Blogs

Entradas con etiqueta ‘pelo de poni’

El pelo de poni no viene de los caballos.

Martes, 2 Enero 2018

Queridos lectores, ¡feliz 2018! Espero que os hayáis dado algún que otro capricho, porque estas fechas son las mejores para la autoindulgencia.

Tengo un amigo al que le han regalado unas slipper de pelo de poni (no son las de la foto, pero podrían serlo perfectamente) y está encantado que por una vez en la vida le hayan regalado algo que es (o será) tendencia, porque muchas firmas se han lanzado a sacar versiones de lo más interesante de este accesorio.

del-toto.jpg

Slipper de pelo de poni con estampado de leopardo de Del Toro (300,76 euros).

Su problema es que después de usar estos zapatos en estas fiestas, con un traje de corte esmoquin (aunque no lo era propiamente), teme que va a guardarlos y nunca más se los pondrá. Yo he tratado de que no lo haga, y lo he incitado a que los use en su día a día, ya que no hay nada más chic que un hombre que sabe poner una nota ‘extravagante’ en sus pies. ¿Qué mejor manera de sacarles provecho a este tipo de zapatos que haciéndolos protagonistas del look donde se integren? Unos jeans, una camisa blanca, una chaqueta azul marino y… ¡Ey, mira sus pies!

Para mitigar los temores de muchos lo primero que quiero aclarar es que para los accesorios de pelo de poni NO SE UTILIZAN PONIS, aunque sí se emplea la piel de otros animales, en concreto se trata de cuero de ternera o cabra, que una vez afeitado cobra la textura del pelaje de un equino. Ventajas: es resistente al agua, gracias a la capa epidérmica de la piel, pero en ningún momento ha de pensarse que para limpiarlos debas remojarlos, ya que el agua reseca la piel y propicia la aparición de grietas. Lo mejor es tratar a estos zapatos como harías con una prenda de alta peletería, utilizando para su conservación bolsas porosas, y apartado de la luz solar directa o el calor. Para su limpieza hay productos específicos, pero para no empeorar los estropicios severos mejor dejarlo en manos de expertos en peletería.

Venga, ¿por qué no poner una nota aristocrática en tus pies y comenzar el año con paso firme?