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Entradas con etiqueta ‘Celler de Can Roca’

Bebidas transfiguradas

Jueves, 30 Abril 2009

Parece que ya no nos vale con disfrutar de una copa de cava, sin más, o relajarnos acodados en la barra del bar, gin tonic en mano, como manda el dios Baco. En otro caso, ¿para que se iban a devanar los sesos aquellos que le buscan la quinta pata al gato transfigurando nuestras bebidas preferidas, volviendo sólido lo líquido y gaseoso lo espirituoso?

>La noticia de estas transfiguraciones nos llega por partida doble: por un lado, la prestigiosa casa Agustí Torelló Mata –una de las mejores del mundo del cava– acaba de presentar el revolucionario cava Solid, un espumoso “texturizado” –o más bien, gelatinoso– desarrollado junto a los hermanos Roca, el virtuoso trío que tantas alegrías ha dado a sus comensales desde El Celler de Can Roca de Girona. El cava en cuestión, que mantiene intacto su gas carbónico natural, no se bebe: se come. Se comercializa en dos versiones: el Solid Rosat, de variedad trepat y texturizado con frutos rojos frescos y liofilizados, y el Solid Gran Reserva, que ha sido modificado con el añadido de compota de manzana. Los padres del invento sugieren su empleo en una gran cantidad de platos, que van desde pescados (sardinas, atún) y mariscos (berberechos, almejas) hasta postres y coctelería.

>La otra bebida transfigurada de esta semana es la exquisita ginebra Hendrick’s, famosa por contener pepino y esencia de pétalos de rosa entre sus muchos ingredientes. Este fabuloso destilado es el protagonista de una excentricidad que sólo puede pasarle por la cabeza a un inglés: en estos días, quienes visiten la tienda Alcoholic Achitecture del barrio londinense de Newburgh Quarter, pueden vivir la experiencia de pasearse entre una gigantesca nube de ginebra.

>Bompass & Parr, los responsables de la gaseosa cosa, han empleado una técnica denominada blind light para llenar el local de una niebla alcohólica de Hendrick’s Gin, que los visitantes pueden sorber a través de unas pajitas. ¡Con lo sencillo y gratificante que es el gin tonic tradicional!

Ferran Adrià revalida como campeón

Lunes, 20 Abril 2009

Casi hasta da pereza volver a hacerle la ola, de tanto que lo mentamos los periodistas, pero lo cierto es que la trayectoria de Ferran Adrià nos obliga a aplaudirle una y otra vez.

Su última proeza ha sido revalidar, hace tan sólo unas horas y en Londres, su título de “campeón” de cocineros del ancho mundo en el ranking más prestigioso de cuantos se elaboran, el británico The World’s 50 Best Restaurants, que ahora lleva incrustado en su título la marca auspiciante, San Pellegrino.

Así, el chef de El Bulli vuelve a consagrarse como el indiscutido Number One, por cuarto año consecutivo, en una clasificación que considera la opinión de un comité integrado por algunos de los más prestigiosos críticos gastronómicos del orbe. Para la cocina española, la lista de The World’s 50 Best Restaurants que acaba de darse a conocer en Londres es una excelente noticia, ya que sitúa en el liderazgo de la culinaria contemporánea no sólo a Adrià: Mugaritz, del inspirado Andoni Luis Aduriz, aparece en la cuarta posición; el Celler de Can Roca asciende de manera espectacular, hasta el quinto puesto; Arzak mantiene su octava plaza y Martín Berasategui y Extebarri –el asador vanguardista de Vitor Arguinzoniz– se colocan en el centro del listado. El que desaparece este año del ranking es Can Fabes, lo que puede interpretarse como un voto de castigo por parte de los críticos a Santi Santamaría, quien hace unos meses encendió los fogones de la polémica desacreditando las técnicas que utilizan los cocineros de vanguardia.

Las consecuencias está a la vista: Adrià sigue reinando y Santamaría cae en el olvido. 

El jerez se bebe con zuecos

Viernes, 16 Enero 2009

Los holandeses son expertos en vinos de Jerez. Al menos, dos de ellos: el cocinero Jarno Eggen y la sumiller Cindy Borger, del restaurante De Lindenhof, que acaban de consagrarse ganadores de la 3º Copa Jerez, la competición internacional gastronómica de maridaje con vinos de Jerez, cuya final tuvo lugar en Jerez de la Frontera el día de ayer, 15 de enero.

La iniciativa es una de las más importantes de cuantas está desarrollando el Consejo Regulador de las D.O. Jerez-Xerés-Sherry y Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda, junto a Fedejerez, para difundir la cultura de sus vinos por el mundo y buscar nuevas alternativas para potenciar su consumo, en un momento en el que estos históricos generosos –la más preciada joya de la viticultura española– sufren el desinterés de una buena parte de los consumidores (en España, especialmente) y el inmovilismo de las bodegas para dinamizar el mercado.

El equipo holandés superó al resto de los finalistas (España, Dinamarca, Alemania, Estados Unidos, Gran Bretaña y Bélgica, aunque este último no se presentó debido a un problema con el transporte de las materias primas) con un menú integrado por una lubina con piel crujiente, vinagreta de soja madurada en madera, jamón de pata negra y pequeñas aceitunas, maridado con el fino Gutiérrez Colosía; costillas de cerdo con melón, foie gras y patatas suflé, acompañado con palo cortado Apóstoles VORS de González Byass; y un postre de crema de curry al  marsala y extracto de café, puré de ciruelas, yogur de limón, arroz caramelizado y speculass crujientes, maridado con moscatel Goyesco, de Delgado Zuleta. Aunque, en honor a la verdad, hay que decir que algunos de los platos del resto de los concursantes –como el helado al aroma de bota de vino de Jerez con ilusión de tierra, del chef danés Jacob Mielcke Hansen– han tenido un nivel superior al de los holandeses, pero estos probablemente han sido los más regulares en el balance general.

El jurado, integrado por Juli Soler, director de El Bulli; Josep Roca, sumiller del Celler de Can Roca; Kazuyoshi Kogai, presidente de la Asociación Japonesa e Internacional de Sumilleres; Michael Franz, periodistas de la revista Winereview Online; y Pierre Fonteyne, presidente de la Asociación de Jóvenes Restauradores de Bélgica, decidió también premiar al restaurante barcelonés Embat –que representaba a España– por el “mejor maridaje individual” (Mar y montaña de vieira con papada, acompañada con manzanilla San León), al holandés Jarno Eggen como “mejor chef” y a Roger Kugler, del restaurante Suba de Nueva York, como “mejor sumiller”.

Los británicos Vicky Leight Smith (cocinera) y Shaun Collins (sumiller) no se llevaron ningún premio pero dieron la nota de color como representantes del British Army Culinary Arts Team. Sí, del Equipo de las Artes Culinarias del Ejército Británico. Ambos son militares, claro. ¿Un sumiller en el ejército? ¿Y eso cómo se marida?

Michelin, expertos en neumáticos

Jueves, 20 Noviembre 2008

Un año más, el mundo de la gastronomía española se revuelve ofendido ante las calificaciones anunciadas ayer en la presentación de la edición 2009 de la Guía Michelin de España y Portugal.

No por repetida, la historia resulta menos dramática. Y la situación, cuanto menos paradójica: mientras el mundo se rinde ante la creatividad y dinamismo de la restauración española, los inspectores de Michelin continúan con su habitual racanería a la hora de otorgar sus famosas estrellas. Lo peor es el agravio comparativo: mientras las ciudades estadounidenses –Nueva York, Las Vegas– y otras grandes metrópolis que han estrenado edición de esta guía en los últimos años, como Tokio, se hinchan a estrellas, en España el cómputo desciende: en la Michelin 2009, son 11 las estrellas que se pierden: La Broche (en Madrid, que pierde las dos tras la salida de Sergi Arola), Zuberoa (en Oiartzun, que pierde una y se queda con otra), Caelis (Barcelona), L’Alezna (Caces, Asturias), El Mesón de Doña Filo (Colmenar de Arroyo, Madrid), Playa Club (A Coruña), Fagollaga (Hernani), La Cuina de Can Pipes (Mont-Ras, Girona), L’Esguard (Llavaneres, Barcelona), Toñi Vicente (Santiago de Compostela) y Hostal de Sant Salvador (La Vall de Bianya, Girona).

Entre los beneficiados con nuestras estrellas, destacan el mismo Arola (que recupera las dos perdidas por La Broche con su salida); Alboroque, el restaurante de Andrés Madrigal en Madrid; Manairó, en Barcelona; y el Riff del alemán Bernd Knoller en Valencia.

Se han ido al limbo, de momento, las esperadas terceras estrellas para el Celler de Can Roca y Mugaritz, dos de los mejores restaurantes europeos de la actualidad, además de la primera estrella para templos del placer como Kabuki o el restaurante del museo Guggenheim de Bilbao.

Más que lamentarse, quizás lo inteligente sea no esperar más de unos inspectores cortos de mira que, al fin y al cabo, trabajan para una compañía experta en neumáticos.