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Entradas con etiqueta ‘McQueen’

El anti-gentleman londinense

Mircoles, 9 Enero 2013

En el segundo día de las colecciones masculinas de Londres me detengo de nuevo en aquellas propuestas que tratan de evitar la ortodoxia. La sastrería clásica y el sportwear tradicional nos aporta pocas novedades, mientras que aquello que se adentra en los pantanosos terrenos de la vanguardia es lo que verdaderamente nos acelera el pulso dada esta vocación por la singularidad que hemos enarbolado en este blog. Digamos que el ojo lo ponemos claramente en el anti-glentleman, aquellos diseñadores que se alejan más de Saville Row y su herencia.

En el primer diseñador que nos detenemos en nuestro recorrido es en el argentino Aitor Throup, un diseñador que siempre digo que lo podemos encontrar como a Dios “en los pequeños detalles”. Sus instalaciones dan formato de arte a sus creaciones, que por otro lado son muy terrenales, como es el caso de la mochila calavera que expuesto en esta ocasión. Throup lleva ya años siendo un referente de la vanguardia invisible de la moda, casi oculto a los ojos del gran público, de culto para los profesionales, siguiendo un camino que solo transita él. Es tan sui generis que actualmente ejerce de director creativo del grupo Kasabian, grupo de referencia en el Reino Unido y oficiosamente sucesores de Oasis.

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Si existió un flechazo en el día de ayer, ese fue el que sentí por los estampados que parecen reproducir la geometría de los rosetones y vidrieras góticas. Sarah Burton ha demostrado McQueen podía sobrevivir a Lee en estos tres años desde la desaparición del diseñador. Tengo la impresión que estos coloridos trajes serán de los más fotografiados en las revistas el próximo otoño.

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Y por último una de mis firmas fetiche, la dedicada al punto formada por Bryan, Joe Bates y Cozette McCreery, es decir, Sibling. En esta ocasión sacaron a escena mucho oversize, motivos leopardinos y cultura chandalera. Siempre desplegan mucho sentido del humor y muy poca vergüenza en sus creaciones. Nunca las prendas de punto fueron tan sorprendentes en el cuerpo del hombre.

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La moda… ¿una vida vacía de contenido?

Lunes, 1 Agosto 2011

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La nota de suicidio de McQueen rezaba: “Cuidad de mis perros. Lo siento. Os quiero“. Se me pone el vello de punta al reproducirlo. La mente humana es tan poderosa y tan frágil a la vez. McQueen es un excelente ejemplo. Una mente prodigiosa para crear e imaginar, pero decididamente vulnerable como para no superar la muerte de su madre. Según la autopsia, en el cuerpo del diseñador se encontraron rastros de cocaína, somníferos y tranquilizantes; y según su psiquiatra, Stephen Pereira, el genio se sentía tan presionado por su trabajo como para atravesar una dura depresión y tener dos sobredosis el año anterior.

Realmente es aterradora la cara oculta de la moda, esa gran desolación del backstage cuando se apagan las luces y el creador se queda solo con el eco de los aplausos.

La muerte de McQueen debiera haber sido un llamamiento para que nos replanteáramos el papel del diseñador dentro de la escena de la moda… y el de todos los sujetos que intervienen en la cara gloss de la moda: diseñadores, modelos, estilistas, directores de revistas, periodistas de moda… La industria propicia un endiosamiento artificial en todos los estratos donde los valores se trastocan de una forma terrible y donde el ser humano pasa a ser dependiente de factores artificiales y estéticos que al resto de la sociedad afectan de una manera ínfima: el fin de la belleza, el ocaso profesional, la inestabilidad de las relaciones… Cuando uno ha pasado media vida apoyado por los aplausos y la adoración, el que un día se despierte y descubra que esta “pasado de moda” puede ser terrible. Gente con un éxito abrumador en lo profesional puede sentirse machacada por un desengaño con su pareja hasta extremos inusitados. La realidad puede ser aplastante para gente que ha vivido en una burbuja artificial y que no recuerda la última vez que cogió el metro o que ha olvidado cómo se pide una pizza por teléfono sin encargárselo a su asistente.

Cuando me ‘enfrento’ profesionalmente a ciertos personajes de esta industria que se manejan por encima del bien y el mal no puedo menos que sentir una punzada de compasión a pesar de sus laureles y la riqueza que acumulan cuyos ceros no puedo ni manejar sin calculadora. Descubro en ocasiones minusválidos emocionales que se ocultan tras la careta del personaje. Son muchos los diseñadores que llegado el momento del adiós (si llegan al momento del adiós voluntario) se encuentran que no tienen nada a parte de sus carreras.

La semana pasada recibí el comunicado de una brillante diseñadora española que anunciaba que se tomaba un descanso hasta febrero para poder estar con su hija recién nacida. [Todos sabemos quién es y no la nombro porque me parece desagradable dar el nombre dado el cariz de este post]. Pensé “¡bravo!”, eso es priorizar y tener los pies en la tierra, y saber que no hay balance de beneficios que pueda equipararse con estar día a día con tu hija en los primeros meses de su vida.

McQueen quizás se dio cuenta cuando murió su madre que no tenía NADA, excepto 18 millones de euros (su herencia), y no tuvo las fuerzas necesarias para ponerse a construir algo que de verdad valiera la pena que no tuviera nada que ver con el trabajo y la moda. Esos 18 millones han ido a sus ONGs favoritas, a la fundación que creó para becar a estudiantes de la escuela de diseño Central St Martins y a su familia. Al matrimonio que cuidaba de su casa, Marlene y César García, les dejó por su “largo y fiel servicio” unos 57.000 euros. Pero lo más triste son los 57.000 euros que lega a sus perros, nombrados en su nota de suicidio.

¿No da que pensar?

Rumores… ¿Jose Castro al frente de McQueen?

Lunes, 22 Febrero 2010

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Yo me tiro a la piscina por si acaso. El rumor que más se repite en Cibeles y que nadie sabe a ciencia cierta de dónde ha salido es que el diseñador gallego José Castro está en el ojo del Grupo Gucci para hacerse cargo del legado del recientemente fallecido Alexander McQueen. No hay que olvidar que Castro es miembro de la Federación Francesa de la Couture y ya colaboró con Alexander McQueen en su etapa de  Givenchy, y ha desfilado en París haciendo su trabajo muy visible. Me puse en contacto con el estudio de Castro y lo que me dijeron es esto: “la verdad es que  nosotros no sabemos nada, pero nos han dicho que viene de Londres  esa  noticia, estaríamos encantados de que se confirmara”. Es decir, que ni idea de dónde ha salido todo. ¿Qué tiene el rumor de cierto? ¿Acaso somos víctimas de un gracioso que quiere ver como toda la prensa se revoluciona con ese bombazo? Seguimos investigando…

McQueen rompe el corazón de la moda

Viernes, 12 Febrero 2010

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El mundo de la moda llora desconsolado. Alexander McQueen (Lee para los amigos) ha decidido dejarnos a los 40 años. Hoy fue encontrado muerto en su casa londinense y todo apunta a que ha cometido suicidio. La policía se muestra cauta y no quiere pronunciarse hasta después de la autopsia, pero en principio no barajan la hipótesis de la muerte violenta. La noticia corrió como la pólvora en el día de ayer y los amantes de la moda, que es lo mismo que decir ‘los admiradores de McQueen’, intentaban buscarle una respuesta lógica a esta sin razón. Tan sólo hace nueve días el propio McQueen reveló vía Twitter a sus seguidores que su madre, Joyce, había fallecido y cómo de devastador había sido ese golpe para él. Hoy viernes 12 de febrero estaba programado el funeral de su madre. Parece que la depresión en que le sumergió la desaparición de su madre pudo con el genio, que puso punto final a su sufrimiento ahorcándose

McQueen deja padre y seis hermanas que serán los encargados de cuidar su legado. Su muerte ha marca el transcurso de la semana de la moda de Nueva York, y sobre todo descabalará la London Fashion Week que se inicia el día 19. Muchas preguntas se abren ahora, la más apremiante es la incógnita sobre si se mostrará su colección de otoño-invierno 2010-2011 en París, cuya presentación estaba fijada para el día 9 de marzo en La Conciergerie, el palacio residencial de los reyes de Francia de los siglos X al XIV y más tarde prisión del Estado desde 1392, considerada, durante el Terror, como la antecámara de la muerte, de la que muy pocos pudieron salir con vida. Una terrible casualidad que se viene a unir a que la editora de moda Isabella Blow, su descubridora y buena amiga, también se suicidó hace tres años. Isabella, al ver su colección de graduación de Saint Martins, la adquirió toda para su uso personal, pagando las 5000 libras en que se valoró en cuotas mensuales de 100 libras.  

Cuando Bernard Arnault, presidente de LVMH, colocó a John Galliano al frente de la maison Dior, echó el ojo a un joven McQueen de 27 años para rellenar el hueco que Galliano dejaba en la dirección creativa de Givenchy. Ya por entonces Alexander evidenciaba fuertes crisis de personalidad, rasgo común a otros genios, ya que desaparecía sin dejar rastro en momentos de crisis y con frecuencia terminaban dando con él en el apartamento neoyorquino del diseñador español Miguel Adrover, con el que mantuvo una maravillosa relación a lo largo de los años. Cuando consiguió el contrato en Givenchy estaba con Miguel en su casa de Mallorca, donde alquiló durante tres veranos consecutivos alquiló una casita por dos semanas. Miguel ha afirmado en los últimos días que sin la figura de McQueen la pasarela londinense no sería nada hoy, ya que fue el diseñador que lo cambió todo en los noventas y devolvió esta plataforma al ojo del huracán de las tendencias. “Él hizo sueños realidad y también pesadillas” dice Adrover refiriéndose al poder estético de su discurso sobre la pasarela. 

McQueen ha sido, y ahora lo será más, un icono absoluto” afirma la diseñadora Ana Locking, “es a la moda lo que Warhol, por ejemplo, es al arte. Lo reúne todo como diseñador, sabiduría, vanguardia… Tenía una visión muy trágica de la vida y eso se reflejaba en sus colecciones. En sus creaciones y en sus puestas en escena había una mezcla sublime de tragedia y romanticismo, una mezcla muy británica, como en el cuadro Ofelia Muerta de Millais”.

Ramón Fano, Director de la revista Neo2, ensalza su figura como revolucionario de la moda: “Recuerdo que en los 90 devoraba sus declaraciones e imágenes en revistas como, la también desaparecida, The Face. Aquellas imágenes con Isabella Blow serán siempre míticas. Supongo que para muchos de nosotrosMcQueen representó ese icono generacional transgresor, tan necesario para mover el mundo y levantar pasiones, en este la pasión por la moda y sus creadores” .

McQueen es alguien irrepetible, un genio incuestionable” nos cuenta Carmen Garijo, Subdirectora de la revista Glamour. “Un artista enorme que ha sabido jugar con la figura femenina convirtiéndola a su capricho, modificando sus volúmenes, eligiendo sus formas, reinventando sus armonías. Y siempre con el toque preciosista de la costura más exquisita. Cada uno de sus shows era más que un desfile, era una invitación a soñar, una experiencia estética. Nos ha ofrecido toda una lección de moda en cada uno de sus hallazgos. Nos ha emocionado hasta las lágrimas en cada uno de sus desfiles. No ha sido un diseñador de moda, sino un creador, un artista, una de esas personas privilegiadas que poseen el don de convertir en belleza todo lo que su mente imagina”.

Paloma Leyra, Subdirectora de la edición española de Harper’s Bazaar, remarca la pasión que emanaba de su trabajo: “Para mí, Alexander McQueen tenía dos cosas importantísimas para ser especial, y una de ellas no es precisamente haber muerto joven: Su trabajo se balanceaba entre lo visible y lo invisible y en ambos casos su pasión era extrema. Conocía perfectamente el valor de la transgresión en el arte, amaba la transgresión y empleaba la rebeldía como gesto diferenciador, pero al mismo tiempo y era un perfeccionista con la confección, algo que sólo perciben quienes tienen entre sus manos una pieza perfecta y sutil. Entre ambos extremos, lo visible y lo invisible, le concedieron el título de enfant terrible de la moda. Pero lo único terrible que hizo en su vida fue quitársela”.