Blogs

La guerra de las aguas (tónicas)

En los últimos años, los aficionados al buen beber hemos visto como iba tomando forma el fenómeno de las ginebras premium. En poco tiempo, de un puñado de marcas mediocres que elaboraban mejunjes cabezones hemos pasado a una selección cada día más amplia de deliciosos destilados, cada uno de ellos con un sello personal: la exuberante ginebra francesa Citadelle –que en estos días presenta además una nueva versión Réserve, envejecida durante seis meses en barricas de cognac–, la insólita Hendrick’s –con su original matiz aromático de pepino y rosas–, la azulada y purista The London Gin, la especiada Goa –con recuerdos de curry–, la “africanizada” Whitney Neill –con semillas de baobab–, la exquisita Ten

En fin, con tantas y tan buenas alternativas, los amantes del dry martini y demás cócteles ginebrinos hemos podido conocer por fin el cielo etílico. Pero, considerando que este destilado se bebe sobre todo en gin-tonic –el combinado de moda, sin dudas–, resultaba paradójico que con semejante oferta de ginebras, las opciones en el ámbito de las tónicas fueran tan limitadas: Schweppes, casi siempre, a veces Nordic Mist y poco más.  Demasiadas ginebras para tan pocas tónicas. Por suerte, la balanza comienza a equilibrarse.

Primero aplaudimos con alborozo la aparición de Fever Tree, que llegó a España de la mano de Ferran Adrià, nada menos. Se trata de una tónica elaborada con ingredientes totalmente naturales: quinina procedente de los árboles de la fiebre de Ruanda, azúcar de caña, agua mineral, ácido cítrico y ralladura de limón. Por supuesto, nada de dulcificantes o conservantes ratifícales. Con ella, los gin-tonics son más caros, pero se acercan mucho más a nuestra percepción sibarita del placer de la copa.

Y ahora llega la competencia: Q Tonic. Una tónica aún mas cara -¡los gin-tonic van a cotizar en bolsa!-, elaborada con quinina peruana y azúcar extraído del agave orgánico. Se presenta, además, como una alternativa más sana: la quinina favorece la circulación sanguínea y una buena digestión, mientras que el agave orgánico reemplaza mayoritariamente el HFCS (sirope de maíz), un edulcorante utilizado en la mayoría de las bebidas refrescantes y que potencia la obesidad.

¿Fever Tree o Q Tonic? Esa parece ser ahora la cuestión entre los puristas de gin-tonic. Aunque el que esto firma prefiere otra alternativa, que probó en el pub porteño Bangalore: tónica casera, elaborada simplemente con una buena soda y extracto de quinina adquirido en una farmacia. Esta idea, sin embargo, es poco viable en España, donde la quinina no se vende en farmacias, debido a su alto poder estimulante. ¿Será por eso que nos gusta tanto? 

Comparte este post:
  • Meneame
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google

Tags: , , ,

Una respuesta to “La guerra de las aguas (tónicas)”

  1. Desacuerdo Dice:

    ¿Los sibaritas del gin-tonic? Nada de acuerdo. Sólo por ser caras no son mejores tónicas. La textura, la burbuja y el sabor de la schweppes, aunque esté en todos los supermercados, son mis favoritas para mezclar con las mejores ginebras. - dependiendo de los días, puede ser London, y Citadelle es impresionante. Preparado con mimo, y la schweppes y su limón, inolvidable.

Deja tu comentario