Blogs

Entradas con etiqueta ‘The Fat Duck’

Se acaba el sueño de Senzone

Jueves, 26 Febrero 2009

La noticia ha caído como una bomba en los círculos gastronómicos de Madrid: el chef Paco Morales y la sumiller Rut Cotroneo abandonan el restaurante Senzone y se marchan con sus sartenes y decantadores al hotel Ferrero, propiedad del tenista del mismo nombre en la remota localidad de Bocairent (Valencia), cuyo restaurante gastronómico se llamará a partir de ahora Ferrero by Francisco Morales y Rut Cotroneo.

Amén del incómodo nombrecito del nuevo destino de la pareja, se trata de una noticia desoladora para la tribu de los gourmets capitalinos, ya que Senzone se había convertido en una de las direcciones más atractivas de la agenda gastronómica madrileña. A pesar de la modestia de sus instalaciones, el pequeño restaurante del hotel Hospes fue toda una revelación desde el día de su apertura. Morales, cocinero sensible de técnica depuradísima, llegó desde Mugaritz para emocionar a sus comensales con platos de delicado equilibrio y depurado concepto. Quedarán para siempre en nuestra memoria sus ostras tibias sobre arroz venere inflado, las cañaíllas con guisantes, kiwano y aceite de arbequina, esas tiras de calamar con judías verdes y macadamia… En cuanto a Rut, su pareja –de hecho y cohecho: están oficialmente casados–, se ocupó siempre de dar aún más altura a las comidas de Senzone, sugiriendo vinos poco convencionales y maridajes siempre excitantes. No por otra cosa, la Cotroneo es la sumiller española con más experiencia en las trincheras de la vanguardia: ha pasado por El Bulli, The Fat Duck y Mugaritz, nada menos.

La aventura de ambos en Senzone duró poco más de un año. Fue un sueño tan dulce como efímero. Qué remedio.

Habrá que seguir el rastro de la pareja en el hotel de Ferrero (Ctra. Ontiyent - Villena Km 16. Tel. 962 355 175), aunque a muchos nos quede trasmano.

Blumenthal, al rescate de Jerez

Sbado, 4 Octubre 2008

En un momento en el que los vinos del marco de Jerez parecen naufragar sin rumbo, ignorados por la mayor parte de los consumidores españoles, vapuleados por las nuevas costumbres urbanitas –donde se impone la tiranía del reloj y no ha lugar a los aperitivos y las sobremesas– y despreciados por sus propios padres, los bodegueros, que prefieren invertir en otras zonas antes que impulsar las ventas de estas joyas vinícolas, se agradece el gesto de una estrella culinaria de la talla de Heston Blumenthal, que hace unos días se prestó a la difusión de estos vinos presentando en Londres sus últimas investigaciones en torno al sherry.

Y no precisamente porque el líder de la vanguardia británica vaya a vender más vinos generosos en su laureado restaurante, The Fat Duck (de hecho, Jerez es una de las zonas más trabajadas en la carta de vinos de este local). La contribución de Blumenthal es importante sobre todo por su valor simbólico, y porque puede abrir los ojos a muchos restauradores y bodegueros acerca de la versatilidad de estos vinos y su enorme valor cualitativo.

En concreto, el chef de The Fat Duck convocó a periodistas, sumilleres y masters of wine al club Shoreditch House de Londres para anunciar el resultado de sus últimas investigaciones junto al profesor Donald Mottram, de la Universidad de Reading. Estos estudios, según el cocinero, demuestran científicamente que los vinos de Jerez son una excelente alternativa a la hora de los maridajes: “Estos vinos aportan a los platos una nueva dimensión para el disfrute de los sentidos”, dijo.

Fiel a su estilo, en este encuentro Blumenthal apuntó algunas combinaciones cuanto menos originales. Por ejemplo:Huevos y cerdo caramelizados con pale cream; melocotones con amontillado; o una fondue de queso gruyére y clavo con vino fino.

Aunque con esta acción Blumenthal haya dejado en evidencia a sus colegas españoles –que ya podrían comprometerse más y mejor con la difusión del más español de todos los vinos– tampoco sorprende que sea un británico el que acuda al rescate de los generosos. Después de todo, ¿qué sería de Jerez sin los ingleses?