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Eric Gallais, diseñador de complementos: “El Made in Spain es sinónimo de calidad, de tradición, pero también de innovación”

Viernes, 20 Septiembre 2013

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La carrera del diseñador de accesorios Eric Gallais realmente impresiona. Se formó bajo el ala de Yves Saint-Laurent, con quien trabajó diez años, de 1989 a 1999, diseñando para mujer, tanto para Alta Costura como para el prêt-à-porter de lujo, así como las colecciones de bolsos para mujer de YSL Rive Gauche junto a Alber Elbaz y las líneas de bolsos y carteras para hombre junto a Hedi Slimane. Cuando llega Tom Ford a la casa pasa a ser Senior Designer hasta que es fichado por Loewe como responsable de los accesorios contándose entre sus proyectos más interesantes el “lifting” de la línea emblemática “Amazona”.

¿Cómo nace en ti el amor al diseño? Para ser franco no tengo ni idea, desde siempre me ha encantado dibujar, me ha encantado la pintura, la fotografía, la moda y siempre he dibujado, es algo que tengo dentro de mí.

¿De las personalidades de la moda con que has trabajado quién te ha impactado más? Yves Saint Laurent, porque tenía una visión tan justa, precisa y bella.

¿En qué momento te das cuenta que lo que quieres es lanzar tu propia firma? Hacía tiempo que quería hacerlo, era algo que estaba latente, y llegó un día que evidentemente me sentí listo gracias a mi socio Carlos Baranda, que fue el catalizador del proceso.

¿Cuál dirías que son tus señas de identidad al diseñar? La esencia de los bolsos… ¡Líneas puras!

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Stars Collection de Eric Gallais

¿En qué se nota el continuismo con todo lo que has hecho para otras firmas? Siempre he trabajado con firmas con mucha personalidad y señas de identidad marcadas como Loewe, ¡¡y con logos!!! La continuidad se centra en el amor a los bolsos bien hechos, con materiales de calidad excelente, bolsos que envejecen bien, que sean de y para toda la vida.

¿Y dónde está la ruptura con todo lo hecho anteriormente? La ruptura está en que quería hacer algo sin logo, que la gente apreciara el bolso por él mismo, que sea un compañero fiel.

¿Qué te parece más interesante de diseñar para hombres, que tradicionalmente están más cerrados a las innovaciones? ¡Adoro diseñar para hombres! Es verdad que el hombre tiene un modo de consumir distinto al de la mujer, es más pragmático, la funcionalidad es lo más importante para ellos (sin olvidar la belleza, claro).

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Colors Collection de Eric Gallais 

¿Qué es lo más complicado de lanzar una firma de complementos en un mundo donde las grandes firmas de moda han posicionado sus creaciones como símbolos de estatus? Ser conocido como marca, tener visibilidad.

¿Por qué decides quedarte en España? Porque estoy enamorado de España (como de Francia, Italia…). Y lo cierto es que aquí hay unos artesanos fantásticos.

¿Crees que es posible hacer un negocio rentable del Made in Spain? Claro, es evidente que  el Made in Spain es sinónimo de calidad, de tradición, pero también de innovación y por extensión el Made in Spain significa Made in Europa. Nosotros somos Made in Spain con materiales europeos.

Tus bolsos se han subido a la pasarela de la mano de Sara Coleman, ¿qué destacarías de tu relación creativa con Sara? Ha sido alfo muy fácil, nos hemos complementado muy bien. No hemos desarrollado algo especial para Sara sino que elegía bolsos existentes de la colección y resultaba increíble ver cómo teníamos la misma visión. Lo hemos dejado porque la marca Sara Coleman ha lanzado su marca de bolsos. Sara es una gran amiga.

www.ericgallais.com

La maravillosa levedad del ser… y del perfume

Viernes, 25 Mayo 2012

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Fotografía: Ernesto Castillo para Fondo de Armario

La gente pasa de cualquier mínima regla de urbanidad y buena educación cuando se trata de moderar su expresión olfativa. ¿Qué quiero decir? Que no puedo soportar más eventos sociales en los que las señoras (y señores también) apuestan por sus perfumes más potentes sabiendo que el espacio en que se celebra es pequeño y cerrado, que habrá otras doscientos congéneres con la misma pretensión de sobresalir por su buen olor. Perdone usted, si quieres ser el centro de atención concéntrese en vestir para ello y conviértase en el objetivo de todas las miradas, pero no sature más el ambiente.

Esta reflexión no es de ayer ni de la semana pasada, sino que de pronto recordé la presentación de una colección de sombreros realizada en un minúsculo espacio en el que el olor a sushi del catering, el pestazo de laca que rodea cual halo celestial a estas señoras de visón y casco de peluquería, y el ambientador de la tienda, hicieron una mezcla altamente volátil cuando unas 200 mujeres optaron por sus armas de destrucción masiva olfativas.

Un perfume potente, que puede ser un valor a destacar en eventos al aire libre o en momentos de intimidad de piel con piel (si después no tienes que dormir con ello), se convierte en un gran error cuando tendemos a la aglomeración en espacios cerrados. Al elegir un perfume tienes que tener en cuenta a dónde vas, con cuánta gente te reunirás y el efecto global de todos los perfumes. Ya sé que es difícil, pero por algo las casas perfumeras se afanan todas las temporadas en sacar aromas ligeros y ediciones suavecitas de sus fragancias más conocidas.

Y cuando es verano, más. Debe ser algún tipo de resorte psicológico pero los olores intensos potencian el calor que siento. Supongo que por eso hablamos siempre de aguas de colonia ligeritas o fresquitas para verano.

Hoy  he hecho una pequeña selección de 7 perfumes pensados para narices sibaritas y delicadas (para ellas y para ellos):

Eloquium de Cor Sine Labe Doli (100 ml. 195 €), el perfume unisex insignia de esta casa italiana de vanguardia con un sabor muy mediterráneo.

J’adore L’eau de Dior (75 ml 69 €), una interpretación de François Demachy del bouquet emblemático de J’adore donde la Magnolia se convierte su olor distintivo.

Quizás, Quizás, Quizás Pasión de Loewe (50 ml. 64 €), una explosión de mandarina asiática que se transmuta en Magnolia, Fresia y flor de Naranjo.

Ange ou Démon Le Secret de Givenchy (50 ml.  79 €), dulce, amaderada, frutal y decididamente sutil.

Rose Glacée de Armand Basi (50 ml. 48 €), un toque del frescor de una rosa recién cortada, bañada por las gotas de rocío que deja el alba.

HE Wood de DSquared2 (50 ml. 54 €), con notas de salida de abeto blanco, ámbar vegetal y almizcle, muy masculina.

Moment de Bonheur de Yves Rocher (50 ml. 32,60 €), inspirado en la elegancia y la bohemia del viejo París.

Año nuevo… aroma nuevo

Viernes, 1 Enero 2010

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Ya estamos en 2010. Esta era una cifra que sonaba a futuro lejano, y en poco tiempo, y sin darnos cuenta ya son plantamos en la segunda década del siglo XXI. Pasaron los 80 y el Naranjito, los noventa ya solo son un recuerdo añejo de exposición universal y olimpiada, la primera década de este siglo nos marcó con la caída de las torres… Espera, esto es un blog de moda, rebobinemos…

Pasaron los 80 y sus macrohombreras y el pelo cardado (espera, ¿pasó realmente?, ¿pasaron y volvieron?, ¿o nunca se fueron?), los noventa ya solo son un recuerdo añejo de minimalismo (bueno, el minimalismo tampoco se fue del foto, ¿verdad?), la primera década de este siglo nos marcó con el nuevo romanticismo (tan nuevo que nos llevaba a principios del siglo XX)…

En definitiva, queridos amigos, si la marmota hubiera tenido que trabajar todo el año y no sólo ‘El día de la marmota’, seguro que lo hubiera hecho en el sector de la moda, porque estamos en un constante déjà vu. Así que no me apetece comenzar el año hablando de moda, hablemos de olores.

¿A qué huele un año nuevo? Ya, sí, una pregunta tan tonta como a qué huelen las nubes. Muchos dirás que a pólvora asentada de los petardos de la noche anterior, a pis de borrachos incontinentes, a restos de langostinos que permanecen en la bolsa de basura mal precintados… pero yo prefiero un toque de romanticismo y diré que me huele a promesa.

Tengo un ritual: el uno de enero siempre cambio de olor. Es una forma de reinventarme a pequeña escala. Para el 2009 mi olor ha sido Esencia de Loewe, que para mi gusto es un clásico entre los clásicos, y me ha dado un resultado absolutamente positivo. Pero cada vez estoy más susceptible con los olores y busco algo ligero, etéreo, algo que no agreda… y después de muchos test, mi aroma oficial para el 2010 será Rain de Marc Jacobs. No es un perfume, sino un splash, lo que le da ese toque etéreo que busco. Y es fresco, trata de reproducir la lluvia, y se pueden distinguir notas olfativas de hierba recién cortada, orquídea blanca o musgo.

Es increíble como los aromas pueden afectar al ánimo del ser humano (bueno, en eso se basa la aromaterapia, ¿no?). Aunque este es el primer día en que Rain pasa a ser mi aroma oficial, lo cierto es que ya lo he usado puntualmente desde septiembre. Nunca elijo mi nuevo aroma oficial de las novedades más raviosas, primero tengo que testarlo para estar bien seguro, es un compromiso muy serio el que adopto. He notado que cuando lo llevo, a Rain me refiero, me siento más sereno, y seductor en un grado distinto a como me sentía con Esencia de Loewe. Con Esencia me sentía un seductor maduro con confianza, seguro de mí mismo. Con Rain vuelvo a ser un poco adolescente, desnudo de artificios, natural pero salvage… ¡Ey, me deberían contratar para escribir las notas de prensa.

Por cierto, el creador de Rain es Laurent LeGuernec, de IFF, que muchas veces obviamos a las sublimes narices que nos hacen volar la imaginación.

El Calle de Loewe

Viernes, 29 Agosto 2008

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Es curiosos cómo los golpes de genialidad a veces son puro ejercicio de simplicidad. ¿Que de qué hablo? Pues del nuevo modelo bolso de Loewe que está llamado a ser un clásico de la casa: el Calle

La colección de este otoño-invierno es el debut del diseñador Stuart Vevers al frente de la casa española… Bueno, no tan española, porque fue adquirida por LVMH en 1996 coincidiendo con su 150 aniversario. Pero, sí, reivindiquémoslo, ¡Loewe español!, después de todo la empresa sigue en Madrid y la herencia de su estilo bebe de los 150 años all-Spanish

Vevers venía de Mulberry, otra prestigiosa casa de bolsos británica donde había recolocado sus bolsos en la categoría de imprescindibles. Además llegaba a Madrid avalado con un premio como mejor diseñador de accesorios de 2006 por el British Fashion Council. Para alguien con un perfil como el suyo debió ser una gozada que lo contrataran en una firma como Loewe y lo dejaran bucear en sus archivos, y jugar con sus míticos materiales entre los que está el mejor cuero del mundo, según muchos, la Napa7000. 

LVMH empezó por relanzar el prê-à-porter contratando a José Enrique Oña Selfa, que realizó un excelente trabajo. Pero toda firma de lujo sabe que donde reside el negocio es en los complementos, y por eso todos los ojos (ejecutivos) de Loewe se volvieron a Stuart Vevers. 

La primera hornada de ‘nuevos clásicos’ de la casa está en la calle con nombres castizos como Lola, Maya y Calle, nombres que funcionan fonéticamente tan bien en español como en inglés. El Calle, por lo pronto, podemos definirlo como la típica bolsa para la compra reinterpretada en exquisita piel de avestruz… Lo dicho al principio: todo un ejercicio de simplicidad magistral.