Blogs

Entradas con etiqueta ‘Michael Bastian’

La chaqueta de estas fiestas

Jueves, 20 Noviembre 2014

michael-bastian.jpg

Michael Bastian apuesta por el tono dorado para su blazer metalizado.

Para estas fiestas que se acercan peligrosamente me gustaría proponer un pequeño dispendio, un pequeño capricho, que puede enriquecer nuestro guardarropa aunque sea de difícil uso cotidiano. Desde hace unos años vengo proclamando la necesidad de tener un armario de fiesta. No se  puede usar el traje azul marino como comodín para cualquier evento. Uno mira ciertas galas literarias, del cine o de la moda, y quitando aquellos que tienen un estilista que los viste con coherencia de lugar y momento, la mayoría de los hombres tiran del traje oscuro como comodín. La falta de esfuerzo por vestir de noche hace que a uno se le caiga el alma a los pies. Primero clamé porque el esmoquin fuera parte de nuestro fondo de armario, después me entusiasmé con la recuperación de las dining jackets por parte de los diseñadores como pieza clave del evening dress masculino, y esta temporada os propongo una vuelta de tuerca: el blazer metalizado. Diseñadores como el sastre británico Richard James o el americano Michael Bastian se han puesto de acuerdo para proponer un blazer de tejido metalizado y solapas negras que tienen un gran potencial. Con un impecable pantalón negro se convierte en el perfecto sustitutivo del esmoquin, mientras que con unos tejanos configuran un atuendo muy roquero con mucha actitud. ¿Lo pruebas?

richard-james.jpg

Richard James por su parte nos seduce con un blazer azul metalizado  de solapas redondeadas.

El nuevo estilo neoyorquino

Mircoles, 14 Mayo 2008

La fiebre del dólar’ ha comenzado. Era de esperar que cuando nos diéramos cuenta que la fortaleza del euro frente al dólar significa que todo lo que compremos a los americanos nos sale más barato, se produjera una segunda era de las expediciones a Nueva York en busca de la ganga. Las agencias de viajes ya empiezan a señalar como las reservas de vacaciones en la Gran Manzana y compras de billetes trasatlánticos están creciendo significativamente. Una ida con equipaje mínimo y una vuelta con maletas que se han multiplicado exponencialmente durante la estancia (maletas también compradas allí). Para los que tengan memoria histórica hemos de recordar que no es un fenómeno nuevo, ya que a finales de los 80s, en plena era de la burbuja financiera causada por los junk bond (bonos basura) creados por Michael Milken, ya vivimos algo similar. Y para los que no tengan memoria histórica les remito a ‘No hay marcha en Nueva York’ de Mecano, gravada en 1988 dentro del álbum Descanso Dominical que empezaba con aquello de “Es una ocasión singular / la de que el dólar esté devaluado / que no hay que dejar escapar / para viajar a ultramar / en un momento dado”. Viajes que incluso se hacían como escapadas de fin de semana y en la que se quemaba la ciudad a base de tarjeta de crédito. 

Pues ahora empieza a repetirse la historia, y nuestro consejo es que si se va de compras a Nueva York se deje seducir por el estilo de una nueva generación de diseñadores americanos que está redefiniendo la moda masculina, dándole una identidad propia, cuyos valores principales son el formalismo matizado por toques de modernidad y un sportwear de lujo. Es decir, los nuevos diseñadores de moda para el hombre que están surgiendo al amparo de la capitalidad universal de Nueva York no buscan experimentos extraños, sino que se agarran con fuerza al estilo clásico y elegante del norteamericano (especialmente los de los años 50 y 60) e introducen pequeños guiños de vanguardia que proporcionan frescura pero no alteran el clasicismo de toda la vida. Jóvenes diseñadores como Michael Bastian, Patrik Ervell, Duckie Brown, Adam Kimmel o Robert Geller están creando un nuevo circuito de compras dentro de la retícula de calles neoyorquinas cada vez más visitado por los puristas de Wall Street, termómetro de la elegancia más austera.

Puede que los estilismos que proponen no entren por los ojos a los más conservadores, pero ya sabemos que una cosa es la puesta en escena de los diseñadores, y otra bien distinta las prendas analizadas una a una. Además, con esta nueva generación de creadores tan pendiente de su clientela, las pequeñas modificaciones propuestas por esta siempre son viables.

patrik-ervell-2.jpg