo, que es precisamente lo que llevo toda mi vida haciendo sin ser rico. Ahora resulta que ser millonario no consiste en evitar las colas, sino en aprender a disfrutar de ellas. 

Y es que a un verdadero millonario nunca se le ocurriría saltarse la cola de espera para hacerse con un bolso Birkin de Hermès (sería demasiado humillante intentar hacer uso de su posición y que no le sirviera de nada). ¿Cómo se les habrá quedado el cuerpo a todas las de la lista de Hermès al leer el libro de Michael Tonello (un estadounidense residente en Barcelona propietario de un salón de belleza) titulado Bringing Home the Birkin en el que asegura haberse hecho con más de cien Birkins sin pasar los dos años pertinentes en waiting list. Su técnica parece ser que es entrar en las tiendas de Hermès como si fuera un cliente habitual y empezar a gastar miles de euros en chucherías para poner la guinda pidiendo un Birkin. La dependienta, según él, entra al instante en la trastienda y le sirve uno ipso facto. Tonello afirma que la lista de espera es un elemento de marketing más y que no responde a la realidad sino que sirve para crear el aura de exclusividad. 

¿Recuerdan el horrible bolso de Vuitton llamado el Tribute Patchwork que costaba el año pasado alrededor de 40.000 €? Se crearon 24 unidades. ¡Pues hubo quien lo compró, a pesar de ser tan feo, por el mero hecho de ser exclusivo y tener que entrar en una lista de espera! Supongo, a la vista de esto, que los millonarios de todo el mundo deben tenernos a los españoles una envidia feroz por nuestra sanidad pública. Y nosotros, desagradecidos españolitos, clamando porque desaparezcan las listas de espera de la sanidad cuando es lo último de lo último. 

Lo menos que se le puede pedir a un bolso si va a costar una millonada y vamos a tener que sufrir una lista de espera es que esté a la altura de nuestras expectativas, como las creaciones ¨made to order¨ de JaF (Just a Few) [arriba], firma que puede presumir de tener el bolso más caro que actualmente se encuentra a la venta (de 13.920 a 34.800 euros dependiendo de los materiales). Sus líneas elegantes y clásicas lo hacen ideales para convertirse en una ‘inversión’. Un bolso-joya de elaboración artesanal, a medida, con pieles exquisitas (cabra, búfalo, cocodrilo, avestruz y pitón) y la más fina joyería (oro de 18 quilates y diamantes incrustados que componen todos sus herrajes). Pero no son el colmo del lujo por el bolso en si (que también) sino porque sólo se vende mediante invitación y escogiendo a la clientela más selecta a través de las mejores joyerías del mundo, distribuidoras de sus invitaciones. Y es que las diseñadoras Teresa Roca y Veronica Mondelo han debido de darse cuenta de que los únicos que no entran en crisis son los grandes capitales.

Jypsière 37 de Hermès, ¿el Birkin masculino?

Mircoles, 13 Agosto 2008

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Un pequeño adelanto otoñal de Hermès que está llamado a convertirse en un nuevo clásico de la casa. En su colección hemos encontrado un bolso masculino que nos parece rupturista: el Jypsière 37 Bag en piel de becerro Clémence Taurillon. 

Este bolso nace de la febril fantasía de Jean Paul Gaultier que deseaba fusionar el estilo faltriquera deportiva con el bien conocido y codiciado bolso Birkin de la casa. Vienen en dos tamaños, uno más pequeño de carácter femenino y otro más grande para los hombres. 

No me puedo resistir a contar las anécdotas alrededor del Birkin Bag que inspiran a esta delicia que hoy reseñamos. El modelo Birkin está inspirado en la cantante y actriz Jane Birkin y su génesis y avatares han hecho correr rios de tinta, sobre todo el que tenga lista de espera de alrededor de 6 años para hacerse con uno (y prefiero no hablar de precios). 

Unos dice el Birkin nació a raíz de que Jane coincidió con el (para ella desconocido) CEO de la firma, Jean-Louis Dumas, en 1984 en un vuelo de París a Londres. Al abrir su cartera un montón de notas sueltas cayeron al suelo y Dumas las recogió. Empezaron a hablar de cómo sería la cartera ideal, incluso realizaron unos bocetos. Poco después recibiría ese bolso hecho realidad con una nota manuscrita de Dumas. 

Hay otros que dicen que la casa Hermès la llamó para que recogiera su prototipo y cuando está se marchaba le preguntaron si no olvidaba algo. Ella, confusa, terminó cayendo en la cuenta de que lo que querían era que abonara el bolso. También dicen que después se disculparon por la confusión, le reembolsaron el dinero y desde entonces tiene asegurado un 10% de descuento en Hermès.

Es lo que tienen los mitos como el bolso Birkin, que dan para mucha literatura.

Vajillas de fondo marino

Mircoles, 30 Abril 2008

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Les Trésors de la Mer de Versace para Rosenthal

La mesa también tiene derecho a disfrutar del espíritu vacacional que nos invade desde que el calor vuelve a nuestras vidas con vocación de permanencia. Empezamos a preparar escapadas de fin de semana que hay que afrontar, como todo en la vida, con estilo. Siempre hay que tener una vajilla para la ocasión, y cuando nos acercamos a la playa con nuestra cesta de picnic hay que estar seguro que la vajilla que llevamos esté a la altura del espíritu marinero que portamos en nuestros ánimos. 

Por eso sugerimos hacerse con una bonita vajilla de motivos marinos. Por un lado podemos destacar la creada en 1994 por la casa Versace para la prestigiosa firma Rosenthal que lleva por nombre Les Trésors de la Mer que recoge la obsesión del diseñador italiano por la mitología clásica, en concreto en mundo submarino del dios Neptuno donde estatuas, algas, conchas y perlas viven entre tesoros hundidos.  

Para los amantes de las vajillas en blanco, que son muchos, destacamos la colección Ocean de Dibbern, casa que representa el mejor hacer alemán en cuanto a porcelana se refiere. Una vajilla en estricto blanco sólo roto por motivos posicionales de peces, conchas o algas. También de corales y conchas va la colección Seashell and Coral que se puede adquirir en www.bongenre.com en multitud de combinación de colores, aunque quizás para relajados momentos de picnic en la arena una buena alternativa sería la serie Maisy’s Daisies de inspiración florar pero de colores muy marinos. Una vajilla de 13 piezas para 4 personas cuesta 105$, pero claro está, los gastos de transporte extras desde Estados Unidos son compensados por la depreciación del dólar. 

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En sentido de las agujas del reloj: Vajilla Maisy’s Daisies en Bongenre.com; colección Ocean de Dibbern; y Faune et Flore du Lagon de Hermès.

Para finalizar atenderemos a la exquisita elaboración de la serie de Faune et Flore du Lagon de la casa parisina Hermès. Una vajilla de corte cuadrado donde los motivos ornamentales son cangrejos, conchas, peces… que viene a poner un toque divertido a la vez que distinguido a las comidas estivales, y cuya decoración viene inspirada en la obsesión por India que esta temporada define todas las colecciones de esta casa francesa dedicada al lujo en todas sus vertientes. 

Advertencia: Si monta un picnic primaveral a pie de playa es conveniente llevar vajilla, pero es preferible preparar buffet frío que pueda comerse sin cubiertos y dejarse de formalismos excesivos.