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Entradas con etiqueta ‘traje’

¿Cuál es tu ‘power colour’?

Jueves, 24 Noviembre 2016

Vengo leyendo últimamente concierta frecuenta que los medios especializados en moda (anglosajones) usan un término: “Power colour”. Y no es que esté falto de sentido y de razón, pero cómo lo usamos en la prensa especializada a veces me raya porque tratamos de darle una trascendencia realmente articial.

Primero debemos explicar que es un “power color” (¿lo traducimos como ‘color poderoso’?). Es simplemente es un color que al vestirlo te hace sentir poderoso. ¿Quién no ha tenido una cita en la que ha necesitado sentirse seguro e impresionar y ha elegido esa prenda que te hace sentir así? ¿Cómo lo llamamos habitualmente? ¿Color favorito? ¿Color de la suerte? Quizás no solo es suerte y entronque más como la que se conoce como psicología del color. Los colores tienen un componente objetivo y una percepción subjetiva. Cuando los críticos de moda analizamos cómo visten los políticos en campaña electoral hacemos la lectura objetiva: “Las corbatas rojas transmiten confianza, bla, bla, bla…”. Pero lo cierto es que cada uno tenemos una querencia y una relación especial con ciertos colores por cómo nos sientan y cómo nos hacen sentir.

Encontrar tu ‘power colour’ depende de varios factores, pero esencialmente de si te favorece ya sea por tu tono de piel (por ejemplo, los trajes azul marino le sientan especialmente bien a la gente de piel clara y pelo rubio) o por el color de tus ojos, así de si te hace sentir integrado, o te haga destacar (en caso de quererlo y disfrutarlo), o te transmita que están dando la imagen adecuada.

En serio, no hay que darle muchas vueltas, es algo muy intuitivo, no es necesario hacer los test que se pueden encontrar en Internet. Con los años vas acumulando referencia a base de que la gente espontáneamente te va diciendo “te sienta bien ese color”. Y también es una cuestión de probar, así que ¿por qué no te enfundas trajes de distintos colores y dedicas un rato a mirarte con atención y a analizar lo que te transmite tu imagen y qué te hace sentir?

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El traje azul marino, como este de cuadros de CARAMELO (238,80 euros), es una apuesta segura por su versatilidad, su fácil combinación y poder no desentonar nunca. El negro, como este traje de raya diplomática de Massimo Dutti (268,95 euros), tiene el riesgo de transmitir demasiado rigor y cierto halo esnob, pero llevado por gente con carisma ofrece un resultado espectacular. Los marrones y burdeos son el ‘power colour’ de la nueva escuela, de gente más joven que trata de diferenciarse de la vieja guardia. Para un ejemplo, este magnífico traje de García Madrid (595 euros).

Trajes estampados… una tendencia que no deja indiferente

Jueves, 2 Junio 2016

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Cada temporada Llamazares y de Delgado (Jaime y Fabricio) nos ofrecen deliciosas prendas masculinas dentro de su colección de temporada. Son pequeñas colecciones donde el preciosismo y la atención a los detalles prevalecen. Esta temporada, en su colección ‘L’après midi du Maharaj’ nos encontramos con este magnífico traje de dos piezas en lino y algodón estampado con detalles a tener muy en cuenta como las cintas de gros-grain, y la espalda con fuelle. Y, por supuesto, ya sabéis que los trajes estampados son tendencia candente, muy pensadas para hombres de gran carisma y sentido del estilo. 495 euros.

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Fotos de Adriana Lozoya. 

El traje del verano: color camel, lino y sin forro.

Mircoles, 18 Mayo 2016

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Americana, 179,95 euros. Pantalón de vestir, 69,95 euros. Camisa lisa de manga larga, 49,95 euros. Zapatos marrones con cordones, 149,95 euros. Corbata de seda, 29,95 euros.

¡Vaya calorcito! Te has levantado, te has duchado y te has enfrentado al armario con cierta angustia. ¿Qué me pongo?, ¿qué me pongo? Un traje de lana ni loco, que corremos el riesgo de lipotimia con la que se avecina, así que mejor abrazar los códigos vigentes para este verano. ¿Color de tendencia? El camel. Siempre ofrece un sabor ligero y estival. ¿Tejido? Lino, por supuesto. Aunque mejor una mezcla de lino y algodón que se arruga menos. ¿Estructura? Ajustadito. Libérate de forros y hombreras, cuanto más desestructuradas más ligeras y frescas.

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Americana con medio forro. 

¿Conocéis la firma Macson? Os pongo en antecedentes. Fundada oficialmente en 1942, hunde sus raíces en una fábrica de tejidos de una pequeña población cerca de Manresa (Barcelona) que pone en marcha a principios del S. XX Domingo Obradors. Son sus hijos los ponen a rodar la marca y desde 2014 afronta su internacionalización con aperturas en régimen de franquicia en Argelia y Andorra. Así que hacedme caso, tened en cuenta a Macson por calidad y precio, os sorprenderán.

Propuesta que os hago: Este traje confeccionado en tejido de mezcla, 85% algodón y 15% lino, en color camel, con americana de dos botones con dos aberturas posteriores. Interesante el que esté dotado de medio forro. Probad a conjuntarlo con complementos de tonos vivos, como el azul que propone en esta imagen Macson.

La influencia Basquiat

Jueves, 5 Noviembre 2015

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El artista norteamericano Jean Michel Basquiat parece que es una de las influencias decisivas en la moda masculina norteamericana. ¿Pero eso qué significa? Pues podría concretarse en que se está recuperando cierto allure ochentero a la hora de vestir: chaquetas de tweed con jeans rotos, chaquetas un tanto oversize con mangas a las que se le da un par de vueltas y se las complementa con corbatas estrechas, trajes de chaquetas entalladas y un tanto cortas con pantalones de pinzas holgados…

En la colección otoño-invierno de Zara nos encontramos con este traje cruzado con pantalón de pinzas que adopta justamente esa actitud, sobre todo si le damos una vuelta a los bajos de los perniles. Los pantalones de pinzas están dando mucho juego últimamente, ¿verdad?

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Traje de chaqueta cruzada (99,95 euros) y pantalón de pinzas (49,95 euros) de Zara.

Empecemos a montar el armario de primavera: el traje de mil rayas

Lunes, 19 Enero 2015

Hoy, en plena ola de frío, parece  que no tenemos nuestras mentes preparadas para pensar en términos de ‘cálido’, pero si por algo se caracteriza la moda es por su falta de improvisación. Si la industria hace el titánico esfuerzo de dar a conocer las colecciones con seis meses de antelación, que menos que nosotros, simples mortales consumidores, nos tomemos la molestia de planificar nuestro armario de temporada con un poco de antelación. No es complicado, a estas alturas las tendencias ya están masticadas, digeridas y presentadas con amor didáctico por los medios de comunicación y las tiendas, que tan sabiamente saben dar las claves esenciales de la temporada en sus escaparates.

Por mi parte iré dejándoos pistas de estilo y una serie de  prendas y accesorios que todo caballero debería tener en su armario a cualquier precio. Me apetece empezar rescatando algo que os hará pensar ya en verano, pero que no tiene que reservarse para el calor más sofocante: el traje de mil rayas.

Personalmente me encanta el tejido de mil rayas, o ‘seersucker’ como dirían los anglosajones, a pesar de que las personas con sobrepeso deberían solo usar este tejido en trajes con cierto aire sastre. Este tipo de rayas han sido reinventadas una y otra vez en diversos colores, pero el motivo celeste/blanco clásico es el único que puede considerarse digno de fondo de armario. Eso sí, mucho cuidado al combinar este tipo de trajes, siempre lo mejor es tirar a lo seguro: camisa blanca. Los complementos permiten más versatilidad: zapatos o mocasines; con cinturón o sin él; complementos en piel marrón, negro o azul; corbata o sin ella… Todo depende en qué quieras convertir tu traje de mil rayas, en algo más o menos formal, pero en todo caso evítalo en situaciones plenamente formales, como en el entorno laboral. Además este traje se puede despiezar, es decir, puedes llevar el pantalón con un blazer azul, o la chaqueta con unos chinos azules o blancos.

¿Sabéis de donde viene el término ‘seersucker’? Se cree que originalmente viene de la fusión de los términos persas shir y shakar, que significa “leche y azúcar”, en referencia a su textura, mientras que hay quien mantiene que viene de la palabra india shirushaker que quiere decir apergaminado. Sea como fuere, el caso es que este tejido que en origen fue pensado para realizar sufridas prendas de trabajo, como el denim, ha llegado a convertirse en una exquisitez solo apta para hombres con un concepto de la elegancia muy acentuado. ¡Debes tenerlo en tu armario!

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Traje de mil rayas de la colección de primavera/veerano 2015 de Emidio Tucci Black 

Buenas ideas: Tres piezas con camiseta de maga larga

Jueves, 23 Enero 2014

Marcar la diferencia es vestir con actitud y eso rara vez lo encontramos en lo que la elegancia concibe como ortodoxia. Una manera de conseguir esa actitud es descontextualizar prendas y darle empleos poco comunes combinándolas de forma sorpresiva. Donde se da más ese “vestir con actitud” es en el mundo de la música, porque los músicos saben que ese es un mundo tan competitivo que no te puedes permitir el pasar desapercibido. Los álbumes no solo entran por los oídos, sino por la vista. Scott Stenberg tomó como punto de partida para la colección de Band of Outsiders de esta primavera a un Mick Jagger en su primera etapa y usó como modelo para presentar su propuesta al músico y compositor Devendra Banhart.

La ‘idea’ que os traigo hoy es la de desalienar el traje de tres piezas o terno. Es obvio que cuando pensamos en él no pensamos en tres piezas sino en cinco: pantalón, chaleco, chaqueta… y camisa y corbata. ¿Qué nos pasaría si esas dos últimas premisas (camisa y corbata) las eliminamos de la ecuación y la sustituimos por una camiseta de mangas largas? El resultado nos lo ofrece Band of Outsiders esta temporada. Obviamente, si quieres experimentar con este look has de tener claro que hay que elegir la camiseta adecuada (siempre de manga larga) y que resalte bajo el traje con el que se use. El resto de normas las dictará el sentido común, como el no usarlo para ir a la oficina o aderezarlo con accesorios muy formales, como harías por lo común de llevarlo con camisa y corbata.

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Semana del ejecutivo: el traje

Jueves, 20 Mayo 2010

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El secreto de la imagen de un buen ejecutivo radica principalmente en su traje. Un buen traje, bien cortado, de buenos materiales, siempre marca la diferencia. Ahora abunda lo que yo llamo los BUFAVIS (Bussines Fashion Victims), que son aquellos ejecutivos que le dan más importancia a sus conocimientos en moda que a la cuenta de resultado de sus negocios. Los conocerás por ir de ejecutivos sin querer parecer ejecutivos, con marcas de pasarela y prendas que no son a priori muy adecuadas apara el conservador mundo de los negocios. Me parecen terribles, pero que no se diga que soy yo el que desanima la ‘innovación’ en el vestuario ejecutivo.

Pero ciñámonos a la realidad, y la realidad es que lo que mejor funciona en los negocios es el traje gris. ¿Aburrido? Eso lo dirá quien no conozca las mil y una variantes que la temporada nos deja. En cuanto a tonos las posibilidades son infinitas: gris claro u oscuro, marengo, plomizo, tirando a azul, tirando a beige, etc… Con cuadros, rayas (en todas sus versiones), dibujos como la pata de gallo (aunque yo la pata de gallo la dejaría para el otoño), cruzados, sin cruzar, de un botón (muy en boga), dos botones, ¿tres? (mejor abstenerse), solapa ancha o estrecha, etc… y sin entrar en los tipos de tejidos, que entonces la variedad se dispara exponencialmente.

Un buen ejecutivo sabe lo importante que es definir su uniforme de trabajo. No puede asumir riesgos de levantarse con un mal día y optar por una mala combinación. Una vez que encuentran su ‘uniforme’ llenan su armario con él manteniendo el fondo y variando en pequeños detalles.

Yo soy muy de la manufactura italiana: Zegna, Brioni, Canali o Paoloni (esta última me gusta especialmente por su ratio calidad precio). Aunque sea dicho de paso tengo algunos fetiches como la línea London de Aquascutum (aunque yo ya puesto optaría por su servicio de sastrería y me pegaría una escapada a Londres) y tampoco me desagrada el corte de firmas francesas como Façonnable, mucho más asequible por tener distribución en El Corte Inglés.

¿Qué firmas creo que están sobrevaloradas en cuanto a trajes? Principalmente las americanas como CH Carolina Herrera o Calvin Klein, y sobre todo Armani, no puedo con los cortes de los trajes de Armani, me parecen de abuelete, sobre todo en el patronaje de los pantalones que serían delicioso si siguiéramos anclados en 1987.

Mis consejos a la hora de comprar un traje:

1. La marca no lo es todo. Hay marcas que tienen justificado su prestigio, caso de Ermenegildo Zegna que tiene su propio lanificio y usa unas telas de infarto, y otras que realmente lo que cargan en sus desorbitados precios es el coste del desfile y el caché del nombre del diseñado. Hay que pararse a pensar: ¿este traje vale lo que me piden sin saber cuál es su firma?

2. Hay que ser muy conscientes de las limitaciones físicas de casa uno. Si eres gordo o bajito, o demasiado alto, o demasiado delgado. Párate a pensar: ¿Si me arreglan los bajos y las mangas el resto del patrón se amolda a mi cuerpo? Es muy posible que la respuesta sea no, por lo que es casi mejor pasar al plan S (de Sastrería). Al final, y si comparamos con trajes de buenas firmas, el traje no suele salir mucho más caro y siempre tenemos la seguridad que nos va como un guante. Más vale un armario con poco y bueno que con mucho e imponible.

3. Cultívate en cuanto a tejidos. El saber no ocupa lugar y conocer las cualidades de los tejidos te ayudará a mejorar tu criterio.

4. Se fiel a tu estilo cuando lo encuentres. Deja los experimentos para fuera del trabajo. Minimiza el impacto visual de los complementos. Ejerce la sobriedad.

5. Vive el traje con naturalidad, que nunca sea un corsé, sino una herramienta al servicio de tu cuerpo y tu estilo de vida.

Y en cuanto a los complementos ya citados, me extenderé en el próximo post.

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Milán Hombre… el triunfo del traje gris

Lunes, 25 Enero 2010

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En esta ocasión no me he currado las pasarelas masculinas que presentan las propuestas del próximo otoño/invierno 2010/2011, es decir, no he asistido a los desfiles. No se puede estar en misa y repicando, y a veces (no, siempre) hay que sacrificar pasarelas. Pero afortunadamente Internet ha hecho posible que podamos juzgar desfiles sin movernos de casa. Claro está que se pierde información como el ambiente, las reacciones de la audiencia… pero no se omite nada realmente esencial. Es más, contemplar las colecciones vía ‘foto’ siempre te da una perspectiva más detallada de la ropa, que estando in situ en la pasarela pasa a un ritmo frenético frente a tus ojos y que si te embobas con la celebrity que está sentada enfrente tuya o apartas la vista para apuntar algo en tu cuaderno… ¡y voilá!, ¡ya te perdiste un modelito que ha pasado por delante a traición!

En este primer post sobre la moda masculina que nos llegará en seis meses se lo dedico a Milán, primero por rigor cronológico, pero sobre todo porque voy a intentar remarcar la actitud de las dos grandes pasarelas: Milán, el hombre real y la masculinidad clásica, y París, tendencias y vanguardia. Indudablemente en ambas capitales sedan todas estas cualidades pero tuviéramos una balanza para pesar los valores el resultado sería el que acabo de esbozar.

Con Milán en perspectiva podemos afirmar que el próximo otoño es el momento del traje sartorial gris. Pero gris no significa en este caso anodino, sino todo lo contrario, significa distinción. Un excelente ejemplo de ello fue la colección Ermenegildo Zegna, que para gusto de un servidor, fue una muestra magistral de cómo el hombre de toda la vida no ha pasado nunca de moda. Sólo había estado un poco escondido detrás de la cortina de las tendencias esperando su ocasión para descorrer esa capa de superficialidad y gritar al mundo que hay cosas que ni han cambiado ni cambiarán, porque lo excelsior no tiene rival.

Tú, hombre de negocios, ejecutivo, financiero… Tú, hombre que cada mañana sale al mundo con la responsabilidad de comértelo, necesitas una buena armadura que te haga prevalecer. Y esa armadura no es sino un traje bien cortado, con las mejores telas, los detalles más cuidados. Un traje que te distinga. Si eres de lo que gustan sentirse arropado por un chaqueta cruzada quizá sea conveniente que eches un ojo a Brioni o a la línea más joven de Zegna, Z Zegna. Si buscas un corte urbano y versátil, y con un punto hasta bohemio, mejor pásate por Prada o presta atención a las propuestas de Caruso. Si estás alto de los tejidos lisos y quieres ver la vida a cuadros, la gama es inabarcable de Canali a Ferré. Quizás busques colores innovadores menos previsibles pero sin llamar la atención, ¿qué tal un borgoña de Marni?

Una de las cosas de las que más me arrepiento de no ir a Milán es que no he podido ver las propuestas de tejidos de los fabricantes del lugar, es como un pequeño vicio oculto: visito lanificios, me explican cuáles son las tendencias que proponen, e incluso me hago de algún que otro corte de tela para un traje o trench. Lo difícil es después, de vuelta, encontrar quién te haga un traje con esa tela porque los sastres, por supuesto, quieren trabajar con sus telas. Tengo muchas ganas de conocer las instalaciones de Reda, en el Piamonte, y siempre me prometo reservar un día de mis idas para hacer una excursión… pero siempre voy con prisas. Prometo dedicarle un tema a los tejidos de esta primavera.

Mientras tanto… id eligiendo traje:

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Feminizando el power suit

Viernes, 2 Mayo 2008

masculino1.JPGDesde la revistas de tendencias no se cansan de preconizar que el armario femenino se masculiniza temporada tras temporada, sugiriendo que un traje de raya diplomática, al más puro estilo ‘hombre de negocios’, lo que los americanos llamar un ‘power suit’, es una opción ideal para ir al dictado de la moda. El problema es que algunas tendencias debieran ir con manual de instrucciones, y el jugar con la estética masculina no significa que haya que renunciar a la feminidad. Si se cae en ello se está cometiendo un gran error, ya que el traje en cuestión pasa de ser un elemento de estilo a un disfraz.  

Para aclarar lo que sí y lo que no se debe hacer partiremos de la elección de un traje de la colección de la firma parisina Georges Rech (precio: 900 €.) que incorpora todos los códigos del traje masculino, sólo que este viene más entallado para lucir la silueta de la mujer. A partir de ahí:

1) Calzado: El pie es uno de los puntos clave para feminizar el resultado final así que entre zapato plano y de tacón, el tacón es la opción correcta, estiletos preferiblemente, como los escarpines que hemos seleccionado de la casa Dior, de plataforma en piel negra y adornos en piel blanca. Taconazos de 14 cm. de singular estructura calada y perfilado en metal plateado. Precio: 760 €. 

2) Bolsos: Macro-bolsos NO. Bolsos que cuelguen en exceso NO. De colorines NO. Flexibles LO MÍNIMO. ¿Nuestra opción? Un semi-bagette de Fendi en blanco para que no pase desapercibido sobre la sobriedad oscura del traje. Un bolso que está de aniversario, 10 años han pasado desde que Silvia Venturini lo creara en 1998. Precio: Alrededor de 640 €. 

3) Top: Con este tipo de traje la camisa hay que olvidarla, es justamente lo que hace que en vez de estar vistiéndote parezca que te disfraces. Bajo la chaqueta nada mejor que un top romántico, como el seleccionado de Martin Margiela en tul que juega con las falsas trasparencias. Aunque si de hecho fueran transparencias de verdad poco importaría, ya que bastaría con no desabrochar la chaqueta del traje que afortunadamente es lo bastante cerrado de solapa para sugerir y no mostrar. Precio: C.P.V. 

4) Joyas: Abstenerse o minimizarlas. Quizás unos minúsculos pendientes que pongan un punto de luz en las orejas, pero nunca collares, gargantillas o broches. En la muñeca nos permitimos jugar en esta ocasión con el rol masculino y hemos seleccionado un reloj de la colección veraniega de Fossil pensada para el hombre. Un modelo de estilo muñequera en blanco de esfera extra-large. Precio: 110 €.

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